El Tribunal de Justicia de la UE revoca la retirada de inmunidad a Puigdemont por el Parlamento Europeo en una resolución sin consecuencias efectivas

Se alega una falta de imparcialidad por parte del eurodiputado ponente del suplicatorio, quien pertenecía al mismo grupo que Vox y ejercía la acusación contra el ex president en el Supremo.

Toni Comín y Carles Puigdemont comparecen ante la prensa en Estrasburgo, en septiembre de 2024.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha revocado la decisión del Parlamento Europeo sobre la retirada de la inmunidad al ex president Carles Puigdemont y los ex consellers Toni Comín y Clara Ponsatí. Esta resolución no produce efectos concretos para Puigdemont, quien actualmente no es eurodiputado y aguarda una nueva sentencia del TJUE: aquella que determinará si la Ley de Amnistía entra en conflicto con la legislación europea.

La razón principal del fallo anunciado este jueves no se refiere al fondo, sino a la designación del ponente de los suplicatorios de suspensión, Ángel Dzhambazki. Este eurodiputado búlgaro formaba parte de Conservadores y Reformistas (ECR), el mismo grupo que Vox, partido que promovió la causa penal contra Puigdemont en el Tribunal Supremo. Esta circunstancia cuestiona su imparcialidad, motivo por el que el TJUE ha corregido la decisión previa del Tribunal General, que consideró esta situación irrelevante y validó la suspensión aprobada por la Eurocámara.

Después del referéndum ilegal de octubre de 2017, Puigdemont salió de España evitando la causa iniciada en el Supremo. En 2019 fue elegido eurodiputado. Por solicitud del Alto Tribunal español, en 2021 la Eurocámara votó para retirar su inmunidad con el fin de que pudiera ser juzgado. Dos años más tarde, el Tribunal General rechazó los recursos presentados por Puigdemont y sus dos consejeros.

Actualmente, el TJUE anula la sentencia del Tribunal General y las tres resoluciones del Parlamento Europeo relacionadas con Puigdemont, Ponsatí y Comín. Solo este último fue elegido eurodiputado —aunque no ha recibido el acta— y podría beneficiarse del fallo. Esta decisión va en contra de la opinión del abogado general del tribunal, quien solicitó la desestimación de los recursos.

El TJUE recuerda en su sentencia que el Parlamento ya establece que el ponente encargado de un suplicatorio para suspender la inmunidad no puede pertenecer al grupo político del diputado examinado. Esta normativa debe conducir, por «coherencia», a que tampoco pueda formar parte de un grupo político cuyos miembros hayan impulsado el proceso penal contra dicho diputado. Durante el análisis del caso de los tres huidos del procés, cinco diputados de Vox integraban el mismo grupo que el ponente.

Además, el TJUE señala otro elemento que genera dudas sobre la imparcialidad. En marzo de 2019, el futuro ponente organizó un acto con la intervención del secretario general de Vox, Ignacio Garriga, bajo el lema «Cataluña es España». En ese evento, Garriga finalizó su discurso excluyendo un «¡Puigdemont a prisión!». El Parlamento Europeo alegó que no existía indicio alguno de que el ponente apoyara específicamente esas palabras.

«En aquel instante, Vox ya había iniciado el proceso penal en cuestión. Por ello, la organización del acto evidenciaba no solo respaldo a las ideas políticas de ese partido sobre Cataluña, sino también una posición favorable al procesamiento de los diputados», indica el fallo, que concluye señalando que «la designación del ponente contrariaba la exigencia de imparcialidad».

Esto habría vulnerado el derecho de los tres recurrentes a «una buena administración», contemplado en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, que exige a las instituciones, órganos y organismos de la Unión tratar los asuntos «de manera imparcial y justa, y dentro de un plazo razonable».

«Contundencia insólita» y «gran trascendencia»

Pocas horas después de la publicación de la sentencia, Puigdemont se presentó en el Parlamento Europeo junto con Comín. El prófugo de la Justicia calificó la resolución como de «gran trascendencia» y subrayó su «insólita contundencia», aunque estos aspectos no reflejan completamente la realidad, ya que, por un lado, el fallo del TJUE no le afecta en absoluto, y por otro lado, el defecto señalado es formal, no sustantivo.

«Supone un duro revés para el Parlamento Europeo, que ha visto como se anularon inmunidades debido a defectos de forma, políticamente motivados, puesto que la retirada de inmunidades a tres eurodiputados se realizó con una evidente falta de imparcialidad, y por tanto en un proceso con sesgo político», agregó Puigdemont.

Comín, por su parte, manifestó que la sentencia «no solo condena al Parlamento, sino también al PP español, al partido que se denominaba Ciudadanos y que hoy ya no existe, y a Vox, por lo que es una derrota para los autoritarios españoles«.

«Es un día destacado para la democracia europea. Un día importante para todos los demócratas catalanes que acudimos a Europa buscando un marco democrático que nos permita concluir pacíficamente nuestro proyecto político», añadió, una opinión que también compartió Puigdemont. Resulta llamativo que sean precisamente ellos quienes realicen tal afirmación.

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