El PP ha presentado en el Congreso y el Senado un conjunto de iniciativas económicas para enfrentar la crisis derivada de la guerra en Irán.
Este plan contempla una reducción del IRPF, ayudas específicas destinadas a la industria electrointensiva, así como al gasóleo agrícola y pesquero.
Las propuestas fiscales beneficiarían a 16 millones de contribuyentes, devolviendo 3.200 millones de euros a las familias, con especial énfasis en la clase media.
En el ámbito energético, se propone eliminar el impuesto a la generación eléctrica y otorgar bonificaciones a empresas electrointensivas para contener el aumento del coste en la factura eléctrica.
El Partido Popular presentará hoy en ambas cámaras legislativas sus propuestas para hacer frente a la nueva crisis provocada por el conflicto en Irán. La dirección de Alberto Núñez Feijóo pretende dejar clara su respuesta económica y poner al Gobierno en la obligación de posicionarse públicamente en las Cortes.
Se consignarán una Proposición No de Ley (PNL) en el Congreso y una moción parlamentaria en el Senado.
El documento, que será enviado a todos los grupos parlamentarios y al Ejecutivo antes de las 12.00 horas, incluye la reducción del IRPF anunciada el pasado lunes y añade medidas específicas para la industria electrointensiva y el gasóleo agrícola y pesquero. Los dirigentes del PP resaltan que se trata de un plan “estructurado y elaborado” para adelantarse a un posible deterioro rápido de la economía española si continúa el encarecimiento energético.
Conforme a los cálculos realizados por el PP, la reforma fiscal implicaría un aumento del poder adquisitivo de los españoles, sobre todo de las familias con hijos. La iniciativa propone incrementar un 10% el mínimo personal por contribuyente, duplicar el mínimo por hijo y actualizar los tramos impositivos entre un 10% en los niveles más bajos y un 3% en los más elevados, con un beneficio promedio aproximado de 200 euros por declarente.
Las medidas fiscales alcanzarían a 16 millones de contribuyentes y devolverían un total de 3.200 millones de euros a los hogares, según las estimaciones de Génova. El PP afirma que la clase media acapararía el 70% del beneficio, destinándose 2.300 millones de esa devolución a estas familias, que son las más vulnerables ante cada crisis de precios.
De forma simultánea, la proposición incluye un bloque energético que contempla la eliminación del Impuesto al Valor de la Producción de Energía Eléctrica y un descuento permanente del 80% en los peajes para las empresas electrointensivas. Feijóo ya había defendido públicamente esta reducción de la factura eléctrica y la necesidad de intervenir en la estructura de costes industriales para impedir deslocalizaciones en medio de la tensión en Oriente Medio.
Además, el texto sugiere revisar la remuneración variable de la cogeneración para 2026, convocar las subastas pendientes y modificar el Estatuto del Consumidor Electrointensivo para aumentar las ayudas hasta el 25% de los ingresos por derechos de emisión de CO2, límite establecido por la normativa europea. También plantea crear un Estatuto para la industria calorintensiva y reducir los costes asociados a servicios de ajuste del sistema eléctrico, manteniéndolos por debajo de los niveles previos al gran apagón del 28 de abril de 2025.
El plan popular se completa con una ayuda para el gasóleo profesional destinado a usos agrícolas y pesqueros, considerada clave para dos sectores que dependen significativamente del combustible. La dirección de Feijóo advierte que agricultores, ganaderos y flotas pesqueras podrían ser los primeros afectados por una escalada en el precio del carburante si se prolonga el conflicto en Irán.
La meta de Génova
Con esta iniciativa, Génova busca consolidar un discurso: mientras que el Gobierno anunció este martes una ronda de conversaciones con los partidos, el PP venía desde el lunes defendiendo un plan detallado con cifras concretas. “Llevamos ventaja”, aseguran en la dirección popular, que contrasta sus propuestas con lo que describen como la prioridad de Pedro Sánchez de “buscar slogans” en lugar de proteger a los españoles.
Los tiempos también forman parte de la maniobra. La propuesta se debatirá y votará la próxima semana en el Senado, de forma que la Cámara Alta tomará posición sobre el plan Feijóo una semana antes de la intervención de Sánchez en el Congreso para exponer sus propias medidas.
Las cifras que maneja el PP fortalecen esta confrontación política. La eliminación del impuesto de generación, junto con otras acciones en el ámbito energético, permitiría una reducción entre el 3% y el 4% en la factura eléctrica, lo que se traduciría en un ahorro cerca de 900 euros anuales para una familia promedio de dos adultos y dos hijos, manteniéndose durante todo el año.
Desde el entorno de Feijóo insisten en que “no es momento para slogans”, en relación al “No a la guerra” rescatado por Sánchez ante la ofensiva en Irán, sino de “propuestas que repercutan en el bolsillo”. Por ello, han decidido compartir el documento con todos los grupos para su “enriquecimiento” y enfatizan que el Gobierno podría incluso adelantarse y aprobar las medidas en Consejo de Ministros si las considera apropiadas.
La portavoz del PP en el Senado será la encargada hoy de detallar este paquete en un acto en Zamora, donde los populares intentarán mantener el foco en la pérdida del poder adquisitivo acumulada a lo largo de la legislatura. La intención es que el debate sobre la guerra en Irán y la política exterior se mida también en términos de salarios, facturas y competitividad industrial dentro de España.

