El CSIC considera habituales los temblores debido al aumento de agua subterránea, aunque destaca que la acumulación es «excepcional»

Vivienda afectada en Grazalema.

El CSIC considera que los movimientos sísmicos en Andalucía son habituales debido a la gran cantidad de agua acumulada en el subsuelo, aunque esta acumulación representa un caso excepcional.

El nivel freático del subsuelo ha aumentado alrededor de 200 metros en un corto período, lo que ha provocado sonidos y pequeños desplazamientos en las paredes.

Este fenómeno ha provocado la evacuación de localidades como Grazalema, y mantiene más de 11.000 andaluces desalojados debido a los efectos del temporal.

El regreso a la normalidad dependerá de la reducción del nivel de agua en el subsuelo, un proceso que puede llevar semanas, y del drenaje completo, que podría tardar varios meses.

El Bosque, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera y, por supuesto, Grazalema han experimentado temblores de tierra en los últimos días.

Esto es algo «habitual», según Juanjo Durán, hidrogeólogo y coordinador del grupo de expertos del CSIC que visitó el municipio gaditano más afectado por la sucesión de borrascas.

Durán explicó a EL ESPAÑOL de Sevilla que los terremotos «de baja intensidad» que se han producido en varias zonas de la comunidad «no son excepcionales«. Añade que «Andalucía es un territorio con actividad sísmica regular que sucede de forma continua, aunque no siempre se da a conocer en los medios».

Sin embargo, confirma que la acumulación de agua en el subsuelo ha alcanzado un nivel «excepcional». Esta institución, enfocada en investigaciones científicas, «no cuenta con registros» de eventos similares tras las intensas y prolongadas precipitaciones recientes.

Recordando que en el caso de Grazalema, todo el pueblo debió ser evacuado y el agua incluso brotaba por los enchufes, Durán aclara que la cantidad retenida en el nivel freático —la capa superior donde los poros del terreno están saturados de agua— «ha subido 200 metros en muy poco tiempo»

«Sonidos en las paredes»

Este fenómeno es responsable, según el experto, de que «se perciban pequeños ruidos en las paredes». Señala que «la lluvia infiltrada se mueve dentro de la tierra y desplaza la gravilla, causando estos sonidos que generan inquietud en la población».

No obstante, asegura que aunque esta situación «no implica peligro inminente», considera que «lo más recomendable sería que se detuviera». Al ser preguntado sobre cuándo cesará el fenómeno, afirma que «dependerá de las condiciones climáticas».

«Se espera la llegada de otra borrasca, aunque con menos precipitaciones que las anteriores. Esto podría retrasar la recuperación del terreno, pero no implica un empeoramiento de la situación«.

Actualmente, deben ocurrir dos procesos. Primero, que el nivel del agua en el subsuelo disminuya, lo cual «habitualmente ocurre en un plazo corto; algunas semanas». Luego, es necesario alcanzar el «agotamiento o drenaje del exceso de agua», que podría prolongarse durante meses.

En cuanto al retorno de los residentes a sus viviendas, «todavía es pronto para determinarlo». Se debe observar la evolución de la situación con el frente que impactará la comunidad este domingo.

Sin embargo, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha sido categórico: «Hasta que no se garantice la seguridad en los municipios, los ciudadanos deberán mantenerse desalojados».

En estos momentos, más de 11.000 andaluces continúan fuera de sus hogares a causa del temporal en sus lugares de residencia. Esta cifra ha ido en aumento en las últimas horas tras la crecida de los ríos, a pesar de una mejora en las condiciones meteorológicas.

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