José Luis Ábalos ha solicitado al Tribunal Supremo poder participar por videoconferencia desde prisión en la audiencia previa a su juicio, buscando evitar el daño físico y emocional que implicaría el traslado en furgón.
La defensa de Ábalos sostiene que los traslados en vehículos policiales implican un perjuicio físico y psicológico, y recuerda que la audiencia tiene un carácter técnico que no requiere presencia personal.
De este modo, Ábalos se une a su exasesor, Koldo García, quien argumentó problemas de salud para eludir el desplazamiento al tribunal.
Ambos están acusados en el caso Mascarillas, y la Fiscalía Anticorrupción pide una condena de 24 años de prisión para Ábalos por distintos delitos vinculados con la trama.
El exministro José Luis Ábalos ha solicitado al Tribunal Supremo la posibilidad de asistir por videoconferencia, desde la cárcel donde permanece interno, a la audiencia preliminar programada para el próximo día 12, en la que se abordarán cuestiones técnicas previas a su juicio.
Así lo ha planteado el abogado del expolítico en un escrito al que tuvo acceso EL ESPAÑOL. En el documento se advierte del daño «físico y anímico» que podría ocasionarle el traslado en furgón policial al exministro de Transportes.
El desplazamiento comprende el trayecto desde la prisión de Soto del Real (Madrid) hasta la sede del Supremo, situada en el centro de la capital, un recorrido aproximado de 45 minutos en carretera, según Google Maps.
«Los presos son trasladados en furgones blindados diseñados para garantizar la seguridad pero no el confort; suelen compartir espacios reducidos y en condiciones higiénicas mejorables», señala el abogado de Ábalos.
«El Defensor del Pueblo ha aconsejado en varias ocasiones revisar los protocolos para evitar traslados innecesarios y mejorar estas condiciones», agrega.
«La dureza de los traslados desde los centros penitenciarios en España es un tema recurrente señalado tanto por internos como por organismos defensores de derechos humanos, debido a las consecuencias físicas y psicológicas que acarrean», resume el escrito.
«En definitiva, estos traslados causan un deterioro anímico y físico para la persona privada de libertad. (…) El sufrimiento que generan solo puede justificarse si el traslado a una sede judicial es indispensable, lo cual, respetuosamente, no se considera el caso aquí», concluye el documento.
Por esta razón, el abogado de Ábalos pide que su cliente asista de forma remota, a través de videoconferencia, a la audiencia previa, un acto procesal preparatorio del juicio.
Asimismo, el letrado destaca que esta audiencia tiene un carácter técnico y no requiere la presencia física del exministro en el Supremo.
Se une a Koldo
De este modo, Ábalos se suma a la solicitud de su antiguo asesor, también investigado, Koldo García, quien ya presentó una petición similar.
En su caso, García alegó que padece diabetes y que el traslado en furgón afectaría el control riguroso de su dieta.
La abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, expuso en un escrito enviado al Supremo que su cliente necesita «control glucémico estricto y un régimen alimenticio con horarios establecidos por su médico».
Además, el bocadillo previsto como almuerzo para García no cumple estas indicaciones, según la letrada.
También, De la Hoz señaló que en el traslado a prisión, el exasesor sufrió «lesiones físicas, tales como erosiones en ambas muñecas», a causa del «uso inapropiado» de los grilletes durante el trayecto en furgón policial hacia Soto del Real.
Tanto Ábalos como su exasesor serán juzgados por el denominado caso Mascarillas, una derivación del caso Ábalos que investiga presuntas irregularidades en la compra de mascarillas por parte de Transportes al inicio de la pandemia de Covid-19.
La Fiscalía Anticorrupción solicita un total de 24 años de prisión para el exdirigente, quien permaneció hasta 2021 como secretario de Organización del PSOE.

