Las claves
Rosa Martínez y Verónica Martínez Barbero han sido designadas nuevas coordinadoras del Movimiento Sumar tras la renuncia de las anteriores responsables.
Ambas candidatas encabezaban la única lista presentada y obtuvieron el respaldo del 95,92% de los delegados en la asamblea extraordinaria que tuvo lugar en Madrid.
El partido enfrenta un vacío en su liderazgo después de la salida de Yolanda Díaz y la dimisión de Lara Hernández, en medio de una crisis interna.
Sumar pretende consolidar su presencia territorial y apuesta por alianzas temporales con fuerzas independentistas, manteniendo un enfoque feminista e igualitario.
La portavoz del Grupo de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, junto con la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, fueron escogidas este sábado como nuevas coordinadoras del Movimiento Sumar durante la asamblea extraordinaria del partido celebrada en Madrid.
Rosa Martínez ejerció como diputada de Unidas Podemos por Vizcaya, representando a Equo. Abandonó esa formación en 2020 después de perder las primarias para ser candidata a lehendakari.
Anteriormente, asumió el cargo de coordinadora interina de Sumar tras la renuncia de Yolanda Díaz. Posee una licenciatura en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense.
Por su parte, Verónica Martínez Barbero fue directora general de Trabajo durante la Vicepresidencia del Gobierno liderada por Pablo Iglesias.
Se convirtió en portavoz del grupo plurinacional Sumar en el Congreso como figura de consenso tras la renuncia de Íñigo Errejón, quien fue acusado de acoso sexual. Es integrante del cuerpo de Inspectores de Trabajo por oposición.
Ambas encabezaban la única candidatura propuesta para el grupo coordinador de Sumar, el órgano directivo máximo del partido, y lograron el apoyo del 95,92% de los 300 delegados presentes en la asamblea.
Sumar intenta cerrar así la fractura causada por la salida de la anterior coordinadora, Lara Hernández, que afrontaba acusaciones de presunto acoso laboral.
Sin embargo, el partido no logra superar su vacío de liderazgo tras el retroceso de Yolanda Díaz, quien abandonó los órganos de dirección al anunciar que no participaría en las próximas elecciones.
El único referente que permanece en esta nueva etapa es el ministro de Cultura y portavoz de Movimiento Sumar, Ernest Urtasun, aunque aún no se ha definido el puesto que ocupará en la nueva ejecutiva.
El documento político-organizativo aprobado admite el «desgaste» que sufre tanto el Gobierno como la formación, a causa de las investigaciones judiciales que afectan al PSOE.
Además, abre la posibilidad de establecer «alianzas coyunturales» con fuerzas independentistas, luego de la propuesta de Gabriel Rufián (ERC) para liderar una gran plataforma de extrema izquierda en las próximas elecciones generales.
El texto aprobado sostiene que en España «aún no existe una democracia plenamente igualitaria», debido al incremento de discursos «antifeministas y reaccionarios, que intentan cuestionar los derechos de las mujeres y frenar los avances sociales», según informa Efe.
Movimiento Sumar reivindica un feminismo interseccional, de clase y democrático, que sitúe la erradicación de las violencias machistas como una responsabilidad colectiva de las instituciones y de toda la sociedad.
Uno de los desafíos del partido es su escasa implantación en las diferentes regiones.
Para solucionar esta carencia, la asamblea ha creado un Consejo Territorial «descentralizado» como órgano fijo de coordinación y representación, en el que participarán los representantes de las agrupaciones «plurinacionales» que se constituyan.
Asimismo, Sumar organizará cada tres meses una Conferencia Territorial, con la participación de dichas agrupaciones, para definir de manera vinculante la estrategia política estatal del partido.
Los acuerdos que obtengan mayoría cualificada deberán ser discutidos y votados por los órganos estatales en un plazo máximo de treinta días.

