Desarrollan calzado innovador con tecnología avanzada para prevenir caídas en personas mayores

Crean un calzado futurista que puede evitar que las personas mayores sufran caídas

Uno de los principales riesgos que enfrentan las personas a medida que envejecen es la pérdida de estabilidad al caminar o permanecer de pie, lo cual provoca que muchas sufran caídas que pueden causar fracturas y generar temor a volver a tropezar.

Al notar que su mentor de 89 años tenía dificultades para mantener el equilibrio, el ingeniero Jiayang Li decidió actuar y desarrolló un calzado futurista que podría, en el futuro, ayudar tanto a él como a muchas personas mayores a conservar el equilibrio.

El prototipo creado por la Universidad de Bristol (Reino Unido) fue ideado tras detectar que dicha persona mayor presentaba problemas para mantenerse estable, aunque, como explicó Li, «su mente estaba perfectamente en forma».

Por ello, ideó la aplicación de tecnología de semiconductores en la que trabajaban para enfrentar esta problemática que afecta a miles de adultos mayores y representa un riesgo significativo para su salud, especialmente para quienes viven solos. En proyectos previos, emplearon sensores avanzados para evaluar con precisión la función pulmonar y cuantificar cómo se limita la respiración.

«Comprendí que podíamos usar métodos semejantes para monitorizar la forma en que caminan las personas», señaló el ingeniero. «El análisis detallado de los movimientos de las piernas permitiría identificar el riesgo de caídas, lo que ayudaría a personas como Peter a mantenerse seguras y, simultáneamente, preservar su autonomía en el hogar».

El desafío principal del proyecto era trasladar esta tecnología de medición, usualmente presente en hospitales, a entornos cotidianos para hacerla más accesible y práctica. Para ello, diseñaron este calzado equipado con más de 253 sensores diminutos capaces de registrar parámetros que detectan una posible caída por debilidad o fallo en las piernas.

La información recopilada se emplea para crear imágenes del pie del usuario, destacando los puntos de presión y evaluando si su marcha es equilibrada o si existe riesgo de caída. «La prevención de caídas representa un reto importante en poblaciones envejecidas, por eso, la posibilidad de anticipar y prevenir estos accidentes con nuestro invento resulta verdaderamente esperanzadora».

Para facilitar su uso, el dispositivo opera con una batería de bajo consumo, por lo que, en principio, puede alimentarse mediante dispositivos con pantalla pequeña, como un teléfono móvil o incluso un reloj inteligente. «El microchip tiene una potencia de solo 100 microwatios, por lo que el dispositivo podría funcionar aproximadamente tres meses antes de requerir recarga», concluyó el ingeniero.

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