La familia de un niño fallecido en un ataque israelí en Líbano enfrenta dolor y desafíos tras su pérdida, recordando su deseo de unirse a la resistencia al crecer.

Jawad con un suéter gris sonriendo a la cámara

    • Autor, Hugo Bachega

    • Autor, Samantha Granville
    • Informa desde, en Saksakiyeh, sur del Líbano
  • 56 minutos
  • Tiempo de lectura: 5 min

El funeral de un niño de 11 años y su tío, quienes fallecieron en un bombardeo aéreo de Israel, se llevó a cabo en el sur del Líbano.

Jawad Younes y Ragheb Younes, de 41 años, fueron sepultados en Saksakiyeh el pasado sábado.

Un día antes, el lugar donde se encontraba la familia fue objeto de un ataque.

Estos son algunos de los fallecidos más recientes en la ofensiva israelí contra el grupo armado Hezbolá.

Esta organización, respaldada por el gobierno iraní, lanzó cohetes hacia Israel a inicios de este mes, en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Teherán.

Las autoridades de salud libanesas reportan que más de 1.100 personas han perdido la vida desde el comienzo de la escalada.

Además, denuncian que el número de civiles atrapados en el fuego cruzado continúa en aumento.

El ejército israelí no ha respondido a las solicitudes de información sobre el objetivo del ataque que impactó el recinto de la familia Younes.

Lágrimas y nubes de humo

Cientos de personas se congregaron en el centro de Saksakiyeh para acompañar el funeral de Jawad y Ragheb.

Mujeres vestidas con túnicas negras derramaban lágrimas junto a los cuerpos, uno de ellos cubierto con la bandera amarilla de Hezbolá, reflejando el apoyo al grupo en esta región predominantemente chiita.

Malak Meslmani, madre de Jawad, permanecía sentada junto al cuerpo de su hijo, con lágrimas recorriendo su rostro.

“Mi hijo era cariñoso y puro”, dijo a la BBC.

“Sentía admiración por el martirio y, una vez adulto, quería formar parte de la resistencia”.

“Quería oponerse al enemigo Israel que le quitó la vida”.

Mientras la procesión avanzaba hacia el lugar del entierro, los sonidos de los ataques aéreos israelíes se escuchaban a lo lejos.

Nubes de humo se alzaban sobre las colinas cercanas.

Sin un aviso previo

El bombardeo a la residencia de la familia Younes ocurrió poco después de las 13:00 hora local (11:00 GMT) del viernes.

Hussein Younes, padre de Jawad, relató que su hijo estaba jugando fútbol con sus nueve primos en ese momento.

De pie frente a los escombros de su vivienda, levantó las manos y exclamó: “¡No lo sé! ¡No lo sé!” al ser preguntado por la razón del ataque israelí.

“Si se tratara de una base militar, no habría niños presentes”, comentó a la BBC.

Equipos de emergencia trabajan entre escombros humeantes tras un ataque israelí en el sur del Líbano.

Fuente de la imagen, Abbas Fakih / Getty

La BBC habló con diferentes miembros de la familia y autoridades locales que aseguraron que no mantienen vínculos militares con Hezbolá.

Cinco personas sobrevivieron al ataque, y los heridos fueron trasladados a un hospital cercano, entre ellos Zeinab, tía de Jawad.

“Antes de que sucediera, mi esposo y yo estábamos dentro”, contó entre lágrimas desde su cama en el hospital.

“No vimos ni oímos nada… De repente, me encontré atrapada debajo de los escombros”.

Zeinab está siendo atendida por una fractura en la columna y otra en una pierna. Los médicos mantienen esperanza de que pueda volver a caminar, aunque probablemente requiera una cirugía compleja.

Manifestó que no hubo ningún aviso previo al ataque y que la familia se habría desplazado si se les hubiera advertido.

Oleada de ataques

El entierro de Jawad y Ragheb tuvo lugar solo un día después de que otra familia del mismo barrio enterrara a dos niños y a su madre.

Ellos también fallecieron en bombardeos israelíes en medio de una nueva serie de ataques letales en el sur del Líbano.

El sábado, tres periodistas libaneses murieron cuando un ataque israelí impactó su vehículo, previamente identificado como prensa, según reportaron sus empleadores.

Un hombre con un chaleco de protección con un rótulo que dice "prensa" muestra a la cámara otro chaleco junto a un auto carbonizado.

Fuente de la imagen, Reuters

Ali Shoeib, destacado corresponsal de Al Manar TV, cadena vinculada a Hezbolá, falleció junto a la reportera Fatima Ftouni y el camarógrafo Mohamed Ftouni, ambos del canal Al Mayadeen, según comunicaron las cadenas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron haber eliminado a Shoeib, al que denominaron “terrorista” de la Fuerza Radwan de Hezbolá, apoyada por Irán.

Indicaron que “había operado durante años bajo la apariencia de periodista”.

Las FDI no se pronunciaron sobre los fallecimientos de Fátima ni de Mohamed Ftouni.

El presidente libanés Joseph Aoun calificó el ataque de “crimen atroz” que infringe todas las normas que protegen a los periodistas en zonas de guerra.

Denuncias

Con anterioridad, el Comité para la Protección de los Periodistas acusó a Israel de matar repetidamente a profesionales de medios, tildándolos de militantes sin aportar pruebas creíbles.

Además, el mismo sábado, un ataque aéreo israelí en Zoutar causó la muerte de cinco paramédicos.

Organizaciones defensoras de derechos humanos señalan que los constantes ataques israelíes contra trabajadores sanitarios en Líbano podrían constituir crímenes de guerra.

Desde el 2 de marzo, los bombardeos aéreos israelíes han golpeado diversas ciudades y poblaciones libanesas, mientras las fuerzas terrestres avanzan hacia el sur, dentro de una ofensiva en curso.

Israel afirma que sus operaciones se dirigen a objetivos de Hezbolá, aunque con frecuencia entre las víctimas hay civiles.

El viernes, la agencia de refugiados de la ONU alertó sobre una crisis humanitaria creciente en Líbano, con riesgo de volverse catastrófica.

Actualmente, más de un millón de personas han sido desplazadas.

Líbano permanece inmerso en un ciclo de violencia, con Israel y Hezbolá dispuestos a continuar el conflicto a pesar del aumento del costo humano para su población.

Muchos, como los familiares supervivientes de la familia Younes, manifiestan estar listos para asumir ese costo.

“No tememos a la guerra porque no tememos a la muerte”, declaró Ali, hijo de Zainab.

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