Moncloa confirma envío de fragata a Chipre para proteger a su población sin coordinación con EEUU

La ministra de Defensa, Margarita Robles, este jueves en Barcelona, donde ha participado en unas jornadas sobre Europa.

España destinará la fragata Cristóbal Colón a Chipre después de que ese país solicitara asistencia para proteger su espacio aéreo tras la caída de un dron que, al parecer, es de origen iraní.

El despliegue de la fragata se realiza en coordinación con Francia y otros estados europeos, fuera del ámbito de la OTAN y sin informe ni acuerdo con Estados Unidos.

El Ejecutivo español mantiene que esta misión tiene carácter defensivo y de solidaridad europea, sin implicar intervención bélica, y niega que suponga respaldo a la acción militar contra Irán.

La fragata española se sumará a otros navíos europeos y llegará a las aguas de Chipre hacia el 10 de marzo, fortaleciendo la protección del país mediterráneo.

Chipre solicitó ayuda a la Unión Europea, incluyendo a España, el pasado lunes para salvaguardar su espacio aéreo y calmar a su población, luego de que en su territorio cayera horas antes un dron que se presume iraní.

Ese mismo día comenzaron las gestiones entre los responsables de Defensa y Exteriores de la UE para brindar seguridad a uno de sus miembros. Según fuentes gubernamentales, las conversaciones permanecieron dentro del marco europeo, dado que Chipre no forma parte de la OTAN.

A la solicitud directa de Chipre, Moncloa respondió comprometiéndose a enviar una fragata al Mediterráneo. En concreto, la Cristóbal Colón, que se encontraba patrullando en el Báltico junto a un portaaviones francés, aunque sin una misión específica asignada.

Por ello, España coordinó esta iniciativa con Francia. Además, países como Italia y Grecia también decidieron movilizar buques similares para proteger a Chipre.

Esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez no requiere notificación a Estados Unidos, dado que no está vinculada a la operación militar contra Irán autorizada por Donald Trump, ni se inscribe en el marco de la OTAN, sino en el de la UE.

El dron impactó en la base británica en Chipre, y aunque Reino Unido es miembro de la OTAN, no ha invocado la cláusula que obliga a la intervención conjunta ante ataques a uno de sus miembros, ni ha solicitado refuerzos para su seguridad. Chipre, sin embargo, sí lo hizo.

No se trata de una agresión directa, sino de una medida defensiva para proteger a un socio europeo en un contexto de conflicto abierto en Oriente Medio. Desde el Gobierno califican esto como un acto de solidaridad hacia un aliado que solicita protección frente a un ataque exterior.

Fuentes oficiales establecen un paralelismo con las unidades y tropas españolas desplegadas en países bálticos o Turquía debido a la guerra en Ucrania.

En aquella situación, las fuerzas españolas tampoco participan directamente en el conflicto, pero su despliegue busca proteger a socios europeos dada la cercanía de un posible enfrentamiento armado.

Una postura similar manifestó este jueves la primera ministra italiana, Georgia Meloni, afirmando: «No estamos en guerra ni deseamos involucrarnos». Además, las bases estadounidenses en Italia no se han utilizado para ataques contra Irán, porque Meloni también rechaza la acción de Trump y ha enviado tropas navales para auxiliar en la defensa de Chipre.

Discrepancias con la Casa Blanca

«Si España participara en la guerra, debería formar parte de los ataques o permitir el uso de sus bases conjuntas para que Estados Unidos realice la operación militar. Ninguna de estas situaciones ha ocurrido ni ocurrirá. Solo uno de los socios europeos pidió protección frente a posibles misiles o drones en Chipre», argumenta un representante gubernamental.

Esta posición del Ejecutivo es contrarrestada por Podemos, que considera que el envío de la fragata implica una participación en el conflicto bélico.

El Gobierno replica afirmando que los seguidores de Ione Belarra buscan posicionamiento político, como ya hicieron en críticas al rechazo de Sánchez sobre el genocidio en Gaza, el respaldo a Ucrania frente a Rusia o la oposición inicial a Trump respecto a Irán.

Fuentes de Moncloa, Exteriores y Defensa niegan que el envío de la fragata valide la afirmación de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien el miércoles habló de un cambio de postura de España aceptando su participación militar en el conflicto con Irán.

Aclaran que la decisión de enviar la fragata no fue comunicada a Estados Unidos y que esta no está involucrada en dicha medida, pues se limita al ámbito europeo.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, junto con Moncloa, reaccionaron el miércoles con molestia frente a las declaraciones de la Casa Blanca, negando cualquier implicación militar en el conflicto.

Margarita Robles desmintió este jueves que la portavoz norteamericana haya basado sus palabras en información proporcionada por ella durante una reunión con el embajador estadounidense en España el mismo día.

La ministra afirmó que es imposible, ya que la portavoz habló mientras ella aún se encontraba reunida con el embajador. Sin embargo, La Sexta difundió imágenes este jueves que demuestran que dicha reunión en Madrid finalizó casi una hora antes de la declaración en Washington.

Las cámaras muestran a Benjamín León abandonando el ministerio a las 18:35 horas, y a Karoline Leavitt dando una conferencia en la Casa Blanca a las 19:19 horas.

La fragata española arribará a las costas de Chipre aproximadamente el 10 de marzo, integrándose en una flotilla de buques de países miembros de la UE, con fuerte presencia francesa.

Scroll al inicio