Alemania encabeza la lista en números absolutos, aunque Suecia presenta la tasa más alta de naturalización de inmigrantes en la Unión Europea.
En la última década, el número de migrantes que han obtenido la ciudadanía en la UE ha experimentado un crecimiento considerable.
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De 762,000 pasaportes emitidos en 2014 a 1,2 millones en 2024, según Eurostat, el bloque ha registrado un aumento notable del 54 % en diez años y un incremento cercano al 12 % respecto a 2023.
La gran mayoría de los beneficiarios (88 %) son ciudadanos no pertenecientes a la UE, mientras que casi el 11 % adquirieron una nueva nacionalidad tras trasladarse desde otro de los 27 estados miembros.
Pasaporte frente a tasa de naturalización: ¿Cuáles son las cifras?
En cuanto a países que conceden más ciudadanías, Alemania lidera con casi 300,000 pasaportes otorgados en 2024, lo que representa una cuarta parte del total en la UE. Le sigue España, con aproximadamente 250,000, y luego Italia, con 217,000.
No obstante, al analizar más detenidamente, Suecia presenta la tasa de naturalización más elevada, con 7.5 ciudadanías concedidas por cada 100 residentes no nacionales.
Italia ocupa el segundo lugar en esta tasa con 4.1, seguida de España y Países Bajos con 3.9. En el extremo inferior, Lituania, Bulgaria y Estonia registraron las cifras más bajas en la UE.
¿Qué nacionalidades reciben la mayoría de los pasaportes de la UE?
Con más de 110,000 pasaportes expedidos en 2024, los sirios constituyeron el grupo mayoritario de personas que obtuvieron una nueva ciudadanía europea.
Los marroquíes se ubicaron en segundo lugar con 97,000, seguidos por albaneses con 48,000 y ciudadanos turcos con algo más de 40,000.
Los rumanos, en quinto lugar, son el grupo más numeroso que proviene de un país de la UE, con alrededor de 40,000. Luego están venezolanos, ucranianos, indios, rusos y brasileños.
¿Cómo se obtiene un pasaporte de la UE?
No existe un único procedimiento ni regla homogénea en los países de la Unión Europea. La duración habitual de residencia para solicitarlo ronda los cinco años, aunque existen importantes diferencias y excepciones entre los estados miembros.
Por ejemplo, en España, la mayoría requiere un período de residencia de diez años antes de poder aplicar para la ciudadanía.
Sin embargo, para nacionales latinoamericanos —incluyendo argentinos, mexicanos, brasileños y costarricenses— el tiempo de espera en España se reduce a dos años, constituyendo una de las vías más rápidas para adquirir la ciudadanía a nivel mundial.
Lo mismo aplica para ciudadanos de Portugal, Andorra, Filipinas y Guinea Ecuatorial que deseen establecerse en España.
En Suecia también existe una excepción basada en la procedencia geográfica: dos años de residencia continua para quienes proceden de otros países nórdicos, mientras que para el resto el plazo estándar es de cinco años.
¿Qué país europeo ofrece el camino más sencillo hacia la ciudadanía?
Polonia — una de las economías de más rápido crecimiento en la UE — propone un acceso interesante tras tres años de residencia continua, siempre que el solicitante cuente con ingresos estables.
En Malta, el período puede ser incluso menor, llegando a solo 14 meses — aunque únicamente si se realiza una inversión mínima de €600,000 en la economía local. Para la mayoría de los solicitantes, el proceso estándar de naturalización sigue siendo de aproximadamente cinco años.
Por otro lado, Alemania ha endurecido sus normativas recientemente. El programa acelerado para trabajadores altamente cualificados, Turboeinbürgerung, fue eliminado en octubre de 2025. Actualmente, el requisito básico son cinco años de residencia, además de cumplir con criterios adicionales como alcanzar un nivel B1 de alemán, aprobar un examen de ciudadanía y demostrar estabilidad financiera.
El Reino Unido mantiene un esquema similar. Se exige una residencia mínima de cinco años, aunque el gobierno está evaluando prolongarla hasta diez años. Además, se debe aprobar el examen Life in the UK, que aborda historia, cultura, gobierno y leyes británicas, así como demostrar dominio del inglés y no contar con antecedentes penales recientes o graves.
A pesar de registrar la segunda tasa de naturalización más alta en la UE, el proceso en Italia es más complejo. Los ciudadanos no comunitarios deben esperar normalmente diez años para solicitar la ciudadanía, mientras que los de la UE pueden hacerlo tras cuatro años.
Incluso en esos casos, la tramitación de la solicitud puede tardar hasta 24 meses, e incluso 36 en ciertos casos.

