El partido de Paco Núñez justifica su postura para frenar los «bulos» que atribuye a Vox acerca del aumento de escaños de 33 a 55 acordado entre los partidos mayoritarios

Emiliano García-Page ha lanzado una advertencia al partido de Alberto Núñez Feijóo tras cambiar de posición y negarse ahora a aumentar el número de escaños en las Cortes de Castilla-La Mancha de 33 a 55. «Voy a instar al PP a que rectifique y retire la enmienda. De lo contrario, deberán afrontar consecuencias sociales y de todo tipo. No les saldrá gratis», expresó este viernes el presidente regional.
En su habitual tono crítico frente a las concesiones del Gobierno de Pedro Sánchez al independentismo, el dirigente socialista argumentó que los populares están siguiendo «el discurso de quienes hacen demagogia con los diputados», en una referencia a Vox, y censuró que «lo digan los mismos que, cuando estuvieron en la oposición, sólo reclamaban recuperar el sueldo, los coches y las subvenciones» de los parlamentarios autonómicos. Añadió irónicamente: «Hay que tener cara».
Page recordó que en 2014 el Parlamento ubicado en Toledo redujo su tamaño en 16 escaños —en aquel entonces tenía 49— por una decisión unilateral de María Dolores de Cospedal, durante la única legislatura en la que el PP interrumpió la hegemonía del PSOE en la región. Para él, aquella medida fue «una trampa y una traición» de la entonces presidenta, que, al prever la pérdida electoral, disminuyó las opciones de que otras fuerzas políticas accedieran al hemiciclo, esperando tener «suerte» para renovar su mandato.
«Básicamente se trata de un intento de manipulación electoral», afirmó el único líder autonómico socialista que gobierna con mayoría absoluta en esta legislatura. Añadió que «el único Estatuto de Autonomía en España aprobado con solo los votos de un partido, algo que ni siquiera sucedió con [Juan José] Ibarretxe [como lehendakari del País Vasco], fue el de Castilla-La Mancha».
Además, Page criticó «el desprecio y la indiferencia de los dirigentes del PP nacional», a quienes responsabiliza por el cambio respecto al acuerdo consensuado entre los dos principales partidos en esta comunidad, en especial a su secretario general, Miguel Tellado, «quien es de Galicia, donde tienen tres veces más diputados que Castilla-La Mancha, con una población solo un poco mayor»: «Ninguna otra región contempla recortes. Mantener aquí una nueva puñalada para intentar ganar las elecciones es dramático, humillante y degradante».
Los populares de Castilla-La Mancha, bajo la dirección de Paco Núñez, justifican el cambio de posición en el acuerdo con el PSOE sobre la reforma del Estatuto de Autonomía hace nueve meses argumentando que han detectado que Vox, el partido que «no cree» en el Estado de las autonomías, se está «permitiendo difundir bulos» sobre el aumento de representantes al señalar que ocurrirá «en esta legislatura», cuando estaba previsto que entrara en vigor en los comicios de 2031. Además, sostienen que si el partido gobernante «rompe el acuerdo en este punto específico» la interpretación política será que «solo le interesaba incrementar el número de diputados».
«Me duele especialmente la actitud de quienes aspiran a ganarse la confianza de mi tierra», respondió Page. «A mí me importa más Castilla-La Mancha que el PSOE, que el PP y mucho más que Vox juntos. Me ofende que vuelvan a asestar una puñalada. Reducir a un tercio los diputados equivale a amputar la democracia. No permitiré que, como presidente, este Estatuto quede en manos de una mayoría de PP y Vox en el Congreso», añadió en relación con la tramitación de la reforma, que precisa la aprobación de la Cámara Baja.

