El corredor esloveno y el británico protagonizaron una lucha muy pareja durante los últimos 300 metros, resultando vencedor el ciclista de UAE por medio rueda de diferencia.
Más información: Eddy Merckx revela su mayor secreto para Tadej Pogacar: le ofrece el consejo definitivo para triunfar en la Milán-Sanremo
Tadej Pogacar se impuso este sábado en la Milán-San Remo tras superar por escasos centímetros al británico Tom Pidcock en un emocionante sprint final. Con este triunfo, el corredor de 27 años suma a su palmarés el primer monumento de la campaña, un título que hasta ahora no había conseguido.
Para Pogacar, uno de los principales referentes del ciclismo actual, la «Classicissima» era una de las pocas pruebas que le faltaban por ganar. La había disputado en cinco ocasiones, logrando dos podios, pero la victoria le había sido esquiva. En esta ocasión, lo hizo de manera épica: una caída a poco más de 30 kilómetros para la meta no frenó su demostración de potencia y determinación.
El talento esloveno volvió a evidenciar su superioridad frente a adversarios de primer nivel mundial. Mathieu Van der Poel, vigente campeón, acabó exhausto por los constantes ataques, mientras que Pidcock le disputó la victoria hasta el último metro. El belga Wout Van Aert cruzó la línea de meta en tercer lugar.
¡𝐏𝐎𝐆𝐀𝐂𝐀𝐑 𝐓𝐔𝐌𝐁𝐀 𝐋𝐀 𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀!
Ha tenido que sudar sangre, pero en una de las páginas más gloriosas del ciclismo, Tadej Pogacar conquista la Milán-San Remo ante Tom Pidcock.
🚴♂️ Lo has visto en @Eurosport_ES y @StreamMaxES. #MilanoSanremo pic.twitter.com/OOFSLHWYq8
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) March 21, 2026
En el horizonte de Pogacar se perfila un nuevo desafío importante: la París-Roubaix, el único de los cinco monumentos que todavía no ha conquistado y que necesita para igualar la histórica marca de Eddy Merckx.
Con sus 298 kilómetros, la Milán-San Remo volvió a ser la prueba más extensa del calendario World Tour. Después de los clásicos ascensos a los Tre Capi (Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta), esperaban las conocidas dificultades del doblete Cipressa-Poggio, antes de los últimos 5,4 kilómetros en la emblemática Via Roma en San Remo.
Ni la Cipressa ni el Poggio son ascensos especialmente exigentes, pero tras casi 300 kilómetros de competencia se convierten en trampas míticas. Fue en ese tramo donde Pogacar, Van der Poel y Pidcock quedaron en cabeza, justo antes de que el corredor neerlandés se quedara sin energía para seguir el ritmo.
La carrera comenzó con una fuga de nueve corredores que llegaron a tener una ventaja de hasta siete minutos sobre un pelotón en el que no estuvo presente el suizo Jan Christen, que se retiró temprano.
Los tres Capi fueron desgastando progresivamente a los escapados: el Capo Mele recortó la ventaja por debajo de los cuatro minutos, el Capo Cervo la redujo a tres minutos, y el Capo Berta (con rampas del 9%) prácticamente anuló la diferencia.
¡Pogacar al suelo!💥
El campeón del mundo sufre una caída en la aproximación a Cipressa.#MilanoSanremo pic.twitter.com/0qKxyI12Ra
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) March 21, 2026
Todo parecía bajo control hasta que Pogacar sufrió una caída a 32 kilómetros de meta, afectando también a Van Aert y Jorgenson. Pese a perder ritmo momentáneamente, el esloveno se reincorporó con rapidez y recuperó al grupo principal justo al inicio de la Cipressa, donde la escapada fue neutralizada.
La conquista
La caída no supuso un obstáculo. En solo diez kilómetros volvió a la carga. Inició su ataque antes de coronar la Cipressa, a 24 kilómetros del final, y solo Pidcock y Van der Poel lograron seguirle. En el Poggio, el neerlandés cedió ante la intensidad del ritmo, dejando a los dos favoritos al frente de la prueba.
El descenso final estuvo cargado de tensión. Pogacar intentó abrir hueco, pero Pidcock resistió con esfuerzo, manteniéndose a rueda hasta la recta final. Van Aert lanzó una persecución, aunque sin posibilidades reales de conectar.
En los metros finales, ambos protagonizaron un sprint espectacular, rueda a rueda. Por apenas unos centímetros, Pogacar levantó los brazos en señal de triunfo histórico. Finalmente conquistó la esperada Milán-San Remo, una hazaña que amplía su leyenda y su legado en el ciclismo.

