El croata contó siempre con una visión más allá de la pista y supo gestionar adecuadamente los ingresos obtenidos en su carrera deportiva.
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Mario Ancic representa un claro ejemplo de cómo un deportista de alto nivel puede reinventarse fuera del escenario público sin perder su ambición ni espíritu competitivo.
Extop 10 mundial, semifinalista en Wimbledon y medallista olímpico, Ancic ha transformado su carrera post-tenis en un recorrido exitoso dentro del sector financiero, donde actualmente gestiona operaciones millonarias con la misma actitud con la que afrontaba los momentos decisivos en la cancha.
A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Ancic preparó su futuro con antelación. Realizó estudios de Derecho en la Universidad de Split y, mientras aún formaba parte del circuito, continuó su formación en la Universidad de Columbia, en Nueva York, obteniendo uno de los grados más reconocidos en derecho a nivel mundial.
Mario Ancic, durante su carrera como tenista.
Trayectoria en el sector financiero
Radicado en Nueva York, Ancic comenzó su carrera en banca de inversión en Wall Street, con participación en operaciones de fusiones y adquisiciones orientadas a grandes empresas. «La formación académica me permitió permanecer en Estados Unidos y acceder al ámbito financiero, donde trabajé varios años en banca de inversión en Wall Street», explica en una entrevista para Tennis.com.
Posteriormente, dio el paso hacia la inversión directa en compañías. Actualmente, forma parte de One Equity Partners, una firma de capital privado con sede en Nueva York, donde es uno de sus ejecutivos destacados.
En esta etapa, su función no es solo asesorar, sino tomar decisiones directas sobre dónde invertirá el capital y cuál será la dirección estratégica de las empresas en las que participa. Según él, esta es la filosofía fundamental del fondo: «Adquirimos empresas globalmente para promover su desarrollo».
Esta afirmación sintetiza el cambio en su vida: del jugador que peleaba partido a partido, al inversor que apuesta por compañías con potencial, las mejora, profesionaliza y ayuda a crecer en el mercado.
En términos prácticos, esto implica identificar negocios con posibilidad de mejora, brindarles financiamiento, apoyo en gestión y contactos clave, para luego venderlos con un valor aumentado. Ancic también forma parte de los consejos de administración de varias empresas, donde su opinión influye en decisiones estratégicas como internacionalización, diversificación o adquisiciones.
El croata suele comparar la lógica de sus inversiones con la dinámica deportiva: es necesario analizar a la competencia, entender el entorno, aceptar que no todas las estrategias funcionarán y aprender de cada error. En varias entrevistas ha reconocido que sigue «luchando por el éxito de la misma forma que en la pista, pero ahora cada punto representa una decisión empresarial».
Negocios, tecnología y tenis
Más allá de su papel en el capital privado, Ancic ha logrado conectar sus dos pasiones a través de FanSlam, una plataforma de fantasy centrada en el tenis. «Al llegar a Estados Unidos, el fantasy de la NBA y NFL era muy popular. Comencé a jugar con compañeros de Columbia y me hice seguidor de esas ligas. Observé que este modelo faltaba en el tenis», comenta.
El objetivo, señala, es que los usuarios que participan sigan más torneos, descubran jugadores fuera del Top 10 y se involucren con la rutina diaria del circuito, incorporando una dimensión interactiva a un deporte que tradicionalmente ha tenido dificultades para captar la atención del público joven.
«Buscamos combinar nuestra experiencia en negocios y tenis para crear un modelo basado en el conocimiento profundo del circuito. Esto consigue que la gente siga con más interés el tenis, genere debates y se involucre más. El deporte requiere ese plus de interés», concluye.
Un historial destacado en la pista
Aunque hoy su nombre se asocie más con los ámbitos financieros que con los torneos, la trayectoria de Ancic en el tenis fue destacada.
En 2002, con solo 18 años, causó sorpresa al vencer a Roger Federer en la primera ronda de Wimbledon, en su debut en el cuadro principal de un Grand Slam. Dos años después, en 2004, llegó a semifinales en el césped londinense y ganó la medalla de bronce olímpica en dobles en Atenas, junto a Ivan Ljubicic.
En 2005, fue fundamental en la histórica Copa Davis que Croacia conquistó tras superar a Eslovaquia, y en 2006 alcanzó el Top 10 del ranking ATP. No obstante, su carrera se vio afectada por problemas físicos que limitaban su continuidad en el máximo nivel.
Al repasar su etapa deportiva, Ancic destaca que logró vencer al menos una vez a tenistas como Federer, Nadal, Djokovic y Murray, una generación que él mismo denomina «quizá la más potente en la historia del tenis masculino».

