Un estudio de la FELGTBI+ indica que las principales preocupaciones del colectivo son una reducción en la protección contra el odio y un retroceso en los derechos de niños, niñas y adolescentes LGTBI+

El 65% de las personas LGTBI+ considera que la instauración de un gobierno ultraconservador podría poner en peligro sus derechos; esta cifra se eleva al 68% entre las mujeres de este colectivo. Así lo refleja un reciente informe de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+), elaborado por la agencia 40dB y presentado este lunes, que resalta como temores clave la disminución de la protección contra el odio y el retroceso en derechos de niños, niñas y adolescentes LGTBI+.
El informe Estado LGTBI+ 2026 destaca que un 44% de los encuestados teme que su vida personal se vea afectada por la reducción de la protección frente a delitos de odio, mientras que el 43% considera amenazado su derecho a contraer matrimonio. El 42% opina que su derecho a formalizar una pareja de hecho estaría en riesgo y el 41% percibe que este retroceso afectaría el reconocimiento de su familia.
Paula Iglesias, presidenta de la FELGTBI+, señala que la sensación de riesgo es especialmente elevada entre mujeres del colectivo, personas trans, no binarias, jóvenes y habitantes de áreas rurales. “Según nuestros informes anteriores, estos grupos son quienes más discriminación sufren, presentan peor situación socioeconómica y tienen menos acceso a los recursos. Por ello, existe una relación entre mayor precariedad, exposición a violencias y percepción de riesgo”, explicó en rueda de prensa.

El miedo funciona como motor de movilización
Por otro lado, María Rodríguez, responsable de investigación de la federación, subraya que la percepción del riesgo ante un gobierno ultraconservador está directamente relacionada con la intención de votar: el 77% de quienes participan en las elecciones perciben esta amenaza, frente al 53% de quienes no lo hacen.
El informe también ofrece cifras sobre la intención de voto del colectivo LGTBI+ en unas elecciones generales. El 53,8% optaría por partidos progresistas como PSOE, Sumar y Podemos, mientras que el resto se repartiría entre formaciones autonómicas, independentistas y de derecha.
Si únicamente votaran personas LGTBI+, las fuerzas progresistas lograrían mayoría absoluta con 202 escaños, según la encuesta. Carlos Domínguez, director de investigación de 40dB, afirma que “este dato no solo refleja una preferencia electoral, sino también una movilización política relacionada con la preocupación por posibles retrocesos en derechos y libertades. Los resultados evidencian que la comunidad LGTBI+ percibe la política institucional como un espacio esencial para asegurar la protección y avance de sus derechos”.
Declaraciones de Carla Antonelli, senadora de Más Madrid, que ha denunciado que las agresiones por delitos de LGTBIfobia se han duplicado en España desde el año pasado. «Existe una relación directa entre los discursos de odio y este aumento», afirmó sobre el incremento de casos (Fuente: Europa Press).
El informe puntualiza que, aunque la mayor simpatía se concentra en el PSOE (25,5%) y en Sumar (12,6%), existe un porcentaje de personas LGTBI+ que vota al PP e incluso a Vox. Según María Rodríguez, “esto podría explicarse por motivos familiares, culturales o económicos, pero incluso entre el electorado LGTBI+ del PP un 33% considera que la llegada de un gobierno ultraconservador pondría en riesgo sus derechos”.
Iglesias, por su parte, destaca que la movilización social y la cooperación con el ámbito político han facilitado avances sustanciales en igualdad y diversidad en España. “Hemos demostrado que no solo somos el muro de contención capaz de frenar cualquier intento de retroceso en derechos, sino que somos la sociedad diversa, igualitaria e inclusiva que desea continuar avanzando. La responsabilidad ahora es colectiva, tanto política como social; debemos mostrar qué tipo de sociedad somos, saliendo a las calles en junio para defender la diversidad y acudiendo a votar para proteger nuestras vidas y derechos”, concluye.

