Daniil Medvedev (30), tenista, comenta sobre sus inversiones: «Prefiero asumir riesgos, pero no con mis propios fondos»

Daniil Medvedev, en el reciente Indian Wells. El tenista ruso siempre ha gestionado su dinero con cautela, más allá de sus ingresos generados por sus destacados resultados en la pista.

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Daniil Medvedev no solo destaca por su inteligencia en la cancha, sino que también ha demostrado capacidad para comprender el juego fuera de ella.

En 2021, durante una entrevista para Tinkoff Private Talks, el ruso ofreció una perspectiva poco común en el circuito: cómo administra sus finanzas, en qué sectores invierte y por qué prefiere limitar el riesgo al tenis y no a sus finanzas personales. Sus palabras dibujan la imagen de un inversor meticuloso, calculador y frío, más cercano a un estilo racional que impulsivo, muy coherente con su manera de jugar.

Medvedev, campeón del US Open y ex número 1 del ranking mundial, reconoció en esa entrevista la importancia que presta a la gestión financiera de su carrera.

Daniil Medvedev, durante un punto en el Masters de Shanghái

Daniil Medvedev, durante un punto en el Masters de Shanghái Reuters

«Procuro entender con mayor profundidad cada una de mis decisiones. El último consejo de inversión fue sobre un fabricante de motores aeronáuticos. Se estima que el sector de la aviación se recuperará tras la pandemia. Queda esperar cómo se desarrollará. Disfruto del riesgo, pero no lo asumo con mi capital. Por ello, mi cartera de inversiones es bastante prudente», manifestó.

El tenista explicó que colabora con una firma de inversiones que le ofrece diversas oportunidades, aunque él busca entender el destino de cada euro que invierte.

El caso del productor de motores aeronáuticos ejemplifica claramente este método: sectores que pueden beneficiarse de tendencias macroeconómicas (como la recuperación del tráfico aéreo tras la pandemia), sin caer en especulaciones excesivas.

Medvedev, quien ha superado los 40 millones de dólares en premios oficiales a lo largo de su carrera, prefiere maximizar su patrimonio mediante decisiones conservadoras, antes que buscar ganancias rápidas y arriesgadas.

Compromiso con patrocinadores

Su actitud frente al dinero influye también en la selección de sus patrocinadores. Medvedev ha firmado acuerdos consecutivos con marcas de alto nivel -desde una entidad financiera como Tinkoff hasta firmas como Lacoste o BMW-, pero siempre mantiene que no acepta colaboraciones que no sienta auténticas.

«Cuando formalicé el contrato, no tuve que fingir que me gustaba el coche. Realmente me encanta«, afirmó en relación con su asociación con BMW, destacando que procura identificarse genuinamente con los productos que respalda. Este enfoque, similar al de un «inversor» que protege su marca personal como un activo, se alinea con su intención de construir una carrera duradera más allá de la fama de un solo año.

La entrevista con Tinkoff le sirvió asimismo para desmentir la imagen habitual del millonario sin matices que rodea a los mejores tenistas. «Realmente no sé cómo Forbes llegó a esa cifra», comentó Medvedev en Tinkoff Private Talks.

«No les facilité mis estados bancarios. Al fin y al cabo, los impuestos se deben pagar incluso viviendo en Mónaco. Sin embargo, en otros países existen gastos vinculados al equipo: entrenadores, preparadores físicos, fisioterapeutas. Se cubren salarios, desplazamientos y alojamiento», explicó.

No es la primera vez que Medvedev se expresa en ese sentido. En otras ocasiones ha aclarado que el prize money reportado en las estadísticas «no es tan sencillo» y que, descontando impuestos y gastos del equipo, el monto real disponible disminuye significativamente.

«Un mes puedes ganar millones y en otro no superar los 50.000, pero los gastos persisten», comentó refiriéndose a la volatilidad propia del circuito. Frente a ello, su elección por una cartera conservadora actúa como contrapeso ante la incertidumbre competitiva.

Su trayectoria deportiva ayuda a entender la seriedad con la que Medvedev aborda esta cuestión. Desde su aparición en 2019 con finales de Grand Slam y títulos de Masters 1000, hasta la obtención del US Open y su ascenso al número 1, ha competido consistentemente en rondas decisivas, acumulando premios, bonificaciones y contratos comerciales. Sin embargo, también ha enfrentado temporadas con altibajos, lesiones y desgaste físico.

Lejos de la imagen del deportista despreocupado, Medvedev se muestra como un profesional que intenta transferir a sus finanzas las mismas cualidades que lo han destacado en la pista: paciencia, análisis y la capacidad de planificar a largo plazo.

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