Abascal elimina al Vox inicial tras la salida de sus cuatro fundadores y afirma: «La dirección tiene el control»

Tras negarse a abandonar su puesto en el Ayuntamiento, el partido procedió a suspender cautelarmente la militancia de Ortega Smith, quien ayer asistió a la Junta de Portavoces.

Abascal advierte a Ortega-Smith que "la dirección es quien tiene el mando"Javi Martínez

Ayer, Santiago Abascal ironizó al afirmar que «Vox cuenta con más fundadores que afiliados», restando importancia a que Javier Ortega Smith, su compañero desde el inicio del partido, se encuentre ahora fuera de la formación —suspenso cautelarmente a la espera de sus alegaciones—. La salida del que fuera vicepresidente y secretario general de Vox, mano derecha del líder durante casi ocho años, pone punto final a un proceso de renovación interna que, una vez fuera sus impulsores originales, marca el inicio de una nueva etapa para la organización.

La relación rota entre Abascal y Ortega Smith trasciende la trayectoria del partido. En 2012, el dirigente madrileño ejerció como abogado del líder de Vox en el juicio contra quienes, nueve años antes, boicotearon la sesión constitutiva del Ayuntamiento de Llodio (Álava), donde Abascal ocupaba un escaño por el PP. Ambos coincidieron también en Denaes, la fundación fundada en 2006 por el dirigente vasco y precursor de Vox. Defensores de la «unidad de la Nación española», compartieron escenario en el hotel madrileño que, el 8 de marzo de 2014, albergó la asamblea fundacional del partido.

Durante los cuatro años siguientes, cuando Vox aún carecía de representación parlamentaria, Abascal, Ortega Smith, junto con Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio, recorrieron España difundiendo su mensaje en plazas públicas, manifestaciones y tertulias. Incluso acudieron a los tribunales, momento en que Vox ganó prominencia. La formación se personó en el caso del procés, con Ortega Smith y Pedro Fernández —aún diputado por Vox, aunque no militante— como abogados, lo que permitió al partido amplificar su discurso contra el separatismo. En 2018 obtuvo sus primeros escaños en un parlamento autonómico —Andalucía— y, en 2019, con el inicio del juicio al proceso independentista, consolidó su presencia a nivel nacional.

Abascal, Ortega Smith, Espinosa y, detrás, Pedro Fernández, en 2019, durante la celebración del juicio por el 'procés'

A Abascal, Ortega Smith, Espinosa y Monasterio se sumaron Macarena Olona, Jorga Buxadé e Ignacio Garriga como los dirigentes con mayor visibilidad pública dentro del partido, y durante años fueron los pilares de una formación en crecimiento. Sin embargo, tras los hitos electorales a partir de 2018, esta estructura dejó de ser efectiva. Olona, enviada como candidata en Andalucía en 2022, no alcanzó los resultados esperados y abandonó la organización tras las elecciones. Espinosa renunció a la dirección del partido tras el retroceso registrado en las generales de 2023 y Monasterio, que perdió escaños en la Asamblea de Madrid y no logró impedir la mayoría absoluta de Isabel Díaz Ayuso, fue apartada del liderazgo provincial en octubre de 2024 y posteriormente dimitió de sus cargos. Tras sus salidas, los tres expresaron críticas al liderazgo de Vox, en mayor o menor grado.

Ortega Smith obtuvo un concejal en el Ayuntamiento de Madrid en 2023 —mientras el PP logró 14— y fue relegado progresivamente del protagonismo dentro del partido. Con la salida de Buxadé de la vicepresidencia, solo Garriga —actual vicepresidente y secretario general— ha consolidado su influencia en los últimos años. Estas modificiaciones forman parte de un proceso de renovación integral en Vox, que ha impulsado perfiles jóvenes y ampliado su discurso hacia temas cotidianos, desde la vivienda hasta la economía familiar, sumándose a la corriente global de la derecha dura.

De los pioneros, únicamente Ortega Smith se resistió a los cambios, pronunciando críticas a la dirección y negándose a abandonar sus cargos pese a las maniobras para despojarle de poder. En 2024 dejó la vicepresidencia y a finales de 2025 fue relevado como portavoz adjunto en el Congreso, además de salir de la cúpula. Cuando la dirección le ordenó la semana pasada dejar la portavocía en el Ayuntamiento, Ortega Smith rechazó “acatar” dicha orden, lo que provocó su suspensión cautelar de militancia.

Es el único de aquellos referentes fundacionales expulsado tras desobedecer a la dirección: ayer acudió a la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Madrid como portavoz del grupo, respaldado por dos de los otros cuatro concejales que tiene el partido, ahora fragmentado. Desde diversos sectores ideológicos señalan que “parece dispuesto a resistir y aguantar hasta el final”. Abascal intensificó el pulso contra él: “La dirección es quien manda y eso seguirá sin cambios”, afirmó, subrayando que el nuevo Vox está consolidado y permanecerá.

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