Durante las fiestas navideñas, los pacientes ingresados suelen recibir un menú diferente para amenizar la estancia
Langostinos, entremeses, canapés, cordero, chuletón… Estos son algunos de los platos incluidos en los menús navideños de muchos hogares españoles. Al llegar las fiestas finales del año, la mesa se llena con variadas propuestas para conmemorar estas fechas tan especiales. Sin embargo, esto no solo sucede en los domicilios habituales, sino también en aquellos que por un tiempo se convierten en una residencia temporal hasta que la persona recupera la salud. Esta atención cobra aún mayor importancia cuando los protagonistas son los niños.
Nos referimos a hospitales, en particular infantiles. Cada año, como es tradición, se elaboran opciones de comidas y cenas más especiales para que los pequeños se sientan cómodos y puedan, aunque sea por momentos, olvidar que pasarán estos días lejos de su hogar y que, en lugar de jugar con sus hermanos o primos, tendrán la oportunidad de entretenerse con el compañero de la habitación contigua.
Arturo Dovale, responsable de Hostelería del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, acumula 25 años de experiencia asegurándose de que en Nochebuena o Navidad aparezca en la bandeja algo más especial, siempre con algún detalle para sorprender. “Los menús son totalmente distintos a los habituales: incluyen preparaciones más elaboradas, con decoraciones, y procuramos que sean productos más festivos, con ingredientes que usualmente no disponemos”, explica.
Para Nochebuena, la propuesta consta de crema de calabacín, ensalada de langostinos con salmón ahumado y salsa rosa, solomillo de ternera acompañado de patatas fritas y una mousse de chocolate. “Para alegrar a los pacientes, incluimos un Papá Noel de chocolate”, añade. Al día siguiente, para la comida habrá pasta con gambas y gulas, entremeses variados, muslos de pollo asados con salsa de almendra y flan de coco. Todo viene acompañado de una bolsita de turrones y mazapanes.
Otro ejemplo se vivirá el 6 de enero. Muchos niños despertarán ese día y disfrutarán durante el desayuno de chocolate y roscón de Reyes, y en este hospital no será diferente: “Para la noche tenemos un menú especial que incluye consomé de ave, gambas y calamares a la romana. Considerando que es un día dedicado a los niños, ponemos una hamburguesa completa, con kétchup y mayonesa, algo que les agrada junto con patatas paja. Después, servimos tarta de queso con arándanos y un huevo Kinder para la sorpresa. Al día siguiente, reciben el roscón y para la comida fideuá con gambones, rollitos de salmón, solomillo de ternera y natillas”.
Se calcula que se prepararán
La ilusión como cuando se cocina en casa
“Durante estas fechas, se siente un ambiente de ilusión en el hospital. Tanto el personal de cocina como el resto luce algún atuendo festivo. Tenemos el compromiso de preparar el menú igual que lo haríamos en nuestros hogares. En estas fechas aún más, porque queremos que los niños se sientan a gusto, como si estuvieran en su casa”, comenta.
Gestos como estos contribuyen a que la estancia sea más amena. Los pequeños esperan con alegría la llegada de bandejas especiales y la bolsita diaria con turrones. “Todos se arropan más estos días porque tanto los pacientes como los empleados que trabajan en Navidad, Nochebuena, Nochevieja o Año Nuevo celebran las fechas según les corresponda. Al final, para ellos también es su hogar, por lo que intentamos que esas jornadas se conviertan en una gran familia”, concluye.

