Mandos critican que el ex DAO designó directamente al actual comisario de Seguridad Ciudadana en Ceuta

El ex jefe de la Policía Nacional habría mantenido «bloqueado» este puesto hasta que López Gordo logró superar el examen para acceder a la categoría requerida para dicho cargo

José Ángel González, en una imagen de archivo, cuando era DAO.

Las prácticas arbitrarias y los favoritismos de José Ángel González hacia ciertos jefes afines no constituían un incidente aislado, según relatan mandos policiales consultados por este diario. El ex director adjunto operativo (DAO) «benefició», según las fuentes, al actual comisario general de Seguridad Ciudadana, Francisco López Gordo, en el momento en que accedió a la Jefatura Superior de Ceuta.

De acuerdo con testimonios internos, el ex jefe de la Policía Nacional habría «retenido» esta plaza hasta que López Gordo «superó las pruebas para ser comisario principal». Tras aprobar el examen, continúan, se celebró una reunión en Carabanchel. «Les dijo a todos los comisarios principales: ‘Podéis pedir cualquier destino salvo Ceuta, que ya está asignado’», narran fuentes conocedoras de esa advertencia. Añaden que «la plaza de Ceuta permaneció en interinidad hasta que este comisario logró la aprobación».

Para los mandos, esta situación constituye una evidencia más del «autoritarismo» con que el hombre de confianza de la Policía designado por Fernando Grande-Marlaska desempeñó y entendió su puesto durante los siete años que duró en él. Señalan que el actual director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, «estaba plenamente al tanto del carácter de Jota [como le llaman sus compañeros del Cuerpo]». «Desde el Ministerio del Interior se ha intentado neutralizar a la Policía mediante nombramientos de personas completamente afines en sus cúpulas», denuncian.

Esa es una de las críticas principales dirigidas al ex director adjunto operativo: su «sumisión al ministerio». «Nunca cuestionó nada. Simplemente cumplía órdenes».

Las mismas fuentes especifican que, antes de ascender a comisario principal y ser «colocado directamente» en Ceuta, López Gordo fue designado «comisario jefe de la Unidad de Intervención Policial (UIP) — los antidisturbios — pese a ser el único que no contaba con el curso necesario para formar parte de dicha unidad».

La rápida salida del hombre que ocupaba el máximo rango uniformado en la Policía — un juez de Madrid investiga la denuncia por violación presentada por una inspectora — reveló un comportamiento que, según fuentes internas, era conocido dentro del cuerpo. De hecho, aparte de la querella por agresión sexual, una segunda agente amenaza con presentar otra denuncia por acoso laboral. Afirma que le hizo «perder su puesto de trabajo» y que la «intimidaba y sometía».

La agente contactó con el abogado de la presunta víctima de violación, Jorge Piedrfita. «Hola, yo también soy víctima del DAO», fue la frase con la que la policía inició el diálogo con el letrado.

Aún se desconocen los detalles exactos del presunto nuevo acoso y si finalmente se formulará la denuncia. Sin embargo, está descartado que los hechos comunicados al abogado guarden relación con una agresión sexual o con una relación sentimental entre ambos, como en el caso que ya investiga el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 8 de Madrid.

Según el testimonio de la nueva agente que contactó a Piedrafita, el ex director adjunto operativo de la Policía Nacional habría «maniobrado» para «hacerle imposible la vida laboral» en una comisaría del norte de España «simplemente» porque no era de su agrado.

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