Ruth Selma Herrera: querer legalizar los megasalarios no quiere decir que no sea inmoral
Se les está pagando salarios de oro a funcionarios ineptos e incapaces de tomar decisiones, sostiene la coordinadora de la Red de los Consumidores
Además de pagarles grandes sueldos, este gobierno tiene un gabinete de vendedores de Nicaragua: unos quieren vender los ríos, otros los bosques, los paisajes para el turismo, etc.
Están utilizando el poder, la institucionalidad, los recursos, los contactos, las relaciones internacionales del Estado para beneficiar a los más ricos
Una maestra o una enfermera que gana mil córdobas tendría que pasar 15 años para ganarse lo que el presidente Bolaños gana en un mes
—AURA LILA MORENO— Managua
“Me van a recordar como el mejor gobernante que ha tenido Nicaragua”, fue más o menos las palabras que expresó don Enrique Bolaños no más iniciar su cruzada contra la corrupción, pocas semanas después de haber asumido la primer magistratura del país el 10 de enero pasado.
Claro, una población sumida en un enorme desempleo y por ende en una situación de pobreza terrible, en un país con una economía lastimosa dejada por los gobiernos anteriores, sus palabras no dejaron de tener un aliento para las mayorías, y las minorías al menos le dieron el beneficio de la duda.
Atrás habían quedado las denuncias y reclamos que en contra de él se hicieron por las “jugosas” dietas que recibía en todas las instituciones donde fungía como presidente de las juntas directivas, entre ellas la del antiguo ENEL, cuando fue vice presidente de la República.
El Ingeniero Bolaños estuvo como “agazapado” debajo del gobierno de Arnoldo Alemán esperando hacer una cosa distinta a la de su antecesor, y muchos creyeron -como Ruth Selma Herrera- de que él iba hacer capaz; pero resulta que parece que sus intenciones son peores: quiere darle un estatus ético a lo que el ex presidente Alemán hizo “debajo de la mesa” sin ninguna correspondencia con la situación de miseria que vive el país.
Sin ningún rubor, Bolaños y sus ministros han estampado un considerable aumento salarial para ellos en el Presupuesto General de la República. Y el malestar de las mayorías que le creyeron y las minorías que dudaron no ha sido para menos, pues tal parece que pretende darle continuidad a la política de corrupción que, junto con Arnoldo Alemán, caracterizó el período pasado.
Ruth Selma Herrera, coordinadora de la Red de los Consumidores, aún cuando también está indignada, hace un análisis frío y a fondo sobre el comportamiento del Presidente y sus altos funcionarios en cuanto a los megasalarios que ya tienen y quieren continuar aumentándoselos, así como la utilización que hacen del Estado para beneficiar a los grupos económicos del país.
¡CLASE DE CINISMO!
“Mirá el cinismo: dicen que están juntando los que antes ganaban por debajo de la mesa con lo que ganaban encima de la mesa. Me parece un cinismo que ya es inaceptable porque sencillamente te están diciendo que lo que se hacía antes era correcto. Entonces, ¿cuál crítica a la corrupción?”, comenta.
De acuerdo con ella, “es una hipocresía porque si hacías mal antes y estabas criticando la corrupción, primero no podés seguir haciendo lo mismo; en segundo lugar te dicen: voy a seguir haciendo lo mismo, nada más que ahora legalizado. Que ellos quieran legalizarlo no quiere decir que no sea inmoral, corrupto”.
Para Ruth Selma, sin pretender defender a los ministros que en su momento tuvo el ex presidente Alemán, el gabinete que tiene el ingeniero Bolaños es mucho más ineficiente. Es decir, se le están pagando altísimos salarios a funcionarios “ineptos” e “incapaces” de tomar decisiones. Pone de ejemplo a Pedro Solórzano del MTI, a Mario Arana del MIFIC y a Lucía Salvo del MINSA.
Al primero, por tener “sub ejecutado el presupuesto y las carreteras no sirven”. Al segundo, porque es “es una vergüenza para este país tener a un ministro como él importando leche en polvo cuando los productores le están reclamando que aquí hay un mercado de leche”. Y a la tercera, por tener el ministerio paralizado “sólo porque el capricho de la señora no le permite que se sienten los representantes de los jubilados en las negociaciones de los trabajadores de la salud”.
Entonces -se pregunta- ¿cómo le vas a pagar un salario millonario a un ministro que además hace lo contrario de lo que debería hacer? O sea, con nuestros impuestos, el Estado le está pagando a los altos funcionarios grandes salarios por no hacer nada.
Por eso señala que tiene la obligación “de reclamarle a ese presidente que está ganando muy bien, que tiene ministros muy bien pagados, que hagan lo que tienen que hacer; porque yo me siento estafada como contribuyente de los impuestos de estar pagando salarios millonarios por unos ministros incompetentes”.
INMORAL Y ANTIECONOMICO
– ¿Creés que si fueran competentes y capaces estaría bien que ganen grandes salarios?
“A mí me parece inmoral y antieconómico. Es inmoral porque la economía de este país no solamente no está en bonanza, sino en una gran crisis. Hay un fracaso evidente de todas las políticas económicas que se han estado ensayando. ¿Cómo le vas a estar pagando salarios de ministros de países ´desarrollados´, cuando ni siquiera allí un ministro gana lo que ganan éstos. Está totalmente desajustada a la realidad. Ellos viven como si estuvieran en otro planeta”.
Más aún, Ruth Selma es del criterio que este gobierno tiene un gabinete de vendedores de Nicaragua: unos quieren vender los ríos, otros las cuencas, los bosques, los paisajes para el turismo; pero todos son una élite de vendedores muy bien pagados, que están viendo cómo se deshacen del país.
– ¿Por qué pensás eso?
“Porque ni siquiera tienen un asomo de patriotismo. Ellos están viendo qué les piden el FMI, el BM, la OMC, y se los dan inmediatamente. Por eso ves a un Mario Arana importando leche, no sólo porque él no tiene idea de cuáles son los problemas del país, sino porque probablemente está vinculado a grupos económicos de interés. Ves a todo este pueblo gritando contra los abusos de Unión FENOSA, y Bolaños no oye, no ve, no se entera, porque están grupos económicos ligados a esto: los Pellas, los Lacayo, los Montealegre”.
En otras palabras, la representante de los consumidores considera que el Presidente y sus ministros están para facilitar la gestión de los grupos económicos y para vender lo que se pueda de Nicaragua. “Encima de que están ganando salarios de oro y que son incompetentes, les estamos pagando para que vendan o hipotequen a Nicaragua”, sostiene.
Y finalmente -agrega-, de los problemas ciudadanos no se ocupa nadie; “porque vos tenés un gabinete que podría desaparecer y no pasa nada en este país”. A su juicio, se podría reducir a su mínima expresión este gabinete y tratar de repartir esos salarios entre personal técnico que está desempleado, crear bolsones de crédito para estimular la economía campesina, etc.
Es más, estima que los organismos internacionales no deberían apoyar a este gobierno porque -para no ir tan largo- en ningún país del área sus funcionarios ganan salarios como aquí, teniendo ellos cinco o diez veces más las importaciones que tiene Nicaragua. “Esto lo que crea es un divorcio de grandes élites que acceden y que viven como reyes”.
DESPRECIAN AL ESTADO CUANDO NO EJERCEN EL PODER
Ruth Selma resume lo que piensa del Presidente: Don Enrique Bolaños representa una especie de estamento social que tiene un desprecio absoluto por los pobres. El es el aristócrata muy bien pagado que cree que le deberían de pagar más por lo que está haciendo, que tiene un desprecio de clase increíble hacia todo lo demás. Lo que se diga en los medios de comunicación a él no lo inmuta porque él se siente que está más allá del bien y del mal”.
– Los empresarios siempre han repudiado al Estado, porque consideran que lo único para que debe servir es para facilitar el libre mercado. Pero resulta que tal como se ven las cosas, ¿el Estado para ellos es un botín?, ¿cómo ves esa contradicción?
“Me parece que ellos desprecian al Estado cuando no están ejerciendo el poder. Es la primera vez que un grupo de empresarios conservadores (en términos ideológicos) están ejerciendo el poder. Con Somoza fue relativo el espacio que le dieron, con la revolución sandinista igual, con los gobiernos de doña Violeta y Alemán, también. Ahora ellos están usando el Estado para beneficiar a los grupos económicos locales”.
En pocas palabra, para Ruth el actual gobierno no es que esté en contra del Estado, sino que está utilizando el poder, la institucionalidad, los recursos, los contactos, las relaciones internacionales del Estado para beneficiar a los más ricos. “Ellos están poniendo el Estado en función de los grupos de los intereses empresariales, y desatendiendo de manera total lo que serían los intereses del resto de la población.
– Pero es que además de eso, ¿no creés que se están lucrando de los impuestos de la población, del Estado, con esos megasalarios?
“Son las dos cosas: ellos criticaron a la revolución sandinista de utilizar al Estado para propósitos ideológicos y políticos, pero ellos ahora lo están utilizando para sus intereses económicos como funcionarios al servicio de los grupos económicos del país, particularmente de lo que es la oligarquía financiera.
Y aquí ella pone otros ejemplos: En el proyecto de presupuesto que Bolaños envió a la Asamblea Nacional, establece una partida millonaria para pagar la deuda interna; a los bancos, pues. “El, utilizando el instrumento de planificación por excelencia como es el presupuesto de la Nación, reserva allí una cantidad de plata para metérsela en la bolsa a los banqueros”.
¿DONDE ESTA EL LIBRE MERCADO?
Pero además, Ruth Selma señala que los pocos grupos fuertes económicos también se están beneficiando del Estado cuando el gobierno mantiene el subsidio al azúcar. Otro ejemplo a tomar en cuenta: “Todos los consumidores de este país seguimos manteniendo el capital de los Pellas. Aquí debería de costar 8 dólares el quintal y nosotros estamos pagando el equivalente de 25 dólares. ¿Dónde está el libre mercado?”, se pregunta.
El libre mercado -resalta- lo enarbolan cuando se trata de entregar las hidroeléctricas a las transnacionales, pero cuando cinco millones de nicaragüenses necesitamos azúcar o arroz barato, entonces no, porque hay que darle protección a los grupos económicos.
Y Herrera va más allá en su análisis. Se utiliza el instrumento del Estado no solamente para ganar megasalarios, sino que también que los funcionarios públicos ponen al Estado en función las políticas económicas de los grupos empresariales. Entonces, que los grupos económicos les paguen esos salarios, destaca.
Y volviendo al quid de los megasalarios, la analista señala que ahora los grupos económicos tienen a sus asalariados de ministros y de viceministros; “eso es el colmo del descaro, porque quiere decir que el Estado está subsidiando a los grupos económicos, y el Estado somos nosotros los contribuyentes”.
– ¿Cómo graficarías la brecha de los salarios que hay entre los funcionarios públicos?.
Por ejemplo, don Enrique va a ganar, sin meter la megapensión que tiene como ex vicepresidente, 190 mil córdobas. Significa que una enfermera o un maestro que gana mil córdobas, tendría que pasar 15 años para ganarse lo que él gana en un mes. ¡Qué drama!
Ese mismo maestro o enfermera pasaría diez año trabajando para lograr completar el salario que un ministro se gana en un mes; y nueve años para devengar lo que gana mensual un vice ministro.
