Una activista okupa de Sumar lidera las críticas de Sánchez hacia Feijóo por rechazar el decreto ómnibus de las pensiones

Felicitas Velázquez, la activista okupa de Sumar que interrumpió el pleno extraordinario del 'decreto ómnibus'.

Una activista vinculada a Sumar interrumpió el pleno extraordinario del Congreso tras la votación fallida del decreto ómnibus de las pensiones.

El decreto, promovido por el Gobierno, contemplaba la revalorización de las pensiones además de medidas como la protección legal a los okupas, lo que provocó el rechazo del PP.

El PP reclamaba un decreto exclusivo para las pensiones, sin disposiciones adicionales, y denunció que el Ejecutivo intentaba mezclar asuntos para obtener apoyos.

La interrupción llevada a cabo por la activista fue planificada y formó parte de una estrategia política destinada a presionar y generar un relato tras el rechazo del decreto en el Parlamento.

La activista okupa Felícitas Velázquez, cercana a Sumar, irrumpió en el pleno extraordinario del Congreso donde se discutió y votó el decreto ómnibus.

Sus gritos, reprendidos por la presidenta Francina Armengol y los ujieres, cerraron una acción coordinada anticipándose al fracaso del Gobierno.

Sorprendentemente, la mujer con bata azul no acusaba al PP, a Vox, a Junts ni a UPN, quienes al rechazar el texto impedían la revalorización de las pensiones. Su reivindicación giraba en torno a las okupaciones: «¡Luego querréis que no okupemos casas, sólo representáis a los ricos… y seguiremos okupando!».

El Gobierno aprobó el decreto para la revalorización de las pensiones a finales de diciembre, ocultando en él numerosas otras medidas. Entre ellas, la protección a los okupas mediante una prohibición legal para cortarles los suministros básicos de electricidad, gas y agua, incluso si no los pagan.

La acción de Felícitas completaba una operación que confirmaba que Moncloa conocía de antemano que la ratificación del decreto sería rechazada.

El PP había advertido durante más de un mes que para apoyar la subida de las pensiones conforme al IPC, exigía «un decreto limpio», sin otras medidas que considera «obstáculos incluidos por el Ejecutivo para pagar favores a sus socios y mantenerse en el poder una semana más».

De hecho, los populares recuerdan que, sospechando «esta jugada de Sánchez, un año más», ya presentaron una iniciativa para blindar por ley la revalorización indexada al IPC, independientemente de la aprobación de los Presupuestos. Sostienen que las pensiones «no deben depender delos vaivenes de la aritmética parlamentaria ni de acuerdos con los socios».

El PP quiso evidenciar la «trampa» y rechazaba expresamente el blindaje a la ocupación.

«No vamos a forzar a los jubilados a escoger entre su vivienda y su pensión«, declaró Alberto Núñez Feijóo en una entrevista concedida a este medio y en un video difundido en sus redes sociales.

Sin embargo, para construir un relato político favorable, el Gobierno ya había diseñado una estrategia con dos movimientos coordinados.

Dos movimientos

En primer lugar, un video grabado y producido horas antes en Moncloa, donde el presidente Sánchez acusaba al PP de «volver a negarse a revalorizar las pensiones».

El clip contenía diversas inexactitudes. Una de ellas, que «el PP congeló las pensiones» durante el Gobierno de Mariano Rajoy, cuando en realidad «solo el Gobierno de Zapatero lo hizo, con el voto del diputado Pedro Sánchez», según recordaba una alta fuente del PP.

Otra imprecisión era que los populares hicieron lo mismo el año anterior, «votando en contra de la subida de las pensiones, aunque la presión social los obligó a rectificar».

En realidad, en 2025 ocurrió algo similar a lo de este martes: el Ejecutivo perdió la votación de otro decreto ómnibus porque, a la subida de las pensiones, le agregó ayudas para transporte gratuito para jóvenes y otros beneficios a sus socios, «como un palacete en París para el PNV«, según otra fuente del PP.

Fue el Gobierno quien rectificó entonces, aprobando un decreto «limpio», como exigía el PP. «Y, por supuesto, lo apoyamos«.

El segundo movimiento: la vicepresidenta Yolanda Díaz invitó a una activista jubilada próxima al PCE para que interrumpiera el pleno.

Felícitas Velázquez Serrano es una activista veterana vinculada a Izquierda Unida, con décadas de trayectoria defendiendo la vivienda pública y los derechos humanos.

Ocupó el cargo de secretaria de Movimientos Sociales del PCE y participó activamente en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) durante la crisis económica de 2008, centrándose especialmente en los desahucios de vivienda pública y la «precarización habitacional».

«Cumplimos, díselo a Paco»

Su perfil activista la llevó a firmar manifiestos en las elecciones autonómicas del 4 de mayo de 2021 contra las políticas del PP. Por lo tanto, su intervención en el pleno, a la que fue invitada por Sumar, no fue fortuita.

De hecho, al salir del Congreso, fue captada celebrando su acción con otros dos hombres mayores en la salida trasera. «Llama a Paco», decía entre risas, «llámale y dile que yo ya he cumplido con mi parte, que hemos cumplido». Una frase que dejaba patente la coordinación previa de la intervención.

Poco después, Feijóo pasó la tarde reuniéndose en un despacho del Congreso con otros cuatro jubilados afectados por la llamada ‘inquiokupación’.

Todos ellos son propietarios de viviendas que tienen inquilinos que llevan años sin pagarles el alquiler, lo cual ha provocado su empobrecimiento y, en ocasiones, que hayan sido desalojados.

«Hemos decidido mantener coherencia y votar en contra de un chantaje político del Gobierno», les declaraba Feijóo. «No podemos respaldar a quienes incumplen la ley, ni el Ejecutivo puede exigir que ustedes se hagan cargo de las supuestas necesidades de personas que, si son vulnerables, deben ser amparadas por el Estado«.

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