Aunque la mayoría de los municipios habrán elegido a sus alcaldes para la noche de este domingo, varias grandes ciudades podrían enfrentarse a una segunda vuelta reñida la próxima semana
Casi seis años después de unas elecciones municipales marcadas por la pandemia de Covid-19, los votantes franceses regresan este domingo a las urnas para la primera ronda de las elecciones locales.
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En total, 48,7 millones de electores pueden depositar su voto en aproximadamente 35,000 municipios, que van desde pequeñas aldeas rurales hasta grandes ciudades.
Las mesas electorales abrieron a las 8:00 am en la Francia continental y Córcega.
Los primeros resultados se podrán publicar solo después de las 8:00 pm hora local, cuando cierran los colegios en las ciudades más grandes.
En el resto del país, las urnas cerrarán de forma escalonada entre las 6:00 pm y 7:00 pm.
Asistencia electoral bajo observación
La participación será uno de los aspectos clave de estas elecciones locales.
En 2020, la primera ronda de las municipales se celebró en condiciones excepcionales, pocos días antes de que Francia iniciara el primer confinamiento nacional por COVID-19, lo que afectó de forma notable la participación.
En esta ocasión, las tasas de abstención se analizarán detenidamente como posible indicio de desgaste democrático.
No obstante, según diversas encuestas, los alcaldes franceses continúan siendo figuras políticas con alto nivel de confianza entre la población.
Casi 900,000 candidatos
Según datos del Ministerio del Interior, cerca de 900,000 candidatos compiten en esta primera ronda, distribuidos en aproximadamente 50,000 listas electorales.
No obstante, en la mayoría de municipios, el resultado podría definirse rápidamente.
En alrededor de 32,000 de los 35,000 municipios, se prevé que la alcaldía se resuelva en esta primera ronda.
Esto se debe en gran medida a la escasa cantidad de listas registradas: en el 68% de los municipios sólo se inscribió una lista de candidatos.
En contraste, algunas ciudades experimentan una competencia más intensa. Montpellier, en el sur de Francia, lidera con 13 listas registradas para la primera vuelta.
En 68 municipios no se ha presentado ningún candidato. En estos casos, el representante local del Estado — el prefecto — designará una administración provisional hasta que se pueda organizar una nueva elección o, en ciertos casos, hasta que el municipio se integre con otro vecino.
Otra tendencia destacada es la disminución de alcaldes actuales que buscan su reelección.
De acuerdo con un estudio del centro de investigación política Cevipof, el 63% de los alcaldes salientes se postulan nuevamente, una cifra inferior al 72% en 2014 y al 69% en 2020.
¿Qué está en juego?
Aunque en la mayoría de municipios el resultado parece definido, en varias grandes ciudades la segunda vuelta se anticipa muy disputada.
En París, la sucesión de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo será una pugna ajustada, con una competencia acalorada entre Rachida Dati, candidata del partido conservador Les Républicains, y Emmanuel Grégoire, del Partido Socialista.
La incertidumbre también es elevada en Marsella, Niza, Nantes y Toulouse, donde varias listas de candidatos se prevé que accedan a la segunda ronda.
Para ciertos partidos políticos, los resultados son decisivos. Los Verdes, impulsados por el “poder verde” de las elecciones municipales de 2020, deben mantener ciudades importantes como Lyon, Estrasburgo y Burdeos.
El partido Renaissance de Emmanuel Macron sigue teniendo dificultades para establecer una presencia local sólida en todo el país.
En la extrema derecha, el Rassemblement National (RN) aspira a ampliar su apoyo a nivel local.
Mientras tanto, las tensiones entre antiguos aliados en la coalición izquierdista Nueva Frontera Popular, especialmente entre el Partido Socialista y La France Insoumise, partido de la izquierda dura, han marcado buena parte de la campaña.
Aunque las elecciones municipales se centran fundamentalmente en la gestión local —como la planificación urbana, la educación y los servicios públicos— sus repercusiones políticas nacionales no pueden pasarse por alto, con poco más de un año para las próximas elecciones presidenciales en Francia.

