Los alquileres en Madrid y Barcelona exceden el salario promedio de 2.500 €: “No basta con un sueldo, es necesario compartir vivienda”

Los trabajadores españoles deben destinar en promedio el 51,38% de su salario bruto mensual al alquiler de una vivienda estándar de 90 metros cuadrados; sin embargo, en las grandes capitales ni un ingreso completo es suficiente

El alquiler en Madrid y Barcelona ya supera el 100% del salario medio de 2.500 €: “Ni un sueldo completo alcanza, hay que compartir” . (Montaje Infobae con imágenes de Europa Press)

El acceso a la vivienda en alquiler en España ha alcanzado niveles de esfuerzo económico insostenibles para muchos ciudadanos. En promedio, los españoles destinan el 51,38% de su salario bruto mensual para cubrir la renta de una vivienda estándar de 90 metros cuadrados. Este porcentaje se eleva considerablemente en grandes ciudades como Barcelona y Madrid, donde supera el 100% del sueldo, según un informe de los analistas de pisos.com.

El cálculo se ha realizado tomando como base el salario bruto medio nacional que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al cuarto trimestre de 2025, fue de 2.531,04 euros mensuales.

“Comparando estos datos con otros países europeos, la situación española resulta especialmente alarmante”, afirma Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com. Detalla que en mercados como el alemán o neerlandés, donde el alquiler es un componente estructural más relevante, “existe una oferta de arrendamiento regulado y asequible que aquí simplemente no está presente. España adoptó tarde el modelo del alquiler y eso tiene su coste”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.

Alquileres que sobrepasan el sueldo

Si destinar más del 51% del salario al alquiler ya representa un gran esfuerzo, en las grandes ciudades esa cifra se duplica. En Madrid y Barcelona, los dos mercados inmobiliarios más importantes del país, el alquiler de un piso estándar de 90 metros cuadrados supera por completo el salario bruto mensual de un trabajador promedio.

En cuanto a Barcelona, el precio medio por metro cuadrado alcanza los 30,04 euros, lo que para una vivienda de 90 metros supone un coste mensual de 2.703,45 euros, equivalente al 106,81% del salario bruto medio.

En Madrid, el precio medio es de 29,61 euros por metro cuadrado, elevando el coste del alquiler hasta 2.665,16 euros mensuales, es decir, un 105,30% del salario. Esto implica que, incluso destinando la totalidad de su sueldo, un trabajador no podría costear el alquiler de una vivienda estándar en ninguna de estas dos capitales.

Después de Madrid y Barcelona, aunque con cifras más moderadas, se encuentran Donostia-San Sebastián (donde se debe dedicar el 75,42% del sueldo para pagar la renta), Palma de Mallorca (69,83%), Sevilla (62,18%), València (59,74%), Málaga (57,52%) y Bilbao (56,85%). Ocho capitales de provincia, por tanto, superan el umbral del 50% del salario bruto destinado al alquiler, evidenciando que la presión habitacional no se limita a las grandes metrópolis sino que afecta a buena parte de España.

Un hombre mira el escaparate de una inmobiliaria con anuncios de viviendas en alquiler. REUTERS/Phil Noble/Foto de archivo

Esta situación responde a “décadas de inversión insuficiente en vivienda pública y a un parque de alquiler que se ha ampliado principalmente por el pequeño propietario particular, con escasa vivienda social y casi ningún build-to-rent asequible”, explica Font. Señala que revertir esta circunstancia “exige decisiones políticas y tiempos prolongados. No es un problema que se solucione en una sola legislatura”.

Ciudades con alquiler más accesible

No todas las rentas son elevadas. Hay algunas capitales donde el alquiler resulta más asequible. Entre las más accesibles destacan Palencia, donde el alquiler de un piso de 90 metros cuadrados consume el 23,67% del salario bruto medio, seguida de Huelva, con un 25,43%; Zamora, con el 25,72%, y Ourense, con un 26,53%. En todos estos casos, las cifras se aproximan al 30% que los expertos en finanzas personales consideran razonable como gasto en vivienda.

Sin embargo, incluso en estas ciudades de menor coste, el esfuerzo supera el 23% del salario bruto, por lo que Font reconoce que, aunque el dato es “relativamente favorable” en términos de esfuerzo, “es necesario matizar que, en muchos casos, la asequibilidad refleja también una menor demanda de empleo y servicios, lo que representa un dilema para quienes buscan oportunidades laborales”.

Un privilegio cada vez más inaccesible para los trabajadores

Los precios elevados de las rentas hacen que alquilar de forma individual ya no sea una opción viable para gran parte de la población. Más personas se ven forzadas a compartir vivienda o a emanciparse junto con su pareja, dividiendo los gastos para afrontar un alquiler que de otro modo resultaría inasumible. Estos dos modelos son los únicos al alcance de amplios sectores para conseguir una vivienda sin comprometer el resto de sus finanzas personales.

Esta realidad afecta especialmente a los jóvenes que ingresan al mercado laboral, cuyos ingresos suelen ser inferiores a la media y que, por tanto, enfrentan un esfuerzo proporcionalmente mucho mayor que el calculado en el análisis de pisos.com.

Frente a esta situación, Font afirma que “estamos ante un cambio estructural en las formas de convivencia. Cada vez más personas mayores de treinta y cinco años comparten piso, algo impensable hace una década fuera del ámbito universitario. No se trata de una elección de estilo de vida, sino de una respuesta a la supervivencia económica”.

El especialista advierte que esto impacta directamente en la autonomía personal, en las decisiones de pareja y en la edad en la que se decide tener hijos. Este fenómeno refleja un mercado de alquiler tensionado, en el que la vivienda se ha convertido en un gasto estructural y permanente para millones de hogares, y no un paso transitorio hacia la compra.

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Vivir de alquiler: un destino “permanente”

Más allá de Madrid y Barcelona, el análisis ofrece una visión completa de toda España. Ciudades como Alicante (42,86%), Santa Cruz de Tenerife (43,17%), Segovia (43,12%), Vitoria-Gasteiz (45,72%) y Las Palmas de Gran Canaria (48,54%) muestran un esfuerzo económico elevado para afrontar el alquiler, sin alcanzar los extremos de las grandes urbes, pero superando ampliamente lo que se considera sostenible.

A nivel nacional, sólo unas pocas capitales cuentan con porcentajes inferiores al 30%, mientras que la mayoría supera el 35%, y casi una cuarta parte supera el 50% del salario bruto destinado al alquiler. Esto evidencia un mercado tensionado estructuralmente en todo el territorio, no solo en los principales núcleos urbanos.

En este contexto, Font señala que el mercado de alquiler en España ha dejado de ser una etapa transitoria para convertirse en el “destino permanente” de millones de hogares. Considera que esto “exige replantear toda la política de vivienda: no se puede seguir gestionando el alquiler como si fuera una fase provisional antes de la compra. Es la realidad habitacional de un segmento muy importante de la población y requiere soluciones a esa escala”.

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