Rubén Alcaine la acusó de supuestas irregularidades en la asamblea extraordinaria donde se aprobó una moción de censura contra ella en junio de 2025.
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Beatriz Álvarez Mesa, primera presidenta de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, podrá continuar liderando la organización sin enfrentar riesgo de inhabilitación.
El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) resolvió el expediente en su contra con una amonestación pública, descartando la sanción más severa solicitada por Rubén Alcaine, su exvicepresidente, poniendo fin a un conflicto interno que afectó a la primera liga femenina profesional de España durante nueve meses.
El origen del conflicto data de junio de 2025, cuando once de los dieciséis equipos miembros de la Liga F presentaron una moción de censura contra Alcaine por falta de confianza.
La tensión venía arrastrándose desde el primer trimestre de 2024, momento en que Álvarez le retiró las funciones delegadas alegando motivos de riesgo reputacional para la organización.
La asamblea extraordinaria del 25 de junio aprobó la destitución del directivo aragonés con la mayoría cualificada requerida. Sin embargo, Alcaine impugnó la decisión inmediatamente, denunciando irregularidades en la convocatoria y en el procedimiento de votación.
Entre sus principales alegaciones señaló que Álvarez no debía haber presidido dicha asamblea. Según los estatutos de Liga F, en caso de tratarse una moción de censura contra la vicepresidencia, la reunión debe ser dirigida por el representante del club con más antigüedad, no por la presidenta.
Alcaine llevó esta reclamación al Consejo Superior de Deportes, que — tras desestimar los otros siete puntos de la denuncia — elevó únicamente esta cuestión al TAD. Este último, presidido por José Manuel Rodríguez Uribes, consideró que la conducta podría constituir una infracción y abrió expediente en diciembre de 2025.
Beatriz Álvarez Ramos, presidenta de la Liga F
La decisión final del TAD, no obstante, no concedió razón completa a Alcaine. El tribunal reconoció que hubo una interpretación discutible de los estatutos, pero determinó que no justificaba una inhabilitación, sino una amonestación pública.
Por su parte, Álvarez argumentó que la norma sólo le prohibía presidir la asamblea si la moción de censura estaba dirigida contra ella misma, y afirmó que actuó siempre conforme al asesoramiento jurídico de la propia Liga F.
La presidenta recurrirá esta resolución por vía contencioso-administrativa, considerando injustificada incluso la amonestación.
La justicia ordinaria ya rechazó en varias ocasiones las solicitudes cautelares de Alcaine — incluyendo la suspensión de la asamblea y la paralización de su destitución — y estas decisiones fueron ratificadas por la Audiencia Provincial de Madrid.
Beatriz Álvarez llega a esta etapa con un perfil que combina gestión deportiva y experiencia política: fue jugadora del Oviedo Moderno, presidenta del mismo club durante una década, directora general de Deporte del Principado de Asturias entre 2019 y 2022, y desde mayo de ese año, responsable de la primera liga femenina profesional en la historia española.
«Esto ha sido casi un proyecto de vida. Estoy ligada al fútbol femenino desde hace 30 años, desde la infancia, pasando por todos los niveles, por lo que significa mucho más que un trabajo», afirmó en alguna ocasión acerca del puesto que ahora puede mantener tras superar la amenaza de inhabilitación.

