Una revisión de la Universidad de Harvard identifica un vínculo entre una vida sexual activa y una mejor salud prostática

El sexo podría ofrecer más beneficios para la salud de lo que se creía previamente. Desde hace tiempo, se relaciona con una mejora del descanso y del bienestar mental, pero un estudio reciente liderado por la Universidad de Harvard ha demostrado su función como factor protector frente al cáncer.
Este trabajo, publicado en 2016 en la revista European Urology, fue sometido a una revisión exhaustiva que confirma que los hombres con mayor frecuencia sexual tendrían un menor riesgo de padecer cáncer de próstata. Según los hallazgos, eyacular 21 veces al mes resulta más beneficioso para la salud masculina que hacerlo entre 4 y 7 veces. “Para prevenir el cáncer de próstata: la regla de las 21 veces”, sostiene el doctor François Peinado, urólogo y andrólogo, especialista en salud sexual masculina y cirugía de pene.
Los investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard monitorearon cerca de dos décadas a más de 31.000 hombres. Identificaron que aquellos que eyacularon al menos 21 veces al mes presentaron un riesgo considerablemente menor de ser diagnosticados con cáncer de próstata. Esta disminución se observó en los grupos de hombres de 20 a 29 años y de 40 a 49 años.
En España, se detectan 30.000 nuevos casos de cáncer de próstata cada año, siendo el tumor más frecuente en hombres. De este total, 6.000 fallecen anualmente, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Una próstata con secreciones retenidas puede derivar en cáncer
La revisión basada en el estudio de Harvard coincide con el artículo inicial en la hipótesis del estancamiento prostático. Esta teoría propone que cuando la frecuencia de eyaculación es baja, las secreciones seminales se acumulan en la glándula. Por ello, eyacular alrededor de 21 veces al mes evita el exceso de almacenamiento de secreciones con potencial carcinógeno en la próstata. Sin embargo, los urólogos enfatizan que esto no debe considerarse el único método para prevenir el cáncer.
Además, el doctor Peinado destaca la relación entre la inmunidad y el sexo. “Mantener una vida sexual periódica (una o dos veces por semana) puede elevar notablemente los niveles de inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo clave para proteger al organismo contra infecciones”.
En 2024, en España se registraron 433.357 defunciones, apenas 194 más que el año anterior hasta la misma fecha, según datos provisionales del informe ‘Defunciones según la Causa de Muerte’ publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por segundo año consecutivo, los tumores encabezaron las causas de muerte en 2024, representando el 26,6 % del total, seguidos por las enfermedades del sistema circulatorio (26 %).Fuente: Europa Press
La abstinencia sexual no “intoxica” el organismo
Pese a la evidencia científica sobre los beneficios de una vida sexual activa, el urólogo invita a mantener la calma y advierte que no se debe demonizar la abstinencia sexual, ya que pasar periodos prolongados sin actividad sexual “no es patológico ni intoxica” al cuerpo, explica el doctor Miguel Montalvo, urólogo.
Esto se debe a que los espermatozoides no usados son reabsorbidos por el organismo mediante procesos fisiológicos naturales que no generan daño estructural. De igual forma, el doctor Peinado pone en duda que exista una relación directa entre un mayor volumen de semen, resultado de la abstinencia, y una mayor satisfacción sexual.
“La evidencia indica que eyacular es beneficioso para la salud física y mental, actuando como un factor protector prostático y un regulador emocional. No obstante, la salud sexual debe abordarse de forma integral, sin presiones numéricas rígidas y comprendiendo que el cuerpo masculino cuenta con mecanismos eficientes de autorregulación”, concluye.

