La Infanta Sofía visita a los perros guía de la ONCE y asigna un nombre en euskera a un cachorro

La hija menor de los Reyes inicia su segundo compromiso en solitario, delineando su agenda pública y aceptando nuevas responsabilidades.

ONA, el nombre que la Infanta Sofía ha dado a uno de los cachorros guía de la ONCEEL MUNDO (Vídeo) / J.J. Guillén | Efe (Foto)

Tres cachorros de labrador golden se mueven agitadamente dentro de un aula dedicada a la estimulación sensorial. Con las colas erguidas, se desplazan sin cesar, sin seguir el protocolo pese a la distinguida visita presente. La Infanta Sofía observa atenta y sonriente sus movimientos dentro de esta sala, ya que este viernes ha inaugurado el complejo clínico y asistencial de la Fundación ONCE para perros guía. Con este acto en solitario comienza a definir su agenda pública y asumir nuevos deberes.

A las 11 de la mañana, la hermana menor de la Princesa de Asturias, con 18 años, llegó a las instalaciones ubicadas en el municipio madrileño de Boadilla del Monte. Es un complejo asistencial anexado al edificio principal que, por coincidencia, fue inaugurado en 1999 por su abuela, la Reina Sofía.

Una característica que une a los integrantes de la familia Borbón es su afecto por los perros. Juan Carlos I narró en sus memorias que uno de sus mayores arrepentimientos tras mudarse a Abu Dabi fue dejar a sus canes en Zarzuela. Estos perros protagonizaron la felicitación navideña de los Eméritos hace estas navidades, iniciativa de la Reina Sofía. Las mascotas acompañan frecuentemente a la abuela de la Infanta, incluso viajando a Palma con ella cuando se instala en Marivent.

En la residencia de los Reyes han vivido, al menos, dos labradores asociados a la Princesa y la Infanta. El primero, Sara, fue obsequiado a la Princesa de Asturias hace más de diez años. Posteriormente, la Infanta recibió un labrador negro llamado Jan, que apareció en la fotografía de despedida de Doña Sofía al partir a estudiar a Gales hace tres años.

La infanta Sofía, en el nuevo hospital del Centro de Cría y Adiestramiento de la Fundación ONCE.

Interés en actos de discapacidad

En sus 35 años de historia, el centro ha entregado cerca de 4.000 perros a personas ciegas o con discapacidad visual. Desde su nacimiento, estos animales requieren un proceso preparatorio de dos años antes de ser aptos para los usuarios: adultos registrados en una lista de espera que suele durar unos cuatro años. Por ello, la Fundación ONCE intenta incrementar el número de perros para reducir estos tiempos.

Los progenitores de estos perros viven en hogares voluntarios, a excepción de los períodos de apareamiento y cría, cuando regresan a las instalaciones. Los cachorros permanecen dos meses con sus madres antes de ser entregados a una familia voluntaria, encargada de su cuidado durante el primer año. Esta labor voluntaria concluye cuando el perro retorna al centro de entrenamiento de la fundación. Una vez entrenado, el perro comienza a convivir con un usuario.

En esta ocasión, la Infanta combinó su afecto por los perros con su interés en actividades relacionadas con la discapacidad, ámbito que probablemente ocupará parte de su agenda en adelante. Durante hora y media, la joven siguió las explicaciones que incluyeron una demostración del adiestramiento canino. Además, tuvo el privilegio de nombrar a uno de los cachorros. Doña Sofía eligió para la mascota el nombre de ONA, que significa ‘bondadosa’ en euskera, para el cachorro bautizado.

El equipo de la FOPG está compuesto por más de 50 profesionales con amplia experiencia y alta especialización. Entre ellos se hallan instructores de movilidad, entrenadores, supervisores de cachorros, cuidadores de perros alojados, así como personal administrativo y de servicios generales. También dispone de un servicio veterinario propio, que incluye un área dedicada a la selección genética y la cría.

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