Las claves
El primer pleno de la legislatura andaluza se inició con tensión y la ausencia del PSOE durante la toma de posesión de Ana Mestre como presidenta del Parlamento.
El debate en el pleno giró en torno a la gestión del incendio de Los Gallardos, en Almería, con críticas cruzadas entre el Gobierno y la oposición.
El vicepresidente Antonio Sanz justificó la decisión de no emitir una alerta masiva a la población por razones técnicas y de seguridad, lo que provocó protestas por parte del grupo socialista.
El PSOE anunció que solicitará una comisión de investigación sobre la gestión del incendio y la comunicación con la ciudadanía.
«Esto no debe convertirse en un ring, con palabras y dedos señalando de forma irrespetuosa. Se debe respetar a quien está en la tribuna».
Estas fueron las palabras que la nueva presidenta del Parlamento andaluz, Ana Mestre, utilizó en su primer pleno tras lograr el apoyo del PP y Vox, un pleno en el que la bancada de María Jesús Montero junto con los otros 27 diputados del PSOE decidieron no asistir.
Este estreno anticipa cómo se desarrollará la legislatura del Gobierno de coalición con Vox, cuyo consejero, Manuel Gavira, ya ocupa su lugar acompañado estrechamente por Juanma Moreno, conforme a la exigencia de Abascal en todos los parlamentos.
Durante la sesión se designaron los nuevos senadores por Andalucía, entre ellos Javier Arenas, Susana Díaz y Álvaro Zancajo, y el vicepresidente primero y consejero de Emergencias, Antonio Sanz, intervino por propia iniciativa para explicar la gestión del incendio de Los Gallardos, en Almería.
La tensión aumentó en la réplica de Sanz al afirmar que el mensaje de ‘Es-alert’ para avisar del incendio no se utilizó. El consejero argumentó que «una alerta masiva y genérica podría haber provocado desplazamientos innecesarios» y generado «más desorden».
Sanz añadió que «esto no se trata de política, sino de criterios técnicos y expertos«, defendiendo que su postura coincide con la de «todos los expertos» y que «tres ministros del Gobierno socialista de (Pedro) Sánchez respaldan la decisión» adoptada entonces respecto a este sistema.
Asimismo, reveló en el pleno que, incluso si se hubiera enviado el mensaje, habría llegado a la población debido a la falta de funcionamiento de las antenas móviles.
Durante sus declaraciones, los diputados de la oposición lo interrumpieron constantemente, especialmente al interpretar que Sanz les había acusado de «querer que haya incendios».
La presidenta del Parlamento intervino con firmeza: «No permitiré que este camino se tome» y aclaró que solo mencionó que «parece» que sea así.
El diputado socialista Mario Jiménez solicitó intervenir ante lo que consideraba una ofensa de Sanz, pero Ana Mestre no le otorgó la palabra.
Tampoco permitió la intervención al diputado Rafael Recio, que apeló al artículo 77 del Reglamento del Parlamento de Andalucía, que regula el derecho a réplica cuando se vierten juicios de valor o inexactitudes sobre su persona o conducta durante un debate.
La situación concluyó con la retirada de toda la bancada socialista justo cuando la presidenta expresó sus intenciones para su mandato y preguntó a los diputados «qué contribución desean ofrecer a España» desde la Cámara autonómica.
En su intervención, advirtió que «cada gesto, cada palabra y cada aplauso» pueden «inspirar», mientras que la «descalificación destruye». «¿Qué tipo de Parlamento deseamos?», planteó Mestre.
La nueva presidenta mostró su convicción de que existen más elementos en común entre los distintos grupos que diferencias, aunque este primer pleno culminó con el rechazo del PSOE, que anunció la petición de una comisión de investigación sobre el incendio.

