García-Page ha indicado que el incendio ha entrado en una «fase clara de razonable optimismo» y ha revelado que se ha permitido el regreso de los habitantes en algunas localidades que fueron evacuadas debido a la proximidad de las llamas.
Pedro Sánchez solicita alcanzar un gran pacto de Estado contra la emergencia climática "para proteger la vida y la prosperidad"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha recorrido la sierra de Guadalajara, donde ha comprobado en persona las consecuencias de un incendio que ya ha calcinado más de 32.000 hectáreas, siendo el más extenso en la historia de la región.
Sánchez inició su intervención agradeciendo a los medios su labor rigurosa, «dado que existe mucha desinformación y numerosos bulos que se difunden por las redes sociales». Ambos líderes, Sánchez y García-Page, destacaron la cooperación entre las administraciones públicas «tanto entre autonomías como con el Estado», subrayó el presidente castellano-manchego.
Los dos mandatarios coincidieron al afirmar que afrontar el cambio climático «no es cuestión de elección». «O se combate por un mundo sostenible o se contribuye a su deterioro», manifestó García-Page. Por su parte, Sánchez remarcó, «como hice en el incendio de Los Gallardos», la necesidad de implementar «un pacto de Estado entre las diferentes instituciones y, por supuesto, en las Cortes Generales, para adoptar medidas esenciales contra la emergencia climática: además de extinguir incendios, se deben dedicar recursos a la sensibilización y prevención, no únicamente a la extinción». El presidente enfatizó que «no podemos recordar los incendios solo cuando ocurren: es preciso anticiparse y concienciar a la ciudadanía sobre el impacto del cambio climático, y eso es ciencia». Según Sánchez, cada vez está «más evidente que la emergencia climática provoca muertes y reduce la prosperidad en las comarcas».

«Razonable optimismo»
García-Page, que presidió la reunión del CECOPI este miércoles en Tamajón, manifestó que se ingresa en una «fase clara de razonable optimismo», anunciando que se ha autorizado el retorno de los vecinos a algunas localidades evacuadas por proximidad a las llamas.
En concreto, detalló que esos núcleos de población incluyen Riofrío del Llano, Cardeñosa, Santiuste, Angón y Rebollosa de Jadraque, y añadió que «probablemente» se pueda aprobar el regreso a La Mierla durante el día.
García-Page también expresó que en «pocos días» se podrá, «probablemente», seguir recuperando el realojamiento de «todos los afectados», aclarando que no basta con que el entorno esté frío, es decir, sin riesgo de incendio, sino que también deben estar restablecidos los servicios básicos.

Señaló que ya se ha restablecido la electrificación en toda la zona, que había estado cortada por el incendio, así como el servicio de telefonía en «casi el cien por cien» de las áreas afectadas, por lo que ahora es necesario garantizar el abastecimiento de agua, dado que muchos de estos pequeños municipios dependen de pozos naturales dañados por el fuego, que requerirán aprovisionamiento mediante depósitos provisionales.
«Los realojos, para ser claros, dependerán también de la disponibilidad», añadió, recordando que desde el pasado martes está asegurado el acceso para atender al ganado.
Respecto a las previsiones, el presidente autonómico subrayó la necesidad de mantener la «prudencia» a pesar del «razonable optimismo», debido a que para este próximo jueves se esperan vientos fuertes, aunque mencionó, citando al teniente coronel de la UME, que «ahora estamos nosotros un paso adelante del incendio».
«Comenzamos a enfrentarlo con mayor garantía y muchas más opciones de éxito, hasta el punto de que los dos objetivos principales —salvar vidas humanas y preservar las poblaciones que podrían ser arrasadas por el fuego— están ahora más asegurados que nunca», explicó.
La UME trabaja sin descanso para sofocar el incendio de Selas, Guadalajara
En este contexto, consideró que «la gran hazaña» del dispositivo ha sido la protección de 40 núcleos de población, «en algunos casos muy pequeños», que han sido defendidos «asumiendo un riesgo grave para la vida de los operativos».
Asimismo, estimó que «al menos cinco o seis de estos núcleos» habrían sido consumidos por el fuego si no se hubiera mantenido ese nivel de protección.
EN TORNO A 32.000 HECTÁREAS AFECTADAS
Sobre la superficie forestal afectada, García-Page actualizó los datos señalando que el fuego abarca cerca de 32.000 hectáreas, cifra que deberá ser ajustada porque «hay áreas dentro del perímetro que no se han quemado». «Sin duda, es un incendio de gran magnitud», afirmó.
El presidente sostuvo que esta es una zona de muy alto valor y elevado riesgo, y defendió que en los últimos años se ha realizado «un trabajo considerable de prevención» en los terrenos que rodean el parque natural «con el objetivo específico de combatir el fuego».
«Es decir, se ha llevado a cabo aquello que algunos critican que no se hace; ha sido efectivo y ayudó, especialmente en el flanco derecho, a contener el avance del incendio», aseguró.
AYUDA DEL GOBIERNO
En relación con las declaraciones de la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, que el pasado martes afirmó que el Gobierno cubrirá el 50% de los costes de recuperación de la zona incendiada, García-Page indicó que «por supuesto» la Comunidad Autónoma solicitará «la declaración de zona catastrófica».
«Pero entiendo que la declaración mencionada ayer por la vicepresidenta va más allá de la zona catastrófica, ya que se refiere a las zonas naturales, lo cual es muy importante para nosotros porque, además de las emergencias, la restauración del entorno, que en muchos casos es natural, requerirá ayuda y actuaciones», comentó.
Así, espera que esta ayuda se concrete en «un mecanismo distinto al de las zonas catastróficas», dado que está orientada a «la recuperación de los entornos, pozos y numerosas infraestructuras».

