Carta suya no llegó otra vez. Yo no quiero pensar lo que pensé hace tiempo ¿ recuerda? No quiero, pero el pensamiento se me va, se me va por malos caminos siempre. Mi carta que Ud. leyó el domingo puede haberle disgustado, pienso. Puede Ud. haber deducido de ella cosas adversas para mí; pero haría mal en deducirlas. Tratamos cosas tan escabrosas, tan difíciles de decir en carta, que yo prefiero callar detalles, Manuel. Así, pues, sin oírme, no me juzgue absolutamente, Manuel. Tengo razón para decirle esto. Escríbame; se lo pido humildemente. Tu L.
