El PP acusa a Pedro Sánchez de entregar la ventaja que España poseía frente a Gibraltar tras el Brexit y de ocultar el tratado acordado entre la UE y Reino Unido.
Los populares critican que la gestión del acuerdo sobre Gibraltar se realice solo entre Bruselas y Londres, relegando a España a un papel ejecutor sin voz propia ni discusión parlamentaria.
El PP denuncia la opacidad del Gobierno, señalando que la oposición no ha tenido acceso al texto íntegro ni a los pormenores del tratado.
Entre las objeciones destacadas figuran la falta de un plan claro de inversiones para el Campo de Gibraltar y la cesión de protagonismo en seguridad y administración del aeropuerto.
El Partido Popular ha estallado contra Pedro Sánchez tras conocerse el texto completo del tratado entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar: «Ha desaprovechado la posición ventajosa que tenía España en relación con la soberanía de Gibraltar, con el Brexit», resumen fuentes del PP nacional.
Los populares sostienen que el presidente del Gobierno ha «cedido» y renunciado a aprovechar el Brexit para fortalecer la posición española sobre la colonia británica situada en territorio español.
Además, critican la falta de transparencia respecto al tratado, que contrasta con la constante difusión de información realizada por el gobierno de Fabián Picardo en Gibraltar durante más de un mes.
«Sánchez cede para evitar que las Cortes decidan», afirman estas fuentes próximas a Alberto Núñez Feijóo. «Pretende gobernar prescindiendo del Parlamento en esta cuestión». Para el PP es inaceptable permitir que la negociación y firma se lleven a cabo «únicamente entre Bruselas y Londres».
Conviene recordar que el Ejecutivo de Mariano Rajoy consiguió que, durante la negociación del acuerdo de divorcio entre la UE y Reino Unido, se incorporara una cláusula que establecía que «en cualquier decisión» sobre Gibraltar, España tuviera «la última palabra».
Como reportó EL ESPAÑOL el jueves pasado, el PP sostiene que «cualquier acuerdo sobre Gibraltar debe ser debatido y aprobado por las Cortes por motivos constitucionales y por mera lógica democrática».
Porque, según este portavoz, «lo que afecta a los españoles se debe decidir en el Parlamento español, no en despachos de la Comisión Europea ni en Downing Street», añade.
«Un gendarme sin voz»
En la sede del PP se reprocha a Sánchez que «entregó todo el protagonismo a Europa y se quita el problema de encima«. Según la visión popular, España se «autoexcluye» porque Sánchez no admite su rendición, ya que haber formado parte del tratado le habría obligado a presentarlo ante el Congreso.
«El resultado es que la UE y Londres marcan el marco, y España queda relegada a un papel meramente ejecutor en los controles, un gendarme sin autonomía propia», critican desde el PP.
A su juicio, esto refleja que Sánchez «resuelve sus problemas cediendo y levantando barreras cuando le conviene«, siguiendo un patrón que equiparan con sus pactos internos con independentistas.
Los populares denuncian que esta «renuncia» reduce la ventaja que España consiguió con la salida del Reino Unido de la UE. «El acuerdo desaprovecha la oportunidad que ofrecía el Brexit para reabrir la disputa por la soberanía«, insisten.
Este jueves se hizo pública, finalmente, la versión íntegra del tratado acordado oficialmente entre la Comisión Europea y Reino Unido sobre Gibraltar, aunque las reuniones siempre contaron con presencia española… y desde hace un año y medio Madrid aceptó sentarse en igualdad de condiciones con el gobierno de la Roca.
Tras más de cinco años de negociaciones, el pacto político se cerró en junio de 2025 y el jurídico se anunció en diciembre. Sin embargo, el texto permaneció secreto hasta el 26 de febrero, cuando se anticipa su entrada en vigor para el 10 de abril.
Esto requiere una ratificación acelerada en el Parlamento Europeo y en Westminster. En este contexto, el PP denuncia que Moncloa no ha informado a la oposición sobre el contenido del texto ni sus repercusiones.
Este secretismo contrasta con la actitud del ejecutivo de Gibraltar, que sí facilitó una copia a la oposición hace dos semanas y ha informado a todas las partes implicadas en la colonia británica sobre los aspectos básicos.
Por ese «desdén institucional» y por el contenido del tratado, el PP reprocha al Ejecutivo y anuncia una batalla política contra lo que considera una cesión de soberanía sin control democrático.
«Más asimetría»
«En política interior», afirma el PP, «Sánchez concede beneficios a sus socios independentistas catalanes y vascos, y en política exterior a Marruecos o al Reino Unido, como sucede ahora con Gibraltar», señalan.
Uno de los puntos que más molestia genera en la oposición es el recurrente término «prosperidad compartida», muy mencionado en el texto. Según los populares, «no se especifican inversiones, programas concretos ni las transferencias que se implementarán«.
El Campo de Gibraltar, cuya economía será impactada significativamente por la eliminación de la Verja y la creación de una unión aduanera que suprimirá de facto la frontera, «continúa sin un plan sólido de inversiones que reduzca la diferencia de renta con los residentes del Peñón», señalan.
Además, «sin una equivalencia fiscal» y sin políticas de desarrollo para la región, «no puede hablarse de prosperidad compartida, sino de mayor desigualdad», advierte el PP.
Desde el PP se recuerda que «seguirán existiendo vallas y perímetros» alrededor del aeropuerto y de las instalaciones militares británicas.
Cláusulas «inaceptables»
Otra crítica apunta a lo que denominan «riesgos adicionales» en materia de militar y seguridad. «Reino Unido consigue que España asuma prácticamente la base militar ubicada en la colonia, en un territorio además ocupado ilegalmente donde se reparan submarinos nucleares», advierten.
Y «la mayor muestra de capitulación», concluyen desde Génova, «es la creación de una empresa conjunta para gestionar el aeropuerto, que podrá establecerse en cualquier país de la UE… excepto en España«.
Consideran esa cláusula como una cesión tanto simbólica como práctica que, afirman, «ningún Gobierno responsable debería aceptar».
Los populares señalan además una larga lista de asuntos que el acuerdo no clarifica. Mencionan, entre otros, la situación de los pescadores españoles, los riesgos medioambientales y el alcance de la cooperación judicial.
«El texto es muy detallado en lo que atañe a Gibraltar y muy impreciso en lo que concierne a los intereses concretos de los españoles del Campo y del Estrecho», resumen. Y temen que los detalles se resuelvan después «por la vía indirecta», sin control parlamentario.
Finalmente, el PP alerta sobre las prisas por la entrada en vigor. Recuerda que la aplicación provisional del tratado, sin pasar por las Cortes y «excluyendo al principal partido de España», coincide con la inminente activación del nuevo sistema europeo de entradas y salidas (EES) el 10 de abril.
«Se busca aprovechar la ventana antes de que el EES complique aún más el debate público», interpretan desde Génova. Y concluyen que «este acuerdo otorga ventajas a Gibraltar y al Reino Unido que antes del Brexit no tenían, mientras España pierde terreno y renuncia a ejercer su soberanía».

