La víctima interrogó al comisario Óscar San Juan para saber si esa oferta provenía de su superior, a lo que este respondió: «No sé a qué te refieres y sólo te llamo para conocer tus intereses». «No acepto su propuesta», replicó la víctima, según consta en la querella.

El asesor directo del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, el comisario Óscar San Juan, contactó en julio de 2025 con la agente de Coslada que presuntamente fue víctima de una agresión sexual por parte del jefe de la Policía, José Ángel González —superior de San Juan— en abril de ese mismo año, para ofrecerle un cambio de destino profesional a cambio de su silencio.
Esta oferta de traslado está documentada en la querella que un juez de Violencia Sobre la Mujer admitió a trámite, presentada finalmente el 9 de enero de 2026 y que se hizo pública el martes pasado, razón por la cual el máximo responsable uniformado del Cuerpo y hombre de total confianza del ministro Fernando Grande-Marlaska se vio forzado a renunciar.
Según detalla la querella, a la que tuvo acceso EL MUNDO, el segundo al mando del DAO llamó telefónicamente a la agente y le planteó la propuesta. En concreto, le indicó que «eligiera a qué destino o puesto de trabajo quería ser trasladada y que, una vez lo tuviera decidido, se lo enviara por WhatsApp».
La víctima le preguntó si dicha oferta procedía de su jefe, a lo que San Juan contestó: «No entiendo de qué hablas y sólo te llamo para conocer tus intereses». «No acepto su propuesta», replicó la víctima, según la querella.
En la querella, la policía asegura que el máximo mando de la Policía la obligó a masturbarle mientras le tocaba sus partes íntimas. Los hechos, según el documento, ocurrieron en abril de 2025 en un piso luego de que González la forzara a dejar su puesto en la Comisaría de Coslada para encontrarse con él, «aprovechando su posición jerárquica» dentro del Cuerpo.
El abogado de la denunciante apunta a la posible comisión de delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psicológicas y malversación de fondos públicos con la agravante de abuso de superioridad.
El titular del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 8 de Madrid, por su parte, considera que los hechos descritos en la querella «hacen presumir la posible existencia de delitos de agresión sexual, cuya instrucción corresponde a este juzgado, y ordena practicar las diligencias esenciales para determinarlo y, en su caso, iniciar el procedimiento correspondiente».
La denunciante mantuvo en el pasado «una relación afectiva» con el DAO que «desde su origen se caracterizó por una marcada asimetría de poder institucional» debido a la posición de González en el Cuerpo. La relación, continúa, «finalizó por decisión unilateral» de la víctima, un «hecho» que González «no aceptó» y que derivó en «una conducta obsesiva de acoso y contactos no deseados que culminaron en los graves hechos denunciados».
Estos eventos habrían ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando la mujer desempeñaba «servicio activo ordinario en la comisaría de Coslada». Desde mediodía, la agente habría recibido «varias llamadas telefónicas» de González «exigiendo su presencia inmediata y urgente».
Marlaska, sobre la querella al jefe de la Policía Nacional: "No sabíamos nada"
«Ante la negativa reiterada y inicial de la víctima, que alegó motivos laborales evidentes, el querellado, utilizando expresamente su autoridad institucional, la ordenó abandonar su puesto de trabajo utilizando un vehículo policial camuflado de la comisaría de Coslada, con la finalidad de reunirse con él de manera urgente», señala el escrito.
«Conducta agresiva de índole sexual»
La víctima se habría desplazado a un restaurante donde el DAO estaba almorzando con otro comisario. Tras compartir un rato con ambos, González y la mujer se dirigieron a un piso. Su superior le habría sugerido subir a la vivienda, aunque ella expresó «su incomodidad y su deseo de marcharse».
Una vez dentro, José Ángel González habría servido dos cervezas e iniciado «de inmediato un acercamiento físico de carácter sexual hacia la víctima». «Este acercamiento fue rechazado verbalmente, de forma expresa, firme y constante por la víctima en todo momento», añade la querella.
A pesar de las negativas, el DAO habría comenzado entonces «una conducta agresiva de índole sexual, marcada por violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose del aislamiento, su superioridad física y la autoridad institucional».
La querella detalla múltiples intentos de González, que presuntamente tocó a la mujer sin su consentimiento en sus partes íntimas. En un momento dado, y «tras lograr liberarse del querellado y abandonar el domicilio, la víctima recuperó el vehículo policial camuflado que había utilizado para desplazarse hasta el lugar, se dirigió a la comisaría de Coslada donde prestaba servicio, entregó el vehículo y se fue a su domicilio particular».
De acuerdo con el escrito, tras ese incidente el jefe de la Policía Nacional inició una «campaña constante, obsesiva y prolongada de acoso telefónico y manipulación psicológica sobre la víctima, dirigida a mantener el control sobre ella, minimizar la gravedad de su conducta delictiva, culpabilizarla por lo acontecido, impedir que presentara denuncia y ofrecerle compensaciones laborales a cambio de su silencio».

