Recomendaciones de la IEA para reducir el consumo energético: teletrabajo, conducción moderada y cocina eléctrica

Frente a la “mayor interrupción del suministro” en la historia causada por la guerra en Irán, la Agencia Internacional de la Energía exhorta a gobiernos y hogares a disminuir su consumo de petróleo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles en el Congreso su propósito de acelerar la implementación de energía renovable en el país a través de un decreto ley orientado a mitigar los efectos económicos generados por el conflicto en Irán (Congreso)

En medio de la crisis energética global, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) emitió un mensaje explícito dirigido a gobiernos, empresas y ciudadanos: reducir el consumo de petróleo resulta tan prioritario como aumentar la oferta. El organismo presentó un decálogo de medidas “inmediatas y concretas” destinadas a disminuir la demanda, en respuesta al impacto que está teniendo la guerra en Oriente Próximo sobre los mercados energéticos.

El director ejecutivo de la entidad, Fatih Birol, alertó que el conflicto en Oriente Medio está causando “la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial”. La casi paralización del tránsito a través del estrecho de Ormuz, por donde habitualmente circula cerca del 20% del petróleo global, ha tensado los precios, que ya superan los 100 dólares por barril, aumentando la preocupación respecto a su impacto en hogares y empresas.

Aunque los países miembros han liberado ya 426 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la AIE considera que actuar solamente sobre la oferta no basta. “Las medidas para aumentar la oferta no pueden compensar por completo la magnitud de la interrupción”, enfatizan desde el organismo, que señalan la gestión de la demanda como una herramienta esencial para aliviar la presión económica y asegurar la seguridad energética.

Desincentivar el transporte privado

La primera acción recomendada consiste en promover el teletrabajo. La AIE calcula que añadir tres días semanales de trabajo remoto, cuando sea factible, podría reducir entre un 2% y un 6% el consumo nacional de petróleo para automóviles. A nivel individual, el ahorro podría llegar al 20% para quienes eviten desplazamientos diarios. Reducir el uso del vehículo privado constituye, en efecto, uno de los pilares del plan. El transporte por carretera representa cerca del 45% de la demanda mundial de petróleo, por lo que cualquier ajuste en esta área tiene un impacto considerable.

Otra recomendación central es disminuir al menos 10 km/h los límites de velocidad en autopistas, lo que permitiría bajar el consumo de combustible entre un 5% y un 10% por vehículo.

El organismo también sugiere fomentar el uso del transporte público, incluso considerando su gratuidad en algunas situaciones, lo que podría reducir entre un 1% y un 3% la demanda nacional de petróleo. A esto se suman iniciativas como compartir coche o implementar sistemas de circulación alterna (matrículas pares e impares) en grandes ciudades, que podrían disminuir el consumo entre un 1% y un 5%. Por otra parte, la conducción eficiente, tanto en vehículos particulares como comerciales, podría generar un ahorro potencial de entre el 5% y el 8%.

Menos vuelos y modificaciones en hábitos domésticos

El decálogo no se limita al transporte terrestre. La AIE aconseja evitar los viajes en avión siempre que existan alternativas, lo que podría reducir el consumo de queroseno entre un 7% y un 15%. Simultáneamente, propone disminuir hasta un 40% los vuelos de negocios.

En el ámbito doméstico, la agencia se centra en la cocina. Ante la escasez de gas licuado de petróleo (GLP), sugiere apostar por soluciones eléctricas, como las placas de inducción, que contribuyen a disminuir la dependencia de combustibles fósiles y a evitar problemas de suministro. También recomienda relegar el uso del GLP destinado al transporte para cubrir necesidades esenciales y mejorar la eficiencia en la industria petroquímica mediante ajustes operativos a corto plazo.

Un impacto limitado pero imprescindible

De acuerdo con las estimaciones de la AIE, la implementación generalizada de estas medidas podría ahorrar entre 4 y 6 millones de barriles de petróleo diarios. Sin embargo, el propio Birol reconoce que este esfuerzo solo compensaría parcialmente el déficit actual de suministro. Por ello, la agencia insiste en que la prioridad sigue siendo restablecer el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz. “Esa es la acción individual más relevante para estabilizar los mercados energéticos”, recalca.

Mientras tanto, la AIE insta a los gobiernos a liderar con el ejemplo mediante políticas públicas, incentivos y regulaciones, a la vez que defiende ayudas selectivas para los consumidores más vulnerables. La experiencia de crisis previas, recuerda, demuestra que los apoyos focalizados resultan más eficaces y sostenibles que los subsidios generales.

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