Un enclave extremeño sorprende a quienes buscan lugares singulares donde la naturaleza y la historia minera conviven de forma inesperada. Este paraje se ha convertido en uno de los rincones más fascinantes del sur peninsular
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Extremadura alberga uno de los espacios más sorprendentes del país, un entorno natural que integra historia minera, formaciones geológicas únicas y un ecosistema inesperado. Este monumento, accesible mediante visita guiada con un precio de 2 euros (para mayores de 6 años, gratuito para menores), se ha vuelto uno de los destinos más demandados para quienes buscan descubrir lugares poco explorados en el interior peninsular. A su vez, el microclima especial y los contrastes lumínicos que se observan en su interior lo han convertido en un sitio muy apreciado por fotógrafos y entusiastas del turismo natural.
En el término municipal de Fuente del Arco, dentro de la provincia de Badajoz, se localiza la Mina La Jayona, una antigua explotación de hierro operativa hasta principios del siglo XX y actualmente declarada Monumento Natural. Los visitantes pueden explorar varios niveles, plataformas y galerías donde aún son visibles los vestigios del arduo trabajo de más de 400 mineros, que extrajeron cerca de 270.000 toneladas de mineral. La actividad minera empezó en 1900 y se extendió hasta 1921, dejando como herencia una impresionante trinchera de 800 metros y múltiples cámaras naturales que hoy configuran un recorrido geoecológico de alto valor.
Un microclima singular y un entorno de gran valor natural
La particularidad de la Mina La Jayona no solo proviene de su pasado histórico, sino también del microclima que se genera en su interior, donde la humedad y temperatura favorecen el desarrollo de helechos, higueras, musgos y plantas trepadoras poco habituales en el entorno mediterráneo circundante. Además, sus cantiles proporcionan refugio a colonias de aves rupícolas, diversos insectos, reptiles y varias especies de murciélagos, incluyendo el murciélago de herradura, lo cual añade un valor ecológico significativo a la zona. En su interior pueden observarse manifestaciones geológicas destacadas, tales como planos de falla, estrías y procesos sedimentarios evidentes a simple vista.
Las visitas se deben reservar previamente a través de la web oficial del Ayuntamiento de Fuente del Arco. El acceso está disponible de martes a domingo, con turnos matinales de 10 a 14 horas, mientras que los lunes permanece cerrado. El recorrido guiado comprende los niveles 2, 3 y 4 de la mina, donde es posible apreciar los efectos de luz en la Sala de las Columnas, los miradores hacia el vacío central y los restos de la extracción minera. Localizada en pleno corazón de la Sierra de la Jayona y a pocos kilómetros de puntos como la Ermita de la Virgen del Ara o las Ruinas Romanas de Regina, esta antigua mina se ha consolidado como uno de los paisajes más impresionantes y menos conocidos del sur de Extremadura.
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