Grazalema retoma su vida habitual después de las severas inundaciones, y 35 residentes desalojados han regresado a sus viviendas.
En la actualidad, permanecen fuera de sus hogares únicamente 86 vecinos debido al deterioro de sus casas causado por las intensas lluvias.
El comité técnico del Servicio de Emergencias Andalucía ha evaluado la seguridad de las edificaciones para permitir un regreso gradual a las viviendas.
Equipos científicos del CSIC y otras entidades han implementado tecnología avanzada, como tomografía sísmica y GNSS, para examinar el terreno y asegurar la estabilidad de las casas.
Grazalema comienza a retornar a la normalidad. Luego del desalojo total de la población causado por las fuertes inundaciones en febrero, la mayoría de los residentes que abandonaron sus domicilios han podido volver.
Este sábado se ha aprobado la vuelta de 35 vecinos más. Así lo comunicó Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía.
Según el responsable de Emergencias, en la actualidad solo restan 86 vecinos de Grazalema desalojados debido al estado crítico de sus viviendas tras las lluvias.
En este contexto, Sanz explicó que el comité técnico, liderado por el Servicio de Emergencias Andalucía (EMA), ha estado trabajando durante el fin de semana en el análisis y evaluación de las propiedades para garantizar un retorno seguro.
Es importante recordar que el pasado viernes 20 de febrero, Antonio Sanz reiteró que de los más de 1.600 vecinos evacuados el 5 de febrero a causa de las intensas precipitaciones, solo quedaban 121 en situación de desalojo, incluyendo «tres o cuatro familias» aún fuera del municipio. Tras autorizar el regreso de estas 35 personas, permanecen por volver 86 residentes en total.
El Servicio de Emergencias 112 Andalucía ha indicado que la información técnico-científica ha sido fundamental para determinar la viabilidad del retorno, siguiendo la misma metodología aplicada en jornadas anteriores: más de 1.700 personas regresaron el lunes 16 de febrero, aproximadamente un centenar el miércoles y cerca de cuarenta el jueves.
Para gestionar la situación en Grazalema y sus alrededores, el Plan de Emergencia frente al Riesgo de Inundaciones ha incorporado, a solicitud de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), al Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Se formó un comité técnico-científico que ha trabajado de manera paralela con el comité de operaciones y sigue activo, contando con especialistas en Hidrogeología y del IGME (Instituto Geológico y Minero), ambos del CSIC; además de expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Andaluz de Geofísica (IAG) de la Universidad de Granada. Este grupo también ha contado con el apoyo del Grupo de Emergencias de Andalucía (EMA GREA) y arquitectos del Consejo Andaluz de Colegios de Arquitectos (Cacoa).
Los especialistas han realizado estudios de terreno empleando imágenes obtenidas por escaneo con distintas antenas y perfiles electromagnéticos, además de técnicas como la tomografía sísmica y posicionamiento GNSS.
Esta última es una avanzada técnica geodésica destinada a medir en tiempo real o de forma periódica el desplazamiento, deformación o asentamiento de estructuras como puentes, presas y edificios altos, así como de terrenos afectados por deslizamientos o minería.
A diferencia de la topografía tradicional, ofrece un monitoreo continuo y automático con precisión decimétrica, lo que resulta esencial para la seguridad y conservación de infraestructuras.
Estos estudios se completaron con pruebas geológicas sobre el terreno y con imágenes aéreas capturadas mediante drones, junto a vuelos planificados.

