La FIA y los equipos han decidido reducir la energía máxima recuperable por los coches durante la clasificación: se pasa de 9 megajulios a 8.
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La Fórmula 1 llega a Suzuka con una sorpresa en el reglamento que nadie anticipaba a estas alturas de la temporada.
La FIA, junto a los cinco fabricantes de motores -Mercedes, Ferrari, Honda, Red Bull-Ford y Audi- y los once equipos, han acordado por unanimidad reducir la cantidad máxima de energía que los coches pueden recuperar en la clasificación: de 9 megajulios a 8.
Esta modificación entra en vigor este fin de semana en Japón y representa un primer cambio significativo en la era regulatoria 2026.
La actualización responde a una inquietud que venía gestándose desde Australia y que se confirmó durante el GP de China: las clasificaciones bajo el nuevo reglamento han dejado de ser un espectáculo de pura velocidad para convertirse en un reto de gestión energética.
Los pilotos, en lugar de atacar con toda la potencia cada curva, se ven forzados a reducir la velocidad antes de lo acostumbrado en las rectas, permitiendo que el coche se deslice sin acelerar y aplicando el llamado superclipping, un procedimiento donde el sistema eléctrico absorbe potencia del motor de combustión para recargar la batería mientras el pedal de acelerador está a fondo.
El efecto resultante es una reducción brusca e inesperada de la velocidad en mitad de la recta, lo que también genera problemas de seguridad.
Suzuka era el circuito más vulnerable a este fenómeno. Su trazado cuenta con pocas zonas de frenada intensa que permitan una recarga natural de las baterías, lo que obligaba a los coches a depender excesivamente del superclipping para tener suficiente energía al final de la vuelta.
Max Verstappen hablando con los mecánicos de Red Bull EFE
Con la reducción en el límite de recarga, los monoplazas deberán reponer menos energía por vuelta, permitiendo a los pilotos mayor libertad para atacar con más intensidad.
La FIA reconoció este cambio en su comunicado oficial: «Para mantener un equilibrio entre la gestión de energía y el rendimiento del piloto, la energía máxima permitida para recarga en clasificación se reduce este fin de semana de 9,0 MJ a 8,0 MJ. Este ajuste responde a las opiniones de pilotos y equipos, quienes subrayan la importancia de preservar la clasificación como un desafío de prestaciones».
Lo sorprendente de esta decisión es su rapidez. Tras la reunión de jefes de equipo en China, se había acordado inicialmente que no habría cambios hasta Miami.
Sin embargo, la FIA corrigió esta postura con rapidez inusual, evidenciando la gravedad del problema identificado tanto por los equipos como por los pilotos.
El ajuste solo se aplica a la clasificación del sábado. En carrera, se mantiene la proporción 50-50 entre motor de combustión y eléctrico establecida para 2026. Además, la FIA anunció nuevas reuniones en las próximas semanas para examinar soluciones más estructurales.
El debate está abierto: el gran desafío de esta nueva etapa no es solo técnico, sino también filosófico. La Fórmula 1 deberá decidir hasta qué punto permite que el talento del piloto quede supeditado a un algoritmo de gestión de batería.

