El marco legal internacional establece límites estrictos a la intervención sobre buques extranjeros

El BAM ‘Audaz’ de la Armada realizó este martes una operación de vigilancia sobre unidades navales rusas que transitaban por el norte de África. Según confirmó el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), la nave española aumentó su monitoreo a principios de febrero tras detectar la presencia de embarcaciones del Kremlin en aguas consideradas de interés nacional, próximas a las islas Chafarinas y la costa norteafricana.
El despliegue de la embarcación se centró en la identificación y seguimiento del LSTM-31 ‘Alexander Otrakovskiy’, que provenía del Atlántico con rumbo hacia el Mediterráneo oriental. En el marco de esta operación, el ‘Audaz’ llevó a cabo tareas de localización y seguimiento. Según la nota oficial, el objetivo es incrementar la capacidad de reacción y coordinación de las unidades desplazas, así como proteger los intereses nacionales.
La Armada efectúa esta intervención como parte de la misión asignada dentro de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), bajo el mando del Mando Operativo Marítimo (MOM). En particular, la acción naval se desarrolla en la zona mediterránea del Estrecho de Gibraltar, un área estratégica vital para el control de las rutas marítimas y la defensa de la soberanía española.
Vigilancia sobre los buques rusos
La Armada mantiene una vigilancia constante sobre los buques rusos que navegan cerca de aguas consideradas de interés nacional, prestando especial atención a regiones estratégicas como el mar Mediterráneo y el Estrecho de Gibraltar. En semanas recientes, la fragata ‘Blas de Lezo’ y los patrulleros ‘Vigía’ y ‘Medas’ supervisaron el tránsito de unidades navales rusas provenientes del mar Báltico rumbo al Mediterráneo.
Recientemente, el ‘Audaz’ se sumó a estas labores con una monitorización en el Estrecho realizada a principios de febrero. Estas tareas requieren la movilización diaria de cientos de militares para asegurar la presencia española, garantizar la seguridad de la OTAN y proteger la soberanía en espacios marítimos estratégicos.
El marco legal internacional establece límites claros a la intervención sobre buques extranjeros. Conforme a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, España solo puede actuar de forma activa si estas embarcaciones incurren en infracciones dentro de sus aguas territoriales o están relacionadas con actividades ilegales. En aguas internacionales, su actuación resulta más compleja. El Estrecho tiene una normativa especial por ser zona de tránsito comercial, por lo que no puede intervenir directamente.
Estructura y funciones del Mando Operativo Marítimo
El MOM, dependiente del Jefe del EMAD y con sede en Cartagena, es responsable de la planificación y el control de las operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en los espacios marítimos bajo soberanía nacional. Forma parte de los Mandos Permanentes, junto a los de ámbito terrestre, aéreo, espacial y ciberespacial.
Diversos buques de la Armada operan bajo la supervisión del Mando de Operaciones, asegurando la vigilancia continua de las aguas españolas y la pronta respuesta ante incidentes. Estas misiones incluyen la protección del entorno marítimo y la cooperación con otras instituciones. Aproximadamente 850 militares participan diariamente en operaciones permanentes, coordinadas por el Mando de Operaciones.

