Max Verstappen considera retirarse de la Fórmula 1 después de la temporada 2026 debido a la nueva normativa.

Max Verstappen, durante el Gran Premio de Japón 2026 El piloto neerlandés, tetracampeón mundial, ha quedado fuera del top cinco en tres carreras consecutivas. Esto no ocurría desde hace nueve años.

Impacto en la Fórmula 1. Max Verstappen, según reportes en su país, está considerando seriamente su continuidad en la Fórmula 1 y se prevé que tome una resolución definitiva durante las próximas semanas.

El diario neerlandés De Telegraaf adelantó el ultimátum que probablemente planteó Verstappen a raíz de la nueva reglamentación que ha alterado los fundamentos del ‘Gran Circo’. La relación entre la FIA y los pilotos se tensa, y el tetracampeón mundial evalúa la posibilidad de retirarse.

Verstappen es una de las afectadas por las normas implementadas este año en la F1: hacía nueve años que el piloto de Red Bull no terminaba fuera de las cinco primeras posiciones en tres Grandes Premios seguidos, como ha sucedido en el inicio del Mundial en Australia, China y, este pasado domingo, Japón.

La chispa fue encendida por su padre. Jos Verstappen ofreció una entrevista al mismo diario neerlandés donde fue contundente: ya no disfruta viendo las competencias de su hijo.

«Estuve presente a finales de enero, durante los días de pruebas privadas en Barcelona. Cuando Max sale a la pista, se percibe claramente que no disfruta nada pilotando estos coches», afirmó.

Para el ex piloto, la esencia de las carreras se ha perdido con las nuevas reglas: «Como piloto, debe valorarse el coraje y la habilidad. Pero si ahora tomas una curva a máxima velocidad, acabas siendo más lento durante toda la vuelta. Eso elimina por completo la emoción de la carrera».

La declaración más contundente la reservó para el cierre: «Honestamente, temo que Max esté perdiendo la motivación. Competir con estos vehículos no representa un desafío para él».

Las señales se acumulan

El propio Max no ha ocultado su descontento. Ya en noviembre de 2025, antes de probar el RB22, fue claro con la agencia PA: «Mi contrato llega hasta 2028, pero dependerá de las nuevas normas de 2026, y si son agradables y entretenidas. Si no lo son, no me veo continuando».

Cuando finalmente subió al monoplaza en los test de Baréin, sus críticas se intensificaron: calificó la temporada como «Fórmula E con esteroides» y «anti-carreras».

La constante gestión de la batería, que obliga a levantar el pie y perder tiempo en curvas rápidas para recuperar energía, le parece incompatible con su concepto del automovilismo.

Decisiones «de vida» en el horizonte

Lo dicho en Suzuka este fin de semana avivó aún más la controversia. Tras quedar eliminado en la Q2 —un resultado impensable hace meses en uno de sus circuitos predilectos—, Verstappen admitió ante los medios que tenía «muchas cosas que resolver personalmente».

Al ser cuestionado sobre a qué se refería, respondió escuetamente: «La vida». A continuación, confirmó que esta reflexión estaba vinculada al reglamento vigente.

Futuro con otro volante

El contraste con su actividad fuera de la F1 es notable. Verstappen participará en las 24 Horas del Nürburgring en mayo con su propio equipo de GT3 y reconoce que estas carreras de resistencia le generan «una gran sonrisa».

Mantiene contrato con Red Bull hasta finales de 2028, pero el equipo ya tiene claro que ese acuerdo incluye cláusulas basadas en rendimiento, y el actual inicio de temporada no resulta alentador.

Red Bull asegura no tener «ninguna preocupación» sobre una posible salida anticipada, aunque los números —doce puntos en tres Grandes Premios contra los 72 de Antonelli— hablan por sí mismos.

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