El Gobierno reduce impuestos que disminuirán en un 12% el coste mensual de la electricidad, ahorrando aproximadamente 6 euros por hogar cada mes y 72 euros anuales.

El paquete de medidas valorado en 5.000 millones tiene como objetivo aliviar el impacto que la guerra en Oriente Medio tendrá en las finanzas de los españoles

Una bombilla de bajo consumo

El Gobierno ha presentado un paquete económico valorado en 5.000 millones de euros destinado a enfrentar las repercusiones derivadas del conflicto en Oriente Medio. El decreto, centrado prioritariamente en mitigar la carga de los costes energéticos, incluye una serie de reducciones fiscales diseñadas para disminuir de manera directa la factura de la luz y otros servicios esenciales para la población.

Entre las medidas clave destaca la rebaja del IVA al 10% en hidrocarburos, electricidad y gas natural. Además, se suma la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que baja del 60% a un tipo efectivo del 0,5%, junto con la supresión del Impuesto sobre la Producción Eléctrica. Estas acciones pretenden contener el aumento de precios energéticos causado por la inestabilidad internacional.

De acuerdo con las estimaciones de Kelisto, el conjunto de estas rebajas fiscales implicará un descenso aproximado del 13% en la factura eléctrica, aplicable tanto a usuarios del mercado regulado como del libre. Esto supone un ahorro promedio cercano a los 7 euros mensuales para un consumidor típico, equivalente a unos 84 euros anuales.

En el mercado libre, donde las tarifas más económicas rondaban los 52,51 euros al mes, la reducción permitiría que el coste se sitúe en 46,39 euros. Por otro lado, en el sistema regulado, denominado Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), la factura media descendería de 53,87 euros a 47,58 euros mensuales.

El ministro Félix Bolaños comunica la disposición del Gobierno para considerar propuestas de un plan anticrisis, mientras el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, detalla su estrategia basada en la bajada de impuestos como el IRPF y el IVA energético. Yolanda Díaz y María Jesús Montero exponen la postura del Ejecutivo.

Cómo ahorrar más

Sin embargo, los especialistas destacan que, además de las acciones gubernamentales, los consumidores pueden tomar decisiones que aumenten su ahorro energético. Javier Martínez, portavoz de Energía de Kelisto.es, indica que cambiar de la tarifa regulada a la opción más económica del mercado libre podría generar un ahorro adicional de hasta 73 euros anuales. Esta diferencia, cercana al 13%, se ha incrementado tras el encarecimiento del PVPC, vinculado al alza del precio del gas desde el inicio del conflicto.

A pesar del contexto internacional, el mercado regulado ha tenido una evolución más favorable de lo previsto. Factores como condiciones climáticas beneficiosas han impulsado la producción de energías renovables, reduciendo la dependencia del gas natural para la fijación de precios en el mercado mayorista. Desde el comienzo de la guerra, el precio medio del kilovatio hora se ha mantenido alrededor de 0,14 euros, una disminución significativa respecto a los 0,20 euros observados en los momentos más críticos.

Por su parte, el mercado libre ha respondido con prudencia. Muchas comercializadoras cuentan con contratos de energía a largo plazo, lo que les ha permitido evitar subidas inmediatas tras el estallido de la crisis. Incluso, a mediados de marzo se han detectado algunas reducciones en tarifas específicas, motivadas por los precios bajos registrados en febrero.

Subidas más moderadas

No obstante, Javier Martínez advierte que esta tendencia podría variar en las próximas semanas durante la revisión de precios. Aun así, se prevé que las posibles alzas sean más moderadas que en el mercado regulado. Además, una ventaja del mercado libre es la estabilidad: los precios suelen mantenerse durante un año desde la firma del contrato, lo que protege a los usuarios frente a variaciones bruscas y les permite aprovechar las reducciones fiscales vigentes.

Con este paquete de medidas, el Gobierno pretende atenuar el impacto de la crisis energética y proporcionar un alivio inmediato a los hogares, en un entorno marcado por la incertidumbre internacional y la volatilidad de los precios de la energía.

Scroll al inicio