En 2025, el presidente del Gobierno presentó un conjunto de leyes que destacaban por la bonificación fiscal a los propietarios, la cual se ha repetido este año junto con otras dos disposiciones

Con la llegada de 2026, el Gobierno de España ha decidido intervenir para abordar el principal desafío que enfrentan los ciudadanos españoles: la vivienda. Este lunes, durante la inauguración de las obras de la “Operación Campamento en Madrid”, Pedro Sánchez anunció las tres medidas con las que intentará mitigar la crisis habitacional, recogidas en un Real Decreto Ley que comenzará a aplicarse en las próximas semanas.
Estas iniciativas mantienen la línea de las 12 propuestas que el presidente presentó hace exactamente un año, de las cuales solamente se han logrado aprobar tres, ya que son las que no requirieron pasar por la votación en el Congreso de los Diputados. En concreto, se trata del seguro público contra el impago del alquiler, el Perte para la construcción industrializada de vivienda y la creación de la nueva Empresa Pública de Vivienda, Casa 47, que releva a Sepes en la administración del suelo y el patrimonio inmobiliario estatal.
Las novedades se centran en la regulación de los alquileres de temporada, donde se pretende eliminar el uso fraudulento y especulativo, protegiendo a los arrendatarios frente a contratos inestables y de corta duración que se renuevan anualmente, evitando “aumentos anuales indiscriminados del alquiler cuando exista intención de residencia habitual”. Además, en las zonas tensionadas, se extenderá el control de precios y se sancionará a quienes incumplan la normativa sobre alquileres a corto plazo.
En el mismo sentido, se intervendrá en el mercado del alquiler por habitaciones, donde los propietarios dividen pisos para eludir la regulación de alquileres residenciales y así elevar las rentas. El Gobierno ha anunciado que extenderá las garantías que aplican a los alquileres convencionales a los contratos por habitaciones, limitando el precio total de la renta de los inquilinos al mismo nivel que el contrato de la vivienda completa.
El IRPF, una medida retomada con ciertas modificaciones
La tercera medida presentada este lunes por Pedro Sánchez consiste en la bonificación fiscal del 100% en el IRPF para los propietarios que mantengan la renta de los contratos en el momento de su renovación. Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende compensar a los propietarios con una deducción equivalente a lo que habrían ganado si aumentasen el alquiler, fomentando la estabilidad de los contratos a través de incentivos para la prórroga, renovación y firma de alquileres asequibles y estables.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' destinadas a regular el mercado del alquiler.
“Es sencillo: a quienes aseguran una vivienda digna les apoyaremos y a los que especulan con ello les frenaremos”, afirmó Sánchez en la rueda de prensa durante el acto de Campamento, señalando además que “cada año, cientos de miles de personas firman o renuevan sus contratos de alquiler en un mercado cada vez más agresivo».
Esta medida, que ha sido rechazada por algunos socios del Gobierno, también fue presentada hace un año como parte de las 12 propuestas para frenar la crisis de vivienda en España. En ese momento, el Ejecutivo anunció que propondría al Congreso de los Diputados la exención del 100% del IRPF para los propietarios que alquilaran sus viviendas conforme al Índice de Precios de Referencia, sin necesidad de que estas se ubiquen en zonas tensionadas.
Otros beneficios fiscales a propietarios aprobados en 2025
Desde la entrada en vigor de aquella ley, los propietarios que firmaron contratos antes de su aprobación mantienen una bonificación del 50% sobre el rendimiento neto del alquiler, siempre que el inmueble se destine a residencia habitual. Por el contrario, quienes formalizaron contratos tras la ley enfrentan condiciones mucho más restrictivas.
Por una parte, la bonificación básica empezaba en un 60%, pero sólo se aplica si se cumplen ciertos requisitos establecidos en la normativa. Esta cifra puede aumentar en circunstancias específicas, como alcanzar el 90% si la vivienda alquilada se localiza en una zona tensionada y el arrendador ha reducido el precio en más de un 5% respecto al contrato anterior, o si el inmueble se ofrece en el mercado por primera vez.
El texto legal contempla otras bonificaciones particulares. Por ejemplo, si el arrendatario es un joven de entre 18 y 35 años o forma parte de un colectivo declarado vulnerable, la bonificación puede alcanzar el 70%. Asimismo, tras una rehabilitación integral, los propietarios pueden acceder a un 60% de deducción en el IRPF durante los dos años siguientes a la finalización de las obras.

