En la Asamblea Nacional, dice Ruth Selma
Diputados con facturas pendientes por proyectos mal manejados se convierten en candidatos vulnerables para pasarse a filas del adversario
Del diputado rajón y otros síntomas de un sistema político gravemente enfermo
—Edwin Sánchez— Managua
«Avellán impone, por sus pistolas, sus caprichos y encima de eso es aplaudido como prócer, cuando debiera estar en la cárcel». Esto fue lo que dijo en septiembre Ruth Selma Herrera a END, cuando miró que Fernando Avellán subió a la Vicepresidencia con toda la dignidad de un héroe, anunciando su todavía humeante voto 47 del desafuero, tras los disparos a fanáticos del Bóer.
Hoy, para Ruth Selma, Nicaragua está sin novedad en el frente: solo un sibilino mensaje desde Miami de quien puede entrar en los anales del Poder Legislativo como el Diputado Rajón.
El diputado Avellán ha tenido un comportamiento político errático, desde el arnoldismo y el bolañismo, y hay muchos Avellanes en la Asamblea Nacional, indicó.
En el fondo lo que pone en evidencia es la gravedad y agonía que tiene el sistema político nicaragüense, porque esta Asamblea Nacional perdió toda credibilidad no sólo por lo de Avellán.
Lo que muestra es que ya debería estarse pensando en una cirugía mayor en términos de que hay que salvar el país, la posibilidades de seguir siendo una nación y salvar un proyecto económico social que tiene que ver con las mayorías nicaragüenses, indicó.
Y a nosotros nos han convertido en espectadores de un circo donde solamente actúan y tienen recurso los que están encerrados en sus puestos de diputados y de gabinete de gobierno.
Avellán es la excusa para hace el análisis de lo que viene pasando hace rato, manifestó, pero diría que el comportamiento errático de Avellán lo puede tener cualquier diputado cañoneado.
DE OTRAS PLATICAS Y DEBILIDADES
«Ayer, se dice que Pedro Solórzano estaba almorzando con Víctor Guerrero y se habla de la posibilidad que se pase David Castillo y otros».
Sucede que la puerta de entrada en una negociación entre Bolaños y cualquier otro diputado liberal son las debilidades de esos diputados, lamentó.
Cuando hay un diputado al que le tienen una factura pendiente para desaforarlo por un proyecto mal manejado, por cuentas mal rendidas o delitos cometidos al amparo de la inmunidad, entonces se convierte en un candidato vulnerable para pasarse a las filas del adversario político.
Si esos personajes son susceptibles de ser reclutados para la posición que necesite el gobierno, justamente por la cola que tienen, entonces ¿qué garantía tienen para un país y la gente honrada de Nicaragua?
Ya nosotros nos acostumbramos a que en Nicaragua suceda uno tras otro un acto de corrupción como si en este país fuéramos todos corruptos, pero es ese grupo de políticos los que han puesto en evidencia que la corrupción ha estado en el gobierno y los poderes del Estado.
Pero, agregó, nos han hecho creer que todos somos corruptos y nos han hecho creer que de alguna manera ése es el problema principal del país.
Es el problema principal pero de un Ejecutivo que no puso las reglas que tenía que poner, de un Poder Judicial que no actúa a tiempo y una Asamblea Nacional que ha tolerado las privatizaciones…
El sistema político está caducando, manifestó, y esta sociedad necesita otro modelo político de gestión que no lo puede dar Bolaños ni Ortega, porque el Frente es parte de este juego truculento. Daniel mueve el tablero para el lado que le permite capitalizar más en un momento dado. Y a partir de este momento no podrá capitalizar mucho porque es parte de este modelo.
En el caso de Alemán y Bolaños, están obligados a que como partido resuelvan sus diferencias y que todo acto de corrupción hay que prevenirlos y evitarlos en el sistema.
No debemos seguir entrampado en esto del desafuero, subrayó.
Manifestó también que lo de Avellán y Pedro Joaquín Ríos («Kid Payaso» para Jorge Matamoros) es otra prueba, como se lo dijo una compañera: que ésta no es una clase política, porque no ha llegado a tener ese estatus. Son políticos pero sin clase, y esto no lo pienso en términos de linaje.
En apariencia, estos políticos lucen elegantemente vestidos pero ahí está un ex presidente del BCN, ahora diputado, que abusó con las becas para su hijo, vendiéndose por más de lo que vale.
Es una cultura de engaño, indicó, los ves bien vestido, bien posesionado en los estrados que han comprado porque han comprado diputaciones, magistraturas y ministerios y también indulgencias.
Verlos así pensás que son portadores de principios, valores y hasta de coraje para defender esas concepciones y esos proyectos y te das cuenta que no, son personaje que con los que se negocia como en cualquier casino haciendo apuestas para un lado y para otro.
Ruth Selma ve que la Asamblea es un gran casino. Es casino en tanto el país se pretende resolver en apuestas. Los mismos analistas políticos no se atreven a ver el próximo escenario político con mucha seguridad ateniéndose a la correlación de fuerzas, el comportamiento del movimiento social, y otros factores de análisis porque ¿quién puede pronosticar en el negocio de las apuestas?
Ahora se trata de quién es el que hace la jugada más audaz, quién es el que pasa la carta bajo la mesa, quién pega el golpe a donde le duele más al contrincante, quién se mueve con mayor ambición y con más destreza. Eso es más típico de un casino que de un Poder Legislativo serio, precisó.
