Los titulares de cartera acumulan, en promedio, 1.252 días en sus puestos / De los 17 ministros actuales adscritos al PSOE, 13 cuentan con carné del partido

Desde que los 22 ministros de la XV legislatura asumieron su puesto el 21 de noviembre de 2023, Pedro Sánchez ha realizado únicamente cinco modificaciones en el Consejo de Ministros. Todas ellas en respuesta a salidas forzadas. A esta altura, cuando la legislatura anterior también llevaba dos años y cuatro meses activos, el presidente ya había renovado a nueve miembros del gabinete, seis de estos cambios tomados por iniciativa propia, sin obligación externa.
Sánchez ha limitado al mínimo las incorporaciones a su Ejecutivo durante esta legislatura y apenas recurre a perfiles externos a la política cuando es preciso introducir nuevos integrantes en el Consejo de Ministros, a diferencia de lo que ocurrió en sus primeros gabinetes. Por tanto, las composiciones del Gobierno que ha conformado a lo largo de estos más de siete años en La Moncloa reflejan claramente las distintas etapas de su mandato. La última de ellas se distingue por una menor rotación y mayor estabilidad.
El nombramiento de Arcadi España como ministro de Hacienda y el ascenso de Carlos Cuerpo, responsable de Economía, a vicepresidente, constituyen las últimas modificaciones dentro del Ejecutivo que profundizan esta tendencia. Inicialmente, porque se trata de cambios precisos, destinados exclusivamente a sustituir a María Jesús Montero en las funciones que dejó vacantes al marcharse.
Si el presidente concluye esta legislatura sin efectuar más remodelaciones en su equipo, sus ministros habrán permanecido un promedio de 1.252 días en sus cargos. Únicamente los gobiernos que acompañaron a José Luis Rodríguez Zapatero y Adolfo Suárez durante sus etapas en La Moncloa registraron tiempos medios inferiores, aunque el mandato actual ya supera en duración a cualquiera de ellos.
Aunque Sánchez se mantiene al frente de la inestabilidad ministerial —casi empatado con Zapatero, cuyos ministros duraron una media de 1.169 días—, esta característica se ha reducido en la presente legislatura. En la anterior, los titulares de cartera permanecieron un promedio de 911 días en el cargo —de un total de 1.408 días de mandato—, mientras que ahora ese promedio se situaría en 1.091 días, de los 1.340 que duraría la legislatura de concluir en julio de 2027. Así, en el mandato previo, los ministros ocuparon aproximadamente el 65% del periodo legislativo, y en la actual superarían el 80%.
Más allá de lo cuantitativo, Sánchez también ha evolucionado en la selección de nombres incorporados a su gabinete.
“Desde hace varios años, el Gobierno se enfoca principalmente hacia dentro, privilegiando la lealtad y la confianza, más que ampliar perfiles capaces de atraer a otros electores”, señala Luis Miller, sociólogo del CSIC, quien opina que la diferencia crucial no reside tanto en el perfil más político o técnico, sino en “si se mira internamente o hacia el exterior”.
Las últimas incorporaciones mantienen este criterio en cierta medida. Arcadi España, figura destacada del socialismo valenciano, no debutó en entornos ministeriales con esta legislatura, ya que venía desempeñando el rol de secretario de Estado de Política Territorial. De igual manera, Carlos Cuerpo asciende tras algo más de dos años al frente de la cartera de Economía, donde sucedió en diciembre de 2023 a Nadia Calviño, una de las figuras externas a la política que el presidente reclutó al inicio de su mandato en La Moncloa.
Las otras tres incorporaciones aprobadas por Sánchez en esta legislatura también procedían, en cierta forma, del ámbito interno. Sara Aagesen asumió el Ministerio de Transición Ecológica tras casi cuatro años como secretaria de Estado. Óscar López, que fue nombrado titular de Transformación Digital, había sido jefe de Gabinete de Sánchez. Y Milagros Tolón, actual ministra de Educación, venía desempeñando el papel de delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, actuando como contrapeso frente al presidente Emiliano García-Page, el barón socialista más crítico con Sánchez.
Quedan atrás, por ende, los fichajes realizados por el presidente durante su primera etapa en La Moncloa: desde Màxim Huerta, que duró apenas una semana, hasta el astronauta Pedro Duque. En 2020 se incorporaron el magistrado Juan Carlos Campo, la jurista Arancha González Laya y el economista José Luis Escrivá, entre otros.
Miller identifica un punto de inflexión en la composición del Ejecutivo de Sánchez en torno a 2021-2022, tras las elecciones madrileñas de mayo de 2021 y la remodelación del Consejo de Ministros realizada ese verano. “Desde entonces, el Gobierno ya busca resistir, no ampliar espacio, como se procuró en 2018, 2019 y 2020”, explica, destacando que a partir de ese momento Sánchez ha promovido perfiles más basados en la “confianza”. De hecho, durante aquella crisis ministerial de julio de 2021, varios ministros provenientes del exterior —como Duque, González Laya o Campo— abandonaron La Moncloa.
La renovación del Consejo de Ministros efectuada en verano de 2021 es la más relevante en la trayectoria de Sánchez en La Moncloa, siendo la única que no respondió a salidas forzadas. Tampoco el gobierno de Mariano Rajoy introdujo cambios significativos, a diferencia de los gobiernos de Zapatero o José María Aznar. La reforma de Sánchez fue especialmente destacada, ya que además de sustituir a varios fichajes antiguos, implicó la salida de dos figuras muy cercanas al presidente: Carmen Calvo y José Luis Ábalos. No obstante, esto no disminuyó la influencia política en el Consejo de Ministros: de las siete incorporaciones en ese momento, seis poseían carné socialista. Fue en ese verano cuando ingresaron al Gobierno, entre otros, Pilar Alegría, Félix Bolaños y José Manuel Albares, además de Óscar López como jefe de Gabinete, quienes con el tiempo se consolidaron como parte del núcleo cercano al presidente.
Actualmente, de los 17 ministros que corresponden a la cuota del PSOE en el Ejecutivo —los otros cinco son nombrados por Sumar—, 13 son dirigentes provenientes del partido y poseen ficha socialista. Existe una amplia representación de las federaciones, y tres de ellos combinan sus responsabilidades ministeriales con la dirección del PSOE en su territorio —Óscar López, Diana Morant y Ángel Víctor Torres—. Esto se realiza con la perspectiva de que en las próximas elecciones autonómicas puedan liderar la lista socialista, como ya hizo Pilar Alegría en Aragón y está previsto que repita María Jesús Montero en Andalucía.
En el Consejo de Ministros de Sánchez han coincidido cinco candidatos regionales, lo que ha permitido al presidente y secretario general del PSOE mantener ciertas regiones en sincronía con el Gobierno. “Desde 2018 se ha ido reduciendo paulatinamente el papel del partido, lo que implica a las organizaciones territoriales, y todo el control se ejerce desde La Moncloa”, reflexiona Miller.

