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- Autor, Redacción
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El expríncipe Andrés, anteriormente duque de York, fue detenido en su residencia de Sandringham por la policía británica bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público.
Este arresto ocurre después de que la Policía de Thames Valley confirmara que estaba investigando una denuncia relacionada con el presunto intercambio de información confidencial entre el exmiembro de la familia real y el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La Policía de Thames Valley, cuya área de jurisdicción abarca el valle del río Támesis, informó estar revisando una denuncia que alega el intercambio de material reservado por parte de Mountbatten Windsor con Epstein mientras este ejercía como enviado comercial del gobierno del Reino Unido.
El hermano del rey Carlos III ha sido objeto de escrutinio durante años por su estrecha relación con Epstein, quien se quitó la vida en 2019 en una prisión de Nueva York mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual.
En 2014, Virginia Giuffre, quien falleció por suicidio en 2025 a los 41 años, afirmó haber sido traficada por Epstein y su asociada, la también condenada Ghislaine Maxwell, y forzada a mantener encuentros sexuales con Mountbatten Windsor en tres ocasiones siendo menor de edad.
Andrés Mountbatten Windsor, que recientemente cumplió 66 años, ha negado de forma persistente todas las acusaciones que se le imputan en el caso Epstein.
Arresto e investigaciones
De acuerdo con la corresponsal de la BBC, Lucy Manning, la detención de Andrés Mountbatten Windsor está vinculada exclusivamente a la supuesta mala conducta vinculada a un cargo público.
La semana pasada, la BBC informó que, tras la reciente divulgación de los archivos denominados Epstein por parte del gobierno estadounidense, se identificaron correos electrónicos en los que el expríncipe supuestamente transfirió información confidencial al condenado fallecido en 2010.
Dal Babu, exsuperintendente en jefe de la Policía Metropolitana, señaló a la BBC que la presión ha ido “incrementándose de manera constante” en las últimas semanas.
Babu afirmó que con la detención de Andrew, la policía tendrá la posibilidad de “acceder a dispositivos electrónicos, documentos, fotografías, y cualquier otro tipo de evidencia”.

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También indicó que los oficiales “pueden efectuar registros en cualquier propiedad que sea de su propiedad o donde resida, o en cualquier otro inmueble bajo su control, por lo que podrían realizar inspecciones en otras áreas también”.
La policía de Thames Valley confirmó que está llevando a cabo investigaciones en localidades ubicadas en los condados de Berkshire y Norfolk, donde se halla la residencia de Sandringham.
Mientras tanto, la corresponsal de BBC News Helena Wilkinson reportó haber visto a policías uniformados próximos a la Royal Lodge, la vivienda dentro del dominio real en Windsor que Andrés ocupó durante unos meses hasta principios de febrero.
Detención hasta por 96 horas
Las autoridades indicaron que el detenido permanece bajo custodia, aunque no se ha especificado con exactitud el lugar donde fue trasladado.
“Es esencial preservar la integridad y objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos junto a nuestros colaboradores para indagar este presunto delito”, explicó el jefe asistente de policía, Oliver Wright.
“Reconocemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos actualizaciones cuando corresponda”, añadió.
Danny Shaw, especialista en asuntos policiales, mencionó que el tiempo máximo que el expríncipe puede permanecer detenido es de 96 horas, aunque esto implicaría múltiples solicitudes de prórroga de parte de altos mandos policiales y la Corte de Magistrados.
Shaw explicó a la BBC que en la mayoría de las situaciones, los sospechosos permanecen retenidos entre 12 y 25 horas, tras las cuales se les acusa formalmente o se les libera con la investigación aún en curso.
Según el experto, las personas detenidas suelen ser alojadas en una “celda de custodia” que únicamente cuenta con “una cama y un retrete” mientras esperan ser interrogadas por la policía.
Agregó que no anticipa que el expríncipe reciba un trato diferenciado.
“La ley debe seguir su curso”

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Aunque una detención no implica culpabilidad, el rey Carlos III emitió el siguiente comunicado tras la captura de su hermano:
“He recibido con profunda preocupación la noticia referente a Andrew Mountbatten Windsor y la sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público.
Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado apropiadamente por las autoridades correspondientes.
En esta labor, como he expresado antes, cuentan con nuestro total e incondicional apoyo y colaboración.
Permitan que reafirme de manera clara: la ley debe seguir su curso”.
El rey finalizó señalando que no realizará más comentarios mientras continúe el proceso y que él y la familia real continuarán con sus actividades oficiales de servicio público.
Un caso complejo
La acusación de mala conducta en un cargo público es un delito complejo, comenta Dominic Casciani, corresponsal legal de la BBC.
En esencia, se trata de la acusación de que una persona que actuaba en representación del pueblo británico cometió una falta grave, a sabiendas de que lo hacía incorrectamente.
Existen cuatro “elementos” o aspectos que deben ser el eje central de la investigación policial para que los fiscales determinen si se deben presentar cargos.
Primero, la policía debe confirmar si el investigado era un “funcionario público” y que el incidente presuntamente ocurrió en el marco de sus funciones.
A partir de esa base, los detectives buscarán pruebas de negligencia “deliberada” en el desempeño de sus responsabilidades o de otra conducta indebida intencional. La definición precisa de este concepto ha generado controversias legales, explica Casciani.
Luego se evalúa si el acto cometido fue lo suficientemente grave como para constituir “un abuso de la confianza pública”.
Finalmente, tras superar estas tres etapas, se examina si la persona investigada actuó “sin una justificación o excusa razonable”.
“Esta última cuestión es fundamental”, asegura el corresponsal legal de la BBC. “Es un principio esencial del derecho penal que cualquier persona acusada de mala conducta tenga la oportunidad de defenderse”.
Acusaciones por abuso sexual

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En 2014, Virginia Giuffre presentó ante un tribunal documentos en los que alegaba haber sido obligada a mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe siendo todavía adolescente.
A pesar de que Andrés Mountbatten Windsor negó “rotundamente” conocerla y haber tenido encuentros íntimos con ella, en 2019 Giuffre ofreció nuevos detalles en una entrevista para el programa Panorama de la BBC.
Relató cómo fue trasladada desde Estados Unidos a Londres con 17 años. Según su testimonio, Epstein y su entonces pareja, Ghislaine Maxwell —hija del magnate mediático Robert Maxwell— la llevaron al club nocturno Tramp en la capital británica para reunirse con el príncipe en ese momento.
“Ya en el automóvil, Ghislaine me dijo que debía hacer con Andrés lo mismo que hacía con Jeffrey, y eso me causó mucho malestar”, afirmó.
La presunta víctima detalló que el encuentro sexual tuvo lugar en una habitación del domicilio de Maxwell en el barrio londinense de Belgravia.
Giuffre amplió información sobre la conocida fotografía que la muestra con el príncipe mientras este la abraza por la cintura, imagen que se divulgó en 2011 luego de que el diario Mail on Sunday le pagara US$160.000 por contar su historia.
En 2022, Andrés alcanzó un acuerdo en la demanda civil por agresión sexual presentada en su contra en Estados Unidos, según consta en documentos judiciales.
Virginia Giuffre falleció por suicidio el 25 de abril de 2025 en su residencia en Australia. Dejó como legado el libro póstumo Nobody’s Girl («Niña de nadie»), en el que detalló su experiencia de abuso sexual y su lucha por llevar a los responsables ante la justicia.

