María Guardiola, presidenta interina de Extremadura, destaca la calma y el diálogo como características de su predecesor Guillermo Fernández Vara, recientemente fallecido.
Guardiola enfatiza la necesidad de evitar tensiones políticas y defiende el rigor, el respeto y la armonía como pilares fundamentales para el progreso en la región.
La presidenta apoya la continuidad de la central nuclear de Almaraz, considerándola vital para el empleo y el desarrollo en Extremadura.
Guardiola centra la atención en los desafíos de 2026, incluyendo la protección de la economía de las familias, la mejora de los servicios públicos y el respeto al ámbito rural.
Iniciando su discurso con una estrofa de Robe Iniesta y concluyendo con un brindis con cava de Extremadura, la presidenta interina María Guardiola, del PP, ha rendido homenaje a su antecesor, Guillermo Fernández Vara.
El político del PSOE falleció en octubre en Badajoz a causa de un cáncer, con apenas 66 años.
«Estos días son para celebrar y reflexionar, pero también para mirar atrás. Para hacer un balance personal y recordar a quienes ya no están. En 2025 despedimos al presidente Guillermo Fernández Vara. Su ejemplo de calma y diálogo permanecerá siempre», ha destacado Guardiola.
«Es también momento para valorar lo que hemos logrado y lo que aún queda por alcanzar juntos», ha expresado la dirigente.
Seguidamente, Guardiola ha insistido en que «Extremadura merece una política responsable», basada en «rigor, seriedad y respeto a la ciudadanía».
En un mensaje implícito tanto para el PSOE como para Vox —a quienes Guardiola acusó meses atrás de «alimentar la crispación»— afirmó: «El insulto no construye infraestructuras; la crispación no abre hospitales».
«Pero la concordia, sí. El diálogo, sí», añadió. «Gobernar para todos, independientemente de sus ideas, es la única manera digna de gobernar», prosiguió la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura.
Hace dos meses, Guardiola también criticó a Vox por «favorecer» a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. Recientemente, le reprochó a Santiago Abascal su «obsesión» hacia ella.
Sí a Almaraz
El discurso de Fin de Año de Guardiola se llevó a cabo en Bodegas Romale, en Almendralejo (Badajoz).
«Un referente de nuestros cavas y vinos de calidad», resaltó la dirigente. «Las empresas de Extremadura están ganando su espacio en mercados nacionales e internacionales», celebró.
«Lo logran vinculándose con sus raíces, compitiendo con confianza y demostrando que Extremadura puede crecer y destacar», añadió.
La presidenta interina, que convocó elecciones anticipadas el 21 de diciembre, mencionó los retos pendientes en la formación del nuevo gobierno.
«Contamos con numerosos desafíos para 2026. El principal y más urgente es proteger lo que sostiene nuestra sociedad: la economía y el bienestar familiar», subrayó Guardiola.
«Sé que llenar la despensa, pagar la electricidad o afrontar la hipoteca sigue siendo un reto diario para muchas familias. El Gobierno de la Junta debe actuar como un escudo ante esto. Que la prosperidad sea real y signifique la seguridad de llegar a fin de mes», continuó.
Además, destacó la necesidad de contar con «servicios públicos que realmente protejan» y una «sanidad más eficiente y humana», junto con una educación capaz de «potenciar el talento joven y facilitar su incorporación al mercado laboral».
«Asimismo, una atención a los mayores que les devuelva con dignidad y gratitud todo lo que han aportado», concluyó antes de resaltar la importancia del ámbito rural.
«Somos tierra, semilla y esfuerzo. El respeto al medio rural se demuestra con hechos concretos, apoyando el trabajo de agricultores y ganaderos, y asegurando que vivir en un pueblo no suponga menos derechos», enfatizó.
«No permitiremos que se debilite nuestra capacidad industrial ni la soberanía energética. El rechazo al cierre de Almaraz es un apoyo al empleo y al desarrollo», defendió en relación a uno de los temas más delicados para Extremadura: la posible clausura de la central nuclear que aporta el 7% de la energía nacional.
«Finaliza un año intenso. Toda tierra requiere diálogo y progreso. Avanzamos juntos. Imaginamos juntos una Extremadura diversa, abierta y dinámica. La política no es más que la gestión de ese deseo, esa estructura de convivencia. Mejorar lo existente. Así de simple. Que todo funcione. Que no nos detengamos. Que mantengamos la confianza en nuestras instituciones», concluyó.

