Bruselas ha difundido nuevas directrices que permiten a los fabricantes chinos de vehículos eléctricos presentar propuestas para precios mínimos, lo que podría sustituir los elevados aranceles impuestos para contrarrestar las subvenciones de Pekín.
La Comisión Europea y el gobierno chino han anunciado un nuevo avance para solucionar el prolongado conflicto relacionado con los vehículos eléctricos a batería (BEV) de origen chino, sobre los cuales Bruselas implementó aranceles para neutralizar el impacto de las ayudas estatales de Pekín.
Desde la aplicación de estos gravámenes en octubre de 2024, ambas partes han negociado un acuerdo en el que los fabricantes chinos se comprometerían a incrementar el precio de sus BEVs, con el fin de garantizar una competencia más equitativa frente a sus homólogos europeos.
Tras meses de diálogo, la Comisión publicó el lunes un documento de orientación que autoriza a los productores chinos a enviar nuevas propuestas de lo que se denomina compromisos de precios, incluyendo detalles sobre posibles «inversiones futuras» dentro del bloque.
Estas propuestas serán sometidas a un riguroso análisis interno antes de avanzar con las siguientes etapas, indicó el ejecutivo en un breve comunicado de prensa.
«Cada oferta de compromiso de precio está sujeta a los mismos requisitos legales, y la Comisión Europea realizará una evaluación objetiva y justa, siguiendo el principio de no discriminación y cumpliendo con las normas de la OMC», declaró.
Por su parte, el Ministerio de Comercio chino, que desde hace tiempo denuncia que los aranceles europeos son desproporcionados, infundados y artificialmente construidos, se mostró más positivo, calificando las directrices como un avance significativo.
«El progreso refleja plenamente el espíritu de diálogo y los resultados de las consultas entre China y la UE. Demuestra que ambos tienen la capacidad y disposición para superar sus diferencias mediante consultas adecuadas,» afirmaron.
«Esto no solo contribuye a preservar el desarrollo saludable de las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE, sino también a proteger el orden comercial internacional basado en normas.»
BYD, Geely y SAIC están entre las empresas automotrices chinas que actualmente enfrentan aranceles adicionales cuando venden sus BEVs en el mercado europeo. Estos gravámenes varían según la marca y se aplican además del tipo base del 10%.
Si la Comisión aprueba un compromiso de precio para un fabricante, el arancel correspondiente sería eliminado. No obstante, esta aprobación no está garantizada: Bruselas advirtió que cualquier acuerdo debe compensar de manera creíble los efectos de las subvenciones, las cuales se consideran complejas y extendidas en toda la industria.
«Publicamos esta orientación porque en diciembre se presentó la primera oferta significativa de compromiso de precio,» comentó un portavoz de la Comisión, señalando que la propuesta corresponde a un modelo específico. «Se debe mantener la calma. Por ahora es solo una guía. Nada más.»
La disputa sobre los BEVs redefinió las relaciones entre la UE y China en 2024, con estados miembros profundamente divididos acerca de los aranceles, bajo la sombra de amenazas de represalias chinas.
En un caso poco común, Alemania, cuyo sector automotriz mantiene fuertes lazos con China, fue superada en votos cuando se tomó la decisión final.
En aquel momento, la Comisión defendió firmemente la imposición de aranceles, argumentando que sin medidas contundentes, los fabricantes europeos correrían el riesgo de sufrir pérdidas insostenibles e irreparables, además de ser desplazados en la carrera hacia la movilidad con cero emisiones, lo que impactaría negativamente a 2,5 millones de empleos directos y 10,3 millones indirectos en todo el bloque.
A pesar de ello, los BEVs chinos continuaron ampliando su cuota de mercado tanto en Europa como a nivel mundial, con BYD recientemente superando a Tesla como la marca líder.

