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- Autor, Paul Kirby
- Título del autor, Editor digital de la BBC para Europa
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Un grupo militar francés compuesto por 15 integrantes arribó a Nuuk, la capital de Groenlandia, mientras varias naciones europeas refuerzan su presencia con tropas adicionales, dentro de lo que denominan una misión de reconocimiento, de acuerdo con fuentes oficiales.
Este despliegue, que incluirá también personal de Alemania, Suecia, Noruega y Reino Unido, tiene lugar en medio de la insistencia del presidente de EE.UU. por asegurar el control de la isla ártica, territorio semiautónomo perteneciente a Dinamarca.
El envío de soldados aliados de Dinamarca en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) a Nuuk es algo sin precedentes, comentó el enviado especial francés Olivier Poivre d’Arvor, interpretando este acto como un claro mensaje político.
“Se trata de una primera maniobra… demostraremos a EE.UU. que la OTAN mantiene su presencia”.
Este movimiento militar ocurre tras la visita de los ministros de Relaciones Exteriores de Dinamarca y Groenlandia a Washington, donde se reunieron con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, el miércoles.
Después del encuentro, el ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, calificó las conversaciones como productivas, aunque reconoció un “desacuerdo fundamental” entre las partes y criticó la intención de Trump de comprar Groenlandia.
Mientras tanto, Trump reiteró su propósito de poner a la isla bajo soberanía estadounidense, declarando a la prensa en la Oficina Oval que “necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional”.
Aunque no descartó la posibilidad de recurrir a la fuerza, posteriormente expresó que confiaba en alcanzar un acuerdo con Dinamarca.
“El problema radica en que Dinamarca no tendría cómo impedir si Rusia o China intentasen ocupar Groenlandia, mientras que nosotros podemos actuar con total libertad. La semana pasada lo vieron en Venezuela”.
Un “desastre político”
El primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció que Polonia no participará en el despliegue militar europeo en Groenlandia, aunque advirtió que cualquier acción militar de EE.UU. en la zona “sería un desastre político”.
“Un conflicto o intento de anexión del territorio de un miembro de la OTAN por otro miembro significaría el fin del orden mundial que por largos años ha asegurado nuestra protección”, declaró en rueda de prensa.
Por su parte, la embajada rusa en Bélgica expresó una “grave preocupación” por la situación en el Ártico, acusando a la OTAN de aumentar su despliegue militar allí “bajo el falso pretexto de una creciente amenaza de Moscú y Pekín”.
No obstante, el contingente europeo de la OTAN destinado a Groenlandia consta únicamente de unas pocas decenas de militares, en el marco de ejercicios dirigidos por Dinamarca denominados Operación de Resistencia Ártica.
Aunque con carga simbólica, no se ha precisado la duración de la estancia de estas tropas en el territorio.
Por ejemplo, Alemania comprometió un avión de transporte A400M para llegar a Nuuk este jueves con 13 soldados, aunque fuentes oficiales señalaron que permanecerán en Groenlandia hasta el sábado.
Las autoridades de Defensa danesas indicaron, en acuerdo con el gobierno de Groenlandia, que se aumentará la presencia militar en la región próximamente con el fin de reforzar “la huella de la OTAN en el Ártico en beneficio de la seguridad europea y transatlántica”.

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Estados Unidos dispone de una base militar en Groenlandia con un contingente de 150 efectivos actualmente, con la posibilidad de incrementar este número conforme a acuerdos firmados con Copenhague. Sin embargo, la iniciativa danesa es vista como una demostración al gobierno de Trump de que los aliados europeos también se preocupan por la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, reportó que oficiales militares de Suecia fueron enviados a Nuuk el miércoles, acompañados por dos oficiales noruegos y uno británico que también están siendo desplegados.
Downing Street declaró que Reino Unido comparte la inquietud del presidente Trump respecto a “la seguridad del extremo norte” y agregó que el despliegue representa “un refuerzo con ejercicios más intensos, para disuadir la agresividad rusa y la actividad china”.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó el jueves que la defensa y protección de Groenlandia constituye un interés común para toda la alianza de la OTAN.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, detalló que la idea es establecer una presencia militar “rotativa”, con el objetivo de mantener una permanencia más estable en la isla, donde los aliados extranjeros participarán en ejercicios de entrenamiento.

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Copenhague ha cuestionado los argumentos de Trump para controlar Groenlandia.
El miércoles, Rasmussen, ministro de Exteriores danés, afirmó que no existe una “amenaza inmediata” de China o Rusia que Dinamarca o Groenlandia no puedan manejar, aunque comprendió, en parte, las preocupaciones de Washington sobre seguridad.
Las declaraciones de Rasmussen se produjeron junto al ministro de Exteriores de Groenlandia tras una reunión con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el miércoles.
“La ambición del presidente está sobre la mesa”, declaró el diplomático danés a Fox News. “Por supuesto que tenemos límites. Esto es 2026: se comercia con personas, pero no se comercia a las personas”.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielson, proclamó esta semana que el territorio se encuentra en medio de una crisis geopolítica y que, si tuviera que elegir, optaría por Dinamarca en lugar de EE.UU.
“Groenlandia no desea pertenecer a Estados Unidos. No quiere ser gobernada por Estados Unidos. Groenlandia no quiere formar parte de Estados Unidos”, enfatizó.

