El PP votará en contra del decreto sobre la revalorización de las pensiones porque considera que el Gobierno lo ha cargado con medidas políticas para garantizar su respaldo parlamentario.
Juan Bravo, vicesecretario del PP, reprocha al Ejecutivo que destine recursos a mantener su estabilidad política en lugar de enfocarlos en la seguridad ferroviaria y el mantenimiento de las infraestructuras.
El PP acusa al ministro Óscar Puente del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, señalando negligencia y la falta de atención a las advertencias de los maquinistas respecto al deterioro de las vías.
Bravo demanda la renuncia inmediata de Puente y critica al Gobierno por priorizar el control del relato y la supervivencia política por encima de la seguridad y la transparencia hacia las víctimas.
La dirección del PP ha optado por una oposición firme en el momento de mayor fragilidad del Gobierno. Sin mayoría, sin Presupuestos, acorralado por la corrupción y ahora enfrentando el caos ferroviario que ha derivado en tragedia, Juan Bravo ha anunciado que su formación votará en contra del decreto de revalorización de las pensiones.
«Lo han cargado de tropiezos», señala una fuente oficial, «para asegurar la permanencia de Pedro Sánchez en Moncloa». Y, si el PSOE desea obtener el apoyo para la revalorización de las pensiones, «solo necesitan presentar un decreto limpio».
Así fue expresado por Juan Bravo en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección, celebrado este lunes en la sede nacional del PP. Los populares enlazan con esta postura el resto de sus críticas al Gobierno: Bravo denunció que mientras Sánchez se protege políticamente con medidas «engañosas» en el ámbito social, desatiende la seguridad ferroviaria y el mantenimiento de infraestructuras clave.
El vicesecretario de Hacienda, Infraestructuras y Vivienda señala que el texto, lejos de centrarse en la sostenibilidad del sistema, incluye concesiones y medidas políticas para asegurar apoyos parlamentarios, lo que, según él, evidencia que Sánchez «usa la Seguridad Social como instrumento para sostenerse en el poder».
Desde esta crítica económica y social, Bravo vinculó directamente la cuestión con el caso del accidente ferroviario de Adamuz, que se ha convertido en el principal ataque del PP contra el Ejecutivo. El dirigente sostiene que hay una relación evidente entre la forma de gobernar de Sánchez y tragedias como la del AVE: «Si el dinero se destina a asegurar la estabilidad política, no se invierte en cuidar las infraestructuras estratégicas ni en proteger a quienes las usan», apunta.
En este marco, Bravo exige la renuncia del ministro y responsabiliza a Óscar Puente directamente por el siniestro de Adamuz. «¿De quién dependen las vías? Eso mismo», resume, apuntando directamente al Ministerio de Transportes como responsable última del estado de la línea.
El PP sostiene que hubo «negligencia» en las acciones llevadas a cabo por el departamento de Puente y denuncia que «se pusieron en circulación trenes AVE sin verificar el estado real de las vías, algo inadmisible en cualquier circunstancia».
Por ello, Puente «no debería asistir al Consejo de Ministros» este martes. Lo que agrava aún más la gravedad de la situación, insiste Bravo, es que los maquinistas habían advertido reiteradamente sobre los riesgos en esa línea y otras en España. Según la versión del PP, esas alertas fueron desatendidas.
El vicesecretario señala las «pruebas irrefutables» que, en su opinión, confirman la responsabilidad del Ministerio: las marcas en las ruedas de los trenes que transitaron por la vía deteriorada antes del accidente demuestran una colisión con el tramo dañado previo al descarrilamiento.
Ofensiva política
La ofensiva del PP no es solo técnica o administrativa, sino también política. Bravo exige la salida inmediata de Puente del Gobierno. Requiere que deje «de manera inmediata» su cargo ministerial o, en caso contrario, que Sánchez lo destituya «por irresponsabilidad, falsedad y difusión de bulos». Añade que el titular de Transportes «no debería asistir mañana al Consejo de Ministros, por respeto a las víctimas y a todo el país».
En un plano más general, Bravo señala que los españoles sienten «temor» hacia este Gobierno «por lo que hace y lo que no hace, por lo que afirma y lo que calla». A su parecer, las explicaciones ofrecidas tras el accidente solo han intensificado la alarma social y generado «intranquilidad».
Se refiere a una «gran inquietud» ciudadana no solo por las fallas del sistema ferroviario, sino principalmente por las «claras contradicciones y falsedades» que, según el PP, ha mostrado el Gobierno frente al peor accidente del AVE en España, con 45 fallecidos y numerosas personas heridas.
Bravo responsabiliza al ministro Puente «por acción» y a Sánchez «por omisión» de engañar, ocultar información y mentir a las familias de las víctimas al no brindar datos esenciales sobre el siniestro. Además, denuncia que el Ejecutivo está utilizando «el mismo esquema» que, a su juicio, aplicó tras el apagón: «mentir con medias verdades» y diluir las explicaciones en «una maraña técnica» para evadir responsabilidades.
«El control del relato ha sido la prioridad de este ministro y de este Gobierno para esquivar escándalos y trasladar culpas al adversario. Esto les ha importado más que la seguridad de los ciudadanos», concluye.
El diagnóstico final de Bravo es contundente: «La realidad es que el país está en estado de shock, sin servicio en el sur y con interrupciones o suspensiones en el norte. Esta es la imagen de un servicio público que empeora día tras día».
Asimismo, recuerda que el Gobierno de Sánchez «ha recaudado más fondos y ha aumentado impuestos más que ningún otro» y, a cambio, «se cuenta con los peores servicios de la democracia».
Esta acusación conecta nuevamente con el rechazo del PP al decreto sobre pensiones, que la oposición considera como la muestra más reciente de un Ejecutivo que, según ellos, antepone su permanencia política al correcto funcionamiento del Estado.

