La percepción negativa alcanza su punto más alto con Sánchez: solo un 14% espera mejoras en política y un 21% en economía

Arte EE.

El nivel de pesimismo entre la población española alcanza cifras inéditas: únicamente un 14% considera que la situación política mejorará y un 21% confía en una recuperación económica para 2026.

La reducción del optimismo ha sido continua desde 2022, especialmente tras el conflicto en Ucrania y el aumento de la inflación, reflejándose una pérdida significativa de confianza tanto en el ámbito político como económico.

Las mujeres y los mayores de 60 años son los grupos más derrotistas; solo un 17,5% de ellas espera una mejoría en su situación personal, mientras que la mayoría prevé que todo permanecerá igual.

El desaliento se extiende por todas las franjas de edad y orientaciones políticas, con notable escepticismo incluso entre los votantes del PSOE, donde solo el 21% anticipa una mejora política.

El pesimismo de los españoles respecto al Gobierno de Pedro Sánchez ha alcanzado un punto récord: nunca hubo tan pocos creyendo en una mejora política y económica.

Así lo refleja la macroencuesta elaborada por SocioMétrica para EL ESPAÑOL con motivo del inicio del año 2026.

En enero de 2022, al cuestionar sobre la situación política nacional, el 31,3% de los españoles opinaba que mejoraría, frente al 51,3% que creía que empeoraría y el 17,4% que pensaba que permanecería igual.

Este tercio de optimistas fue disminuyendo progresivamente hasta situarse en aproximadamente un 14,2% en 2026.

El pesimismo se instauró de forma clara en 2023, cuando el porcentaje de españoles que confiaban en una mejora política descendió del 30% al 15,8%.

Todo ello ocurre en un contexto de alta incertidumbre marcada por el estallido del conflicto bélico en Ucrania en 2022.

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Como consecuencia, en enero de 2023, el optimismo se redujo a la mitad: apenas un 15,8% confiaba en una mejora política, mientras un 62,0% pensaba que las cosas empeorarían y un 22,2% creía que “seguiría igual”.

Datos similares a los registrados en 2024, cuando solo un 15% tenía expectativas de mejora.

Cabe señalar que en enero de 2025 no hay datos comparables, ya que EL ESPAÑOL dedicó su macrosondeo inicial del año a un especial de los primeros 25 años de los 2000 y el cuestionario abordó temas distintos. Por esta razón, la serie histórica salta de enero de 2024 a enero de 2026,

Sin expectativas económicas

En cuanto a la economía, sucede algo muy parecido a la percepción política: en enero de 2022, alrededor del 30% esperaba una mejoría económica, frente a más de la mitad que anticipaba un deterioro y una minoría que confiaba en la estabilidad.

Han transcurrido años y en 2026 las perspectivas son más negativas que nunca, aunque esta caída ha sido menos abrupta.

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Esta esperanza ha ido disminuyendo hasta alcanzar mínimos históricos, alrededor del 21%. Tras descender desde el 29% en 2023 y el 25,6% en 2024, ahora solo uno de cada cinco ciudadanos confía en que la economía mejorará.

Al igual que en el ámbito político, 2022 fue un año marcado por una intensa crisis inflacionaria impulsada por los precios energéticos tras la guerra iniciada por Putin, lo que disparó el coste de la cesta básica a niveles récord.

Del «mejoraré» al «permaneceré igual»

Respecto a la percepción de la situación económica personal, los datos son algo más alentadores. En enero de 2022, cerca del 24% confiaba en que su situación económica mejoraría durante el año, mientras un 37,4% temía un empeoramiento y un 38,7% consideraba que seguiría igual.

Con el paso del tiempo y las distintas oleadas de la encuesta, el porcentaje de quienes creen que su situación mejorará se mantiene en torno al 20%, mientras crece el grupo que prevé que “seguirá igual”, superando ya la mitad en casi todos los sectores.

Estos datos reflejan una población que ya no anticipa un avance significativo, sino solo la intención de mantener la situación actual. Esta dinámica puede estar vinculada, entre otros factores, a la crisis inmobiliaria y al aumento de impuestos registrados en los últimos años.

Mujeres, las más decepcionadas

La sensación de inquietud también se evidencia en el análisis por género, grupos etarios y afinidades políticas. Destaca el pesimismo que afecta a las mujeres, tradicionalmente el grupo más leal a Pedro Sánchez, base de sus buenos resultados en 2019 y durante julio de 2023.

No obstante, ese respaldo se ha ido debilitando. La publicación de informes de la UCO sobre conductas machistas atribuidas a dirigentes socialistas, como el exministro José Luis Ábalos, ha coincidido con una pérdida de confianza en parte del electorado femenino.

Según la encuesta de SocioMétrica, solo un 15,8% de los hombres y un 15,0% de las mujeres creen que la situación política mejorará, mientras aproximadamente seis de cada diez (62,0% y 62,5%, respectivamente) anticipan un empeoramiento, y algo más del 22% se resigna a que “seguirá igual”.

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La percepción económica es algo mejor entre los hombres (29,0% esperan mejora y 52,6% predicen empeoramiento) que entre las mujeres (25,6% y 48,4%, respectivamente), aunque en ambos casos el pesimismo duplica o casi triplica al optimismo.

En lo que se refiere a la situación personal, los datos femeninos son aún más negativos. Mientras que los hombres muestran una actitud algo más dinámica (24,6% “mejorará”, 32,9% “empeorará” y 42,5% “seguirá igual”), entre las mujeres el optimismo cae hasta un 17,5%, el 28,4% prevé un empeoramiento y una mayoría del 54,1% asume que todo permanecerá igual, reflejando un sentimiento notable de estancamiento.

Jóvenes pesimistas

En cuanto al análisis por edades, la tendencia es similar. Entre los jóvenes, solo un 21,1% prevé una mejora económica en 2026, mientras más de la mitad (52,6%) anticipa un empeoramiento.

En el grupo de entre 36 y 59 años, el optimismo aumenta levemente hasta el 26,8%, pero el pesimismo continúa predominando, con un 50,9%. En los mayores de 60 años, la confianza cae drásticamente: apenas un 15% espera una mejora económica y un 54,5% considera que la situación empeorará, confirmando así que el escepticismo crece con la edad.

El análisis por preferencia política sustenta esta conclusión. Entre los votantes del PSOE, solo un 16% confía en una mejora económica para 2026, frente a un 55,3% que prevé un deterioro.

En el electorado del PP y Vox, el grado de optimismo es aún más reducido, alrededor del 10-11%, mientras que el porcentaje de pesimistas supera el 54% en ambos casos.

La evaluación de la situación política es donde el desánimo alcanza sus cotas más extremas. Incluso entre los votantes del PSOE, solo un 21% cree en una mejora política en 2026, frente a un 52,4% que considera que empeorará y un 26,6% que no espera cambios.

En la oposición, la percepción es casi unánime: el 86% de los votantes del PP anticipa un empeoramiento político, porcentaje que aumenta hasta el 91,1% entre los simpatizantes de Vox.

En ambos grupos, los optimistas apenas superan el 4% y el 3%, respectivamente, delineando un escenario de desgaste profundo y desconfianza generalizada sobre la evolución política futura.

Ficha técnica

Se realizaron 2.216 encuestas a españoles con derecho a voto mediante sistema CAWI-Panel entre el 23 y 27 de diciembre de 2025. La muestra se balanceó en fases sucesivas con cuotas de sexo, edad, provincia y recuerdo de voto. El ajuste de convergencia por interacción para el total nacional es del 97% (no se calcula error muestral por tratarse de un muestreo no probabilístico). El estudio fue realizado por SocioMétrica, miembro de I+A, bajo la dirección de Gonzalo Adán, doctor en Psicología Social y DEA en metodología de ciencias del comportamiento.

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