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- 3 enero 2026
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Mucho antes de que despuntaran los primeros rayos del sol, los habitantes de Caracas ya se encontraban despiertos.
Los estruendosos bombardeos y lanzamientos de misiles por parte del ejército de Estados Unidos sobre posiciones militares y gubernamentales en la capital venezolana los despertaron en la madrugada de este sábado.
"Estaba en un sueño profundo, ya que anoche tomé una pastilla para dormir, pero las explosiones fueron tan intensas que hicieron vibrar las ventanas de mi apartamento, lo que me despertó. En un primer momento pensé que era un terremoto", narró María Hernández a BBC Mundo.
No obstante, a medida que transcurrían los minutos, esta residente de Los Palos Grandes, un barrio de clase media en el este de Caracas, comprendió que el origen del ruido no era natural.
"Al percatarme de que las detonaciones continuaban y luego escuché el estruendo de aviones y helicópteros, entendí que estaba ocurriendo algo distinto", añadió.
Una experiencia similar vivió el ingeniero Alfonso Morillo, quien reside en el sureste de la ciudad y inicialmente pensó que las explosiones eran una celebración de Año Nuevo atrasada.
"Creí que se trataba de fuegos artificiales, pero, al notar que el ruido no cesaba e incluso aumentaba con el rugido de aviones y helicópteros, me levanté", relató a BBC Mundo.

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El boca a boca en acción
Aunque los ataques sobre instalaciones militares y gubernamentales comenzaron pasado ya la una de la madrugada, las autoridades tardaron casi dos horas en reconocerlos oficialmente.
Mientras los cohetes impactaban sobre Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, los dos principales complejos militares en la capital, la televisión estatal Venezolana de Televisión (VTV) estaba transmitiendo la participación del ministro de Cultura, Ernesto Villegas, en un foro en Rusia. Esto llevó a que los ciudadanos tuvieran que buscar información en otros medios.
"De inmediato contacté a mi familia para saber qué información tenían, porque ni la televisión ni la radio emitían noticias al respecto", mencionó Hernández.
"Mi hermana vive cerca del aeropuerto internacional de Maiquetía, situado a media hora de Caracas, así como de la escuela naval, y me confirmó que las explosiones en esa zona fueron intensas", afirmó.
Inicialmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores y, posteriormente, el ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino López, reconocieron que los ataques no solo tuvieron lugar en Caracas, sino también en los estados de Aragua, Miranda y La Guaira, donde están ubicadas importantes bases aéreas, y unidades del ejército y de la armada.
"Resido cerca de la meseta de Mamo, donde se encuentra la escuela naval, y nuestra vivienda fue sacudida por dos explosiones. Tengo conocidos que viven cerca del puerto de La Guaira y allá también se reportaron detonaciones", contó a BBC Mundo una residente local que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias.
Por su parte, Morillo utilizó su teléfono móvil. Los grupos de WhatsApp estaban llenos de informes y grabaciones de incendios, incluso desde el Parque Nacional El Ávila, que se extiende al norte de la ciudad.
En las redes sociales, el ingeniero encontró vídeos tomados por residentes de La Carlota, donde se observaban destellos desde el aeródromo, seguidos de columnas de fuego y humo. Además, por teléfono, gente que vive en el centro y el oeste confirmó los ataques en Fuerte Tiuna.
Fuerte Tiuna alberga la sede del Ministerio de la Defensa, varias unidades de infantería y blindados que protegen Caracas, así como la residencia de altos cargos, incluido Nicolás Maduro.

Aunque algunas zonas de Caracas se quedaron sin suministro eléctrico, Morillo decidió desplazarse en auto hacia una farmacia que está abierta durante las 24 horas para abastecerse de alimentos y medicamentos.
"Lo que más me preocupa es la falta de abastecimiento, porque eso podría desencadenar caos", expresó a BBC Mundo mientras aguardaba ser atendido.
"La población ya no dispone de recursos para almacenar grandes cantidades de comida en casa, y si no hay claridad sobre lo que viene en los próximos días, sobre quién está al mando, y los comercios permanecen cerrados, podrían generarse episodios de violencia", añadió.

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Reacciones para todos los gustos
El mensaje del presidente de EE.UU., Donald Trump, en el que afirmó que sus fuerzas capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante los ataques aéreos, suscitó respuestas desde la esperanza moderada hasta la indignación.
"Llevamos mucho tiempo bajo represión y ahora hay expectativa de cambio. Diría que hay una especie de alegría contenida, al menos eso percibo mientras hago fila para comprar medicinas", aseguró Morillo.
"No me preocupa la violación del espacio aéreo ni la soberanía; mi esperanza es que esto contribuya a cesar las violaciones a los derechos humanos y que recuperemos la libertad", añadió.
En términos semejantes se expresó Hernández, quien no ocultó su emoción.
"Jamás imaginé que vería caer a Maduro. Solo quiero salir a la ventana y expresar la emoción que siento, porque veo la posibilidad de que mi país cambie y que ya no tenga que seguir siendo cocinera, sino que podré dedicarme a lo mío sin temor a ser presa", afirmó entre lágrimas.

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Tres personas más entrevistadas expresaron sorpresa ante los acontecimientos, pero prefirieron no manifestar sus opiniones.
"No deseo terminar detenido por un comentario; si esto realmente termina, hablaremos", señaló uno, mientras que otro comentó: "No es la primera vez que creemos estar frente al final y resulta que solo cambiamos de capítulo".
El temor parece justificado: las protestas tras las controvertidas elecciones presidenciales de 2024 dejaron más de 2.000 arrestados, y en semanas recientes, las autoridades continuaron capturando opositores y líderes sindicales, además de aprobar leyes que sancionan con hasta 20 años de cárcel a quienes apoyen acciones como la confiscación de barcos petroleros.
Las únicas manifestaciones públicas fueron las de rechazo a los ataques de EE.UU., organizadas por el chavismo.
Partidarios del oficialismo se congregaron desde la madrugada de este sábado en las inmediaciones del Palacio presidencial de Miraflores, en el centro de Caracas.
En esa concentración estuvo presente el diputado Carlos Serra, del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quien no logró contener las lágrimas al afirmar: "Maduro, resiste, no estás solo. Tu pueblo está contigo. No permitiremos que nos arrebaten nuestra revolución".
"Un individuo que se presenta como pacificador lanza ataques ilegales y secuestra a un presidente. Nosotros elegimos a Maduro y exigimos que se respete esa decisión", señaló Yerson Vega al dirigirse a la manifestación chavista.
Vega afirmó que los "bombardeos criminales" dejaron víctimas, una versión difundida también por el ministro Padrino López. Sin embargo, hasta ahora no existe un informe oficial de muertos ni heridos.
A pocas calles del mitin chavista, imperaba un silencio absoluto.
"Todos están en sus casas, y gran parte del comercio está cerrado", aseguró a BBC Mundo un activista de derechos humanos que pidió mantener el anonimato y reside cerca de donde se desarrolló la manifestación.

