Figaredo afirma que en Vox destacan por denunciar la corrupción y las consecuencias de la invasión migratoria

El diputado de Vox José María Figaredo, durante su entrevista en EL ESPAÑOL.

José María Figaredo sostiene que Vox crece porque es la única formación que denuncia sin tapujos la corrupción y la «invasión migratoria».

Figaredo reprocha la política migratoria del Ejecutivo y defiende la eliminación de figuras como el arraigo y la reagrupación familiar.

Rechaza las políticas autonómicas que, en opinión de Vox, asfixian la industria y el sector agrario, y reclama una auditoría y reducción de las subvenciones públicas.

Acusa al Gobierno de desviar la atención con debates periféricos y considera que los verdaderos problemas de España son la economía, la vivienda y la seguridad.

José María Figaredo (Gijón, 1988) atiende a EL ESPAÑOL en una oficina del Congreso, en uno de los edificios que albergaban el antiguo Banco Exterior de España. En el exterior, varias calles están cortadas por una tractorada en protesta contra el acuerdo de Mercosur.

Es uno de los jóvenes rostros de Vox. En las discusiones económicas, es la figura que más destaca en los últimos meses. Su equipo nos avisa de que tiene prisa: desea apoyar a los agricultores que se manifiestan cerca de la Puerta de los Leones.

Figaredo domina perfectamente el argumentario del partido. No es de extrañar, ya que lleva militando 13 años. Se unió cuando Vox era apenas una idea, una fuerza extraparlamentaria que no alcanzaba ni el 1 % de los votos a nivel nacional.

Se incorporó al proyecto con 25 años. Desde entonces ha ido desarrollando dos responsabilidades simultáneas: la familiar —tres hijos y otro en camino— y la orgánica: diputado por Asturias, secretario general del Grupo Parlamentario en el Congreso, portavoz de Economía y Energía, y miembro del Comité Ejecutivo Nacional.

A este recorrido, Abascal le sumó una nueva posición, inspirada en la motosierra de Javier Milei: responsable de Desregulación. Figaredo es el encargado, según sus palabras, de aplicar el «lanzallamas» contra el gasto público.

Figaredo critica al Gobierno sin tapujos. Su tono es tajante, muy característico de Vox, mezclado en ocasiones con un lenguaje coloquial: «la peña», «puñetero», «palmar», «gilipollez»…

Se siente más cómodo en temas como inmigración y vivienda, donde describe un «sándwich» en el que los españoles están «emparedados».

«Arriba» se despliegan «alfombras rojas para que millonarios extranjeros compren casas al contado» y «abajo están los desposeídos que reciben ayudas sociales».

Evita, sin embargo, responder preguntas sobre la política exterior de Trump o las salidas de fundadores de Vox, calificándolos de «distracciones» y «cotilleos».

Cada semana se enfrenta a María Jesús Montero en la sesión de control al Gobierno. Para él, la economía no va viento en popa: «Estamos peor que en Colombia o México», sostiene.

Foto: Sara Fernández.

En el Vox incipiente de hace una década, Figaredo compartió candidatura con Javier Ortega Smith, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros. También con la socialité Carmen Lomana, una de las incorporaciones más llamativas de esa época.

De todos esos nombres, hoy sólo permanecen él y Santiago Abascal. «No importa si estoy yo o está otro, somos prescindibles», afirma.

¿Por qué crece Vox?

Somos la única formación que aborda asuntos vitales y con sentido común. PP y PSOE hablan en un idioma distinto. En España, la gente no llega a fin de mes y les hablan de la descarbonización industrial. Necesitan empleo, no desempleo. Y les hablan del Ingreso Mínimo Vital. Los españoles quieren trabajar.

Feijóo dice que Vox atrae principalmente votos de «cabreo y enfado».

Cada cual tiene la estrategia que considera. Vox está aquí para transformar la situación. Carece de sentido que en España se maquillen las cifras para distorsionar la realidad. España cuenta con un récord de pluriempleo.

Es una locura que haya gente que, aún trabajando, no llegue a fin de mes. No se sobrevive. No sé si eso es cabreo. Hay que cambiar las circunstancias que han provocado esta situación, la industria debe crecer y las empresas prosperar.

«Hay que aplicar tijeras y lanzallamas a los 180.000 millones de euros que reciben anualmente las CCAA»

En España hay más funcionarios que autónomos, lo que es un desastre. Además, las comentaristas de izquierdas defienden que es positivo. Un joven que acaba un grado hoy no puede optar a una vivienda hasta la muerte de sus padres.

En otros países, partidos semejantes a Vox superan en votos a la derecha tradicional. ¿Por qué en España el PP sigue duplicando a Vox?

Desde 2014 llevan declarando la desaparición de Vox. Probablemente se publican siete artículos anuales asegurando que Vox ha desaparecido.

¿Quién da por muerto a Vox, la prensa?

Todos, la prensa, partidos, a veces EL ESPAÑOL, El Mundo, ABC, El País… Siempre dicen que Vox está muerto. Cada vez que Santiago Abascal aparece, los españoles le confirman que Vox es la única alternativa. Estamos aquí para transformar las cosas y seguiremos luchando con fuerza, ya sea con 24, 33, 110 o con un diputado. Vox mantiene un discurso claro y no lo modificará.

Foto: Sara Fernández.

Los datos sugieren que PP y Vox están destinados a pactar en Extremadura y Aragón, a menos que decidan llevar a los ciudadanos a nuevas elecciones. ¿Cómo se entenderán?

Nuestra meta es llevar a los gobiernos políticas distintas a las de los últimos 30 años. Es necesario poner fin a la invasión migratoria promovida por el Gobierno, ahora con regularización masiva. Hay que acabar con el fanatismo climático que provoca la desaparición de la industria y el campo.

Si el PP está dispuesto a cambiar y renovar la política, cuenta con nuestro apoyo. Pero si busca continuidad, políticas socialistas disfrazadas de azul, para eso no estamos.

¿Por qué en Valencia es factible pactar, pero parece complicado en Extremadura y Aragón?

Habrá que preguntarle al PP, ya que nuestras propuestas son idénticas. De hecho, Valencia y Extremadura son similares. En Valencia también existía un impuesto autonómico a las nucleares que Vox pedía eliminar, igual que en Extremadura. La diferencia está en el PP local.

«Si el PP quiere cambio, tiene a Vox. Si quiere socialismo azul con menos robo y mejor apariencia, que llamen al PSOE»

Vox planea regresar a esos gobiernos. ¿Exigirán vicepresidencias en las comunidades donde apoyen al PP?

No exigiremos vicepresidencias ni consejerías. Nuestra prioridad es bajar impuestos y eliminar políticas autonómicas que asfixian el campo e imponen burocracia excesiva.

Pero entrar podría asegurar que esto se implemente.

Queremos eso y nada más. Si para lograrlo hay que entrar, entraremos. Si se logra sin entrar, no lo haremos. Si es necesario un puesto, lo tendremos, pero lo principal es cambiar con un programa claro.

Todo gobierno que busque apoyo de Vox debe hacer un giro de 180 grados.

Vox creció tras salir de gobiernos y así lo demuestran las urnas. ¿Volver a gestionar los penalizaría electoralmente?

No creo que entrar o salir les beneficie o perjudique electoralmente. Lo importante es ser coherente. Si entras en un gobierno y este actúa en contra de lo pactado, perdiendo el apoyo popular, la gente te calificará de farsante.

Foto: Sara Fernández.

Nosotros no llegamos para eso. Tuvimos pactos que se incumplían sistemáticamente y llegó un momento en que no podíamos seguir participando.

Quienes aspiran a continuar en la Presidencia en Aragón y Extremadura son los mismos de 2023, Azcón y Guardiola. ¿Qué garantías ofrecen para que cambien o cedan en lo planteado?

Deben ser capaces de ofrecer esas garantías. No es un contrato mercantil con aval inmediato. No hay caución posible.

Tendrán que comprometerse y garantizar una hoja de ruta con leyes concretas. En los primeros meses deberán demostrar cambios. Las garantías se negociarán de diversas formas.

Reitero, si están dispuestos a romper radicalmente con las políticas del PSOE, cuentan con nosotros. Si buscan un socialismo azul, que llamen al PSOE.

Pepa Millán, portavoz en el Congreso, afirmó que había que «desterrar» a los socialistas de la vida pública, pero Feijóo dice que no quiere levantar muros en España.

El muro que hay que levantar está en las fronteras españolas, en Ceuta, Melilla y Canarias, dejando pasar solo a quienes la ley permita.

No se puede tolerar que la gente siga asaltando y violentando nuestras fronteras, y después sean legalizados, alojados en hoteles de lujo y reciban ayudas pagadas por los ciudadanos tras agredir a la Guardia Civil o Policía.

Los muros altos favorecen buenas vecindades.

Hay que desterrar de la política a quienes hunden España. Traidores que se aprovecharon del poder para perjudicar a los españoles merecen desprecio público.

No es tolerable que exmiembros del PSOE tengan consultoras millonarias y sigan apareciendo en medios públicos. Deberían ser señalados como ladrones.

¿A quién se refiere?

Pienso en consultoras de asuntos públicos formadas por exministros de distintas tendencias, con vínculos políticos y lobbies, que asesoran a gobiernos como el de Marruecos o República Dominicana [no menciona nombres, pero alude a Pepe Blanco y Alfonso Alonso].

Como portavoz de Economía y «Desregulación», título atribuido por Santiago Abascal, se le critica el cambio de discurso de liberal a intervencionista. ¿Qué responde?

Quien diga eso no ha leído el programa.

Proponen que «el valor económico de la vivienda debe estar subordinado al valor moral de su uso» y que es «mandato imperativo de los poderes públicos limitar la financiarización del parque residencial, protegiendo al inquilino y garantizando la función social de la propiedad».

Eso es precisamente lo que establece la Constitución y lo que Vox ha defendido desde siempre. Hay que asegurar la vivienda para los españoles. ¿Cómo es posible que se permita construir vivienda pública que después se vende con sobreprecio?

«Están llegando millonarios extranjeros a quienes se les ponen alfombras rojas para comprar viviendas pagándolas al contado que los españoles no pueden adquirir»

Pienso en un conocido muy socialista y de izquierda que para mí representa un claro ejemplo [no da nombre, pero alude al Gran Wyoming].

No se puede aceptar que se concedan visados especiales y facilidades a millonarios extranjeros con beneficios fiscales que ningún español tendría.

Reciben básicamente permiso de residencia por comprar viviendas a precios inalcanzables para españoles. Esto Vox lo ha denunciado siempre.

[De nuevo, sin nombres, alude a Isabel Díaz Ayuso, que ofrece deducciones del 20 % en IRPF a grandes inversores extranjeros].

No ha cambiado entonces nada.

La prioridad nacional debe aplicarse en todos los ámbitos de la política española.

La vivienda pública que se construye siempre se adjudica a los desheredados que llegan con regularización exprés concedida por el Gobierno, de modo que el español se ve presionado por arriba y abajo, atrapado en un sándwich.

Los de arriba disfrutan de ayudas fiscales inalcanzables para españoles, y los de abajo reciben ayudas económicas a cargo del presupuesto español. Eso hay que pararlo. Vox lo ha denunciado desde el principio.

Algunos fundadores de Vox dicen que ese discurso recuerda a Podemos.

Quien lea el programa verá que la prioridad nacional está contemplada, especialmente en vivienda, desde siempre. Además, las medidas económicas presentadas hace un año incluyen análisis y costos de implementación.

En comercio exterior ustedes defendían «un área atlántica de libre comercio y cooperación» que abarcase el Atlántico Norte y Sur eliminando trabas a todo tipo de intercambios. ¿Mantienen esa postura?

Apoyamos el libre comercio, pero siempre con igualdad de normas. No se puede permitir que alguien produzca a precios imposibles en España, como China, con empresas públicas y normas climáticas que aquí no se tolerarían.

Esto implica costos productivos muy inferiores a los europeos, lo que no es libre comercio.

Foto: Sara Fernández.

Lo mismo ocurre con productos agrícolas: si llegan desde Marruecos, Sudáfrica o América sin las exigencias ni costes impuestos a los españoles, es una sentencia de muerte.

Vox sostiene que sobra gasto político. ¿Qué instituciones eliminarían?

En 2024, España gastó 42.000 millones de euros en subvenciones directas. El Ministerio de Industria tiene un presupuesto entre 10.000 y 15.000 millones. Y en 2025, aunque las cuentas no están cerradas, las subvenciones directas fueron 54.000 millones.

¿Eliminarían todas?

Hay que suprimirlas con rapidez. Algunas instituciones merecen apoyo público, como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, aunque se han detectado casos de corrupción que justificarían suspender subvenciones.

Sin entrar en detalles, algunas requieren respaldo, pero el 90 % de esas subvenciones deben eliminarse.

Incluidas las de partidos políticos.

Por supuesto, partidos, sindicatos, patronales… Eso está en nuestro programa económico. No es novedad.

Lo pregunto para recordarlo.

Las comunidades autónomas reciben anualmente 360.000 millones de financiación nacional. Sólo la mitad se dedica a sanidad, justicia, educación, dependencia y seguridad, que son temas esenciales.

La otra mitad, 180.000 millones, será auditada para iniciar recortes y aplicar lanzallamas.

¿Y RTVE? Hablando de lanzallamas…

Claro. RTVE está controlada y usada por el Gobierno. Es la televisión de todos, o mejor dicho, de algunos, porque la mayor parte del presupuesto se destina a producciones externas ligadas ideológicamente con el Gobierno.

Jesús Cintora o Broncano, cuyo contrato se renovó recientemente, reciben altas proporciones.

«Existe un plan organizado de reemplazo, con actores conscientes y otros que han colaborado, como el PP al crear el arraigo»

¿Limitarían la producción externa?

No, eliminarla completamente. Hay que actuar con lanzallamas, porque el dinero de RTVE se va a empresas de terceros conectadas ideológicamente con el Gobierno.

¿Existe un plan para reemplazar a la población?

Lo han afirmado el Gobierno y sus aliados, no yo. La prueba es el proceso acelerado de regularización masiva, iniciado hace tres años, para más de 500.000 personas, con votos favorables de PSOE, Sumar, Podemos y PP.

Además, el arraigo fue creado en 2000 por el PP. Esta figura convierte una situación ilegal en legal tras cierto tiempo. El PP también instituyó la reagrupación familiar, que permite que, tras regularizar a una persona, pueda venir todo el núcleo familiar.

Sí, hay un plan organizado de sustitución poblacional, con actores conscientes y otros que colaboran inconscientemente.

Eliminarían la figura del arraigo.

Por supuesto, hay que suprimir todas las instituciones que colaboran con la invasión migratoria.

¿Vox es un partido monárquico?

Entramos en un debate que busca enfrentar artificialmente a los españoles. Existe interés en etiquetar: monárquico o republicano. Pero la corrupción socialista en el ferrocarril ha causado más de 40 muertos y más de 200 en Valencia por no construir infraestructuras necesarias.

El Gobierno socialista se escuda en la figura del Rey para eludir responsabilidades, poniendo al Rey en primera línea tras estas catástrofes.

«Si la abuela de muchos españoles ya no puede salir a la calle porque la atracan en su portal, es culpa de este Gobierno»

Hay que evitar debates absurdos y centrarse en combatir al Gobierno, el más corrupto en la historia de España. Todo lo demás son distracciones que solo benefician al Ejecutivo.

Esta semana Vox recordó un poco al PSOE. La dirección socialista actual reniega de algunos de sus referentes, como Felipe González. Ustedes también apartan a fundadores, por ejemplo Javier Ortega Smith, su padrino político. ¿Qué opina?

No me merece opinión alguna. Como dije antes, es una distracción. Nos gusta el ¡Hola!, el cotilleo sobre estados de ánimo o la relación con el Rey… Pero los españoles no llegan a fin de mes. Comprendo el interés por el cotilleo, pero no es lo relevante, y a Vox se le examina con lupa.

Eso ocurre en todos los partidos.

No, no ocurre en todos.

Con Felipe González, precisamente.

Menciona a Felipe González como anécdota, pero en el PP cambian hasta el 80 % de los titulares en listas o Ayuso elimina a todos los responsables anteriores sin que nadie pregunte. Ahí no hay noticia ni interés en el cotilleo.

El cotilleo distrae de lo importante. Según la OCDE, los españoles son los ciudadanos más empobrecidos en 30 años. Estamos peor que Colombia o México.

Ustedes son los aliados más leales de Donald Trump. Por ejemplo, amigos suyos como Meloni o Le Pen han sido más críticos con Trump.

Nuestra política internacional busca estrechar vínculos con partidos que comparten más puntos común. Siempre habrá diferencias, pero contra el socialismo debemos centrarnos en semejanzas.

Foto: Sara Fernández.

Si gobierna el socialismo, hunde Occidente. Vox ha logrado unir a partidos de ambos lados del Atlántico con la Carta de Madrid, donde se enfrentan a la Internacional Socialista promovida por el grupo de Puebla y de Sao Paulo, que respaldan a candidatos como Pablo Iglesias o Adriana Lastra.

Si quieren que Vox debata sobre Groenlandia o preferencias personales…

Pero…

Esto es de nuevo el ¡Hola! A Sánchez le conviene que se hable de Groenlandia y no de los trenes, cuando Groenlandia está muy lejos.

Fue Trump.

Sí, Trump está en EE.UU., y a nosotros lo que nos importan son los españoles. Nuestra lucha es por ellos, no por Sánchez como líder internacional o presidente de la ONU.

«Hablar de Ortega Smith es una distracción; el cotilleo nos aparta de lo esencial: que los españoles no llegan a fin de mes»

Estamos en la política española, con más de 40 muertos por infraestructuras corroídas por la corrupción socialista.

Se puede denunciar y al mismo tiempo tener postura internacional sobre Groenlandia.

Pero esa posición es accidental. Lo esencial es lo que ocurre en España y no queremos perder foco en lo relevante para los españoles.

Si desviamos la atención a asuntos secundarios, solo favorecemos a Sánchez, que quiere que los españoles miren a otro lado. Como el truco del carterista, alguien distrae para aprovecharse.

Hay que centrar la atención en el ladrón y corrupto: Pedro Sánchez.

Entiendo que consideran que prohibir las redes sociales a menores también forma parte de la estrategia de Sánchez para cambiar el foco.

Claro está. A este tipo no le importan los menores. Este Gobierno ha liberado a pederastas con beneficios penitenciarios. Si le importase la infancia, no estaría en estas tonterías.

Foto: Sara Fernández.

El PP también apoya esa prohibición.

El PP dice que fue su idea. Al Gobierno totalitario no le interesa la información alternativa.

¿Qué es información alternativa?

Es la que se obtiene fuera de medios regulados. El Gobierno controla El País y La SER, pero no las redes sociales, lo que es un problema para ellos.

Las redes son síntoma. La enfermedad real es que este es el Gobierno más ladrón y corrupto de la historia, con escándalos en Transportes, exministros y exconsejeros en la cárcel, y responsables imputados. Los muertos de Adamuz son consecuencia de esa corrupción.

Al querer evitar que los españoles escuchen esta crítica, bloquean los canales alternativos.

Otro síntoma es que Sánchez recibe insultos en la calle. Se ven vídeos de abrazos repetidos con las mismas personas en varios lugares, evidenciando montaje, que no aparece en medios controlados por el Gobierno.

En Vox se dice que la marca es más importante que los nombres. ¿Existiría Vox hoy sin Santiago Abascal? Parece el único candidato.

El objetivo de Vox es cambiar las cosas. No importa si soy yo, Pepito, Fernando…

O Santiago.

O Santiago. Somos prescindibles. Vox crece porque aborda asuntos esenciales, mira a autónomos y pequeños empresarios y denuncia la asfixia normativa impuesta por Yolanda Díaz.

Vox crece porque denuncia que la corrupción y la invasión migratoria, con la colaboración del PP durante años, matan. La abuela de muchos españoles no puede salir a la calle por inseguridad. Eso es culpa del Gobierno.

Los jóvenes ven sus viviendas ocupadas por varias familias que llegaron recientemente y pueden pagar más que una sola familia española, lo que destruye oportunidades.

Y Vox es el único que dice que no tiene sentido que millonarios extranjeros compren viviendas al contado que los españoles no pueden pagar. El año pasado seis de cada diez compraventas se hicieron sin hipoteca. La gente de fuera tiene las puertas abiertas para adquirir viviendas inaccesibles para los españoles.

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