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- Autor, Paul Kirby
- Título del autor, Editor de Europa de BBC News
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Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, pronunció unas conmovedoras palabras durante su testimonio en el segundo día del juicio por los cargos de violación y otros 30 delitos que enfrentan en su contra.
Este joven de 29 años admitió que ha vivido una vida marcada por excesos, motivado por una urgente necesidad de ser reconocido.
Con la voz entrecortada y deteniéndose varias veces para retirarse las gafas y secarse las lágrimas, confesó que expresarse resultaba muy complicado y se lamentó por el acoso mediático que ha sufrido desde que tenía apenas 3 años.
Høiby rechaza las cuatro imputaciones por violación y otros cargos graves formulados en su contra.
Su declaración se produjo luego de que la primera mujer que lo acusa de violación afirmara ante el tribunal que estaba “100% segura” de que fue drogada en una fiesta celebrada en el sótano de la casa de sus padres en diciembre de 2018.
La mujer relató su sentimiento de “traición y conmoción” cuando la policía le mostró, años después, varios videos en los que presuntamente se ve cómo Høiby la agrede sexualmente poco después de haber tenido relaciones consumadas de manera breve y consentida.
Ella ya había mencionado un “vacío” en su memoria y declaró en una audiencia a puerta cerrada que no recordaba lo sucedido.
El tribunal dictaminó que los medios no deben revelar información que permita identificar a ninguna de las cuatro mujeres implicadas. Además, se prohibió la publicación de imágenes de Høiby, tanto dentro del juzgado como en los desplazamientos hacia y desde el lugar del juicio.

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"Numerosas fiestas, alcohol y algo de drogas"
El acusado nació cuatro años antes del matrimonio de su madre, Mette-Marit, con el príncipe heredero Haakon de Noruega; no forma parte de la familia real ni es una figura pública, pero se crió dentro del círculo familiar extendido.
En su primera aparición ante el tribunal el martes, se notó que temblaba visiblemente y se cree que pasó la noche en un hospital.
Høiby fue arrestado el domingo como sospechoso de agresión y posesión ilegal de un arma blanca, quedando bajo prisión preventiva por cuatro semanas. No obstante, antes de su testimonio del miércoles no regresó a prisión.
Al tomar asiento en la sala, tras unos minutos en que parecía sobrepasado, retomó su compostura y afirmó ante el tribunal que había llevado una vida centrada en sexo, drogas y alcohol, motivada por una necesidad intensa de ser reconocido.
“Solo soy conocido como el hijo de mamá. Nada más”, comentó a los tres jueces. “Pocos podrían identificarse con la vida que he vivido. Muchas fiestas, alcohol y algo de drogas.”
El juicio ocurre en un momento complicado para su madre, tras la divulgación de que mantuvo cientos de intercambios de correos electrónicos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein durante tres años.
El palacio real anunció el miércoles que la princesa heredera Mette-Marit había cancelado un viaje privado “hasta nuevo aviso”, sin ofrecer mayores explicaciones.
La princesa ha reconocido su arrepentimiento y falta de juicio en relación a esa correspondencia.
De todos modos, la creciente controversia por el tono despreocupado y afectuoso de los mensajes entre la princesa y Epstein ha intensificado la presión sobre la casa real mientras su hijo enfrenta un proceso por violación.

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Contexto del caso
Marius Borg Høiby fue arrestado en agosto de 2024 tras un episodio violento en el apartamento de su novia situado en Frogner, al oeste de Oslo. Durante el incidente, presuntamente arrancó una lámpara, lanzó un cuchillo contra la pared, rompió un espejo y la insultó.
En aquel momento, admitió haber sufrido problemas mentales durante años y reconoció su abuso de alcohol y drogas.
Después de una extensa investigación policial, se le imputaron múltiples delitos, incluyendo violación, agresión, amenazas contra su novia y daños en su vivienda, junto a cargos relacionados con drogas y tráfico.
De ser declarado culpable, enfrentaría una condena mínima de 10 años de prisión.
También ha sido acusado de violar a cuatro mujeres entre diciembre de 2018 y noviembre de 2024, todas después de mantener relaciones sexuales consensuadas y mientras las víctimas dormían o estaban inconscientes. Uno de los cargos implica una relación sexual completa y los otros tres son por agresión sexual, que en Noruega también se considera violación.

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Su relato de los hechos
Ataviado con un suéter de lana azul oscuro sobre una camisa beige elegante, dirigió la mirada directamente a los tres jueces que se ubicaban a unos 10 metros. Más tarde, por la tarde, se quitó el suéter.
Aunque tenía apuntes, apenas los consultó. Habló durante unos 30 minutos sin interrupciones. Nunca miró hacia su izquierda, donde dos de las mujeres que lo acusan de violación escuchaban su testimonio a escasa distancia.
La mujer que testificó anteriormente no se encontraba presente en la sala.
Høiby relató cómo conoció a esta última en una fiesta de 2018 y cómo consumió cocaína por primera vez.
Al concluir su testimonio, el fiscal Sturla Henriksbø le interrogó sobre la presunta primera violación ocurrida en 2018.
Høiby refutó la versión presentada y negó haber grabado videos. Igualmente, negó que tuvieran relaciones sexuales consentidas de pocos segundos en el baño del sótano de la casa de sus padres.
En cambio, aseguró que tuvieron relaciones consensuadas después de que los otros invitados a la fiesta se hubieran ido a dormir.

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Al ser preguntado si ella estaba consciente durante el encuentro sexual, respondió con firmeza: “No mantengo relaciones con mujeres que no están despiertas”.
El hombre de 29 años ha rechazado todos los cargos, excepto uno, de conducta sexual ofensiva sin consentimiento, los cuales incluyen la grabación de videos explícitos. En su testimonio, admitió haber filmado un video de cinco minutos a la mujer en el sótano de su casa, aunque no recordaba haberlo hecho.
Cuando el fiscal insistió en que explicara cómo podía asegurar que ella estaba despierta en el video, Høiby manifestó frustración y declaró haber repetido “un millón de veces” que no recordaba la secuencia de eventos.
La abogada de la víctima, Heidi Reisvang, expresó a la BBC que para su clienta fue muy difícil testificar durante dos días y que se sentía aliviada de que el proceso culminara: “Lo más importante para ella era dejar claro que no pudo resistirse ni consentir”.
Asimismo, Marius Borg Høiby criticó a la prensa noruega, acusándola de distorsionar los hechos, y cuestionó la afirmación de que su madre le retiró la tarjeta SIM del teléfono antes de entregarlo a la policía tras su detención en agosto de 2024.
Está previsto que continúe con su declaración el próximo jueves.

