Encuentro de ‘La Última Cena’ celebrado en la Moncloa

'La Última Cena' en la Moncloa

Pedro Sánchez compartirá esta Nochebuena en Moncloa con varios colaboradores y familiares bajo investigación o procesados por corrupción, incluyendo a su esposa, su hermano y ex altos cargos del PSOE.

El ilustrador Tomás Serrano representa la cena navideña de Sánchez tomando como referencia ‘La Última Cena’, mostrando a los doce presentes como protagonistas de tramas corruptas y escándalos.

Entre los invitados se encuentran implicados en casos como el ‘caso Koldo’, la trama de la Sepi y pagos en efectivo dentro del PSOE, junto con acusaciones de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

En 2025, España descendió diez posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, mientras que el PSOE enfrenta una crisis de reputación y pérdida de apoyo electoral.

Pedro Sánchez se sentará esta Nochebuena en Moncloa con su esposa bajo investigación, su hermano procesado, su fiscal general condenado, un exministro de Transportes encarcelado y quien fue su secretario de Organización en el PSOE hasta junio, después de haber cumplido medio año en prisión por liderar una red corrupta.

Begoña Gómez, David Sánchez, Álvaro García Ortiz, José Luis Ábalos y Santos Cerdán no estarán solos junto a Sánchez en esta cena en la que las elecciones generales se acercan.

El dibujante de EL ESPAÑOL, Tomás Serrano, recrea la Nochebuena en Moncloa inspirándose en La Última Cena, de Leonardo da Vinci.

Esta obra renacentista, considerada una de las más importantes de la Historia, muestra la última cena de Jesús con sus doce apóstoles.

Todavía no se conoce quién podría ser el Judas de Sánchez, o si siquiera habrá uno, aunque entre los candidatos figuran José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán o la fontanera Leire Díez.

Tomás Serrano dibuja a Pedro Sánchez acompañado por (de izquierda a derecha): Vicente Fernández, Leire Díez, Antxon Alonso, Álvaro García Ortiz, David Sánchez, Begoña Gómez, Santos Cerdán, José Luis Ábalos, Koldo García, Víctor de Aldama, Miguel Ángel Gallardo y Paco Salazar.

En el centro de la mesa se encuentra el presidente del Gobierno, listo para trinchar el pavo de Navidad, que simboliza a España, partiéndola en dos.

En lugar de platos para comer, los personajes relacionados con la trama de la Sepi y el caso Koldo tienen sobre la mesa billetes y chistorras. Se observa a Koldo García colocando chistorras sobre el dinero mientras saca un sobre de su chaqueta.

Chistorras, soles y lechugas representan los billetes de 500, 200 y 100 euros, términos usados por los acusados para referirse al dinero en efectivo, según las conversaciones interceptadas por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO).

El sobre simboliza a los altos cargos del PSOE que recibían dinero en efectivo supuestamente para cubrir gastos previamente justificados, aunque nueve documentos inéditos, publicados en exclusiva por EL ESPAÑOL, evidencian que Ferraz manejaba una caja B.

José Luis Ábalos aparece representado con un paquete de folios junto a él. Según la UCO, cuando el exministro mencionaba «folios», en realidad se refería a «billetes».

Ábalos lleva su ya emblemática camiseta de Orlando, con la que salió a declarar ante los medios tras el registro de la UCO en su domicilio el pasado junio.

Todos estos detalles en la ilustración de Tomás Serrano reflejan que Pedro Sánchez pasará el turrón en Moncloa con su Manual de resistencia totalmente agotado.

El líder del PSOE enfrentará la Navidad como el presidente del Gobierno más rodeado por casos de corrupción en su entorno personal.

Los 12 ‘apóstoles’ de Sánchez

Al cierre de 2025, compartirá celda en Soto del Real con Ábalos, su exministro y exsecretario de Organización del PSOE, y con Koldo García, esperando juicio por recibir mordidas del empresario Víctor de Aldama en el caso Mascarillas.

Con Santos Cerdán, otro exsecretario de Organización del partido, que estuvo 142 días en prisión por encabezar, según la Guardia Civil, una red corrupta relacionada con adjudicaciones de contratos de obra pública.

Con su esposa, Begoña Gómez, investigada por el juez Juan Carlos Peinado por cinco delitos presuntos: tráfico de influencias, corrupción en negocios privados, apropiación indebida, intrusismo profesional y malversación.

Con su hermano, el músico David Sánchez, pendiente de juicio junto al exlíder del PSOE de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, ambos imputados por presuntos delitos de tráfico de influencias y prevaricación administrativa.

Con el exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, condenado a dos años de inhabilitación por filtrar información reservada sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso.

Con la UCO y el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno revisando cuidadosamente todos los pagos en efectivo realizados por el PSOE entre 2017 y 2024, bajo sospecha de que este método fue empleado en la trama del caso Koldo para blanquear dinero proveniente de las mordidas obtenidas.

Con la fontanera Leire Díez, investigada por buscar información contra jueces, fiscales y altos mandos de la Guardia Civil incómodos para el Gobierno de Sánchez.

Con un caso de corrupción en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), aún bajo secreto en la Audiencia Nacional, que ha llevado a detenciones de, entre otros, la propia Leire Díez, el expresidente de esta entidad, Vicente Fernández, y el socio de Santos Cerdán en Servinabar, Antxon Alonso.

Con la juez Esperanza Collazos investigando si los responsables de la aerolínea Plus Ultra, rescatada con 53 millones de euros públicos por el Consejo de Ministros, se dedicaban a blanquear fondos vinculados al tráfico de oro y petróleo venezolano.

Y con una línea roja marcada por sus socios de coalición que podría derribar al Gobierno: la posible financiación ilegal del PSOE. Para Junts, PNV y ERC, los escándalos mencionados no justifican retirar su confianza al Ejecutivo.

A toda esta corrupción que rodea a Pedro Sánchez se suma el escándalo MeToo del PSOE que estalló tras la protección de Paco Salazar por parte de la Ejecutiva y la falta de diligencias durante meses ante denuncias de acoso sexual.

En total, Sánchez se sentará en Moncloa esta Nochebuena con doce personas de su círculo más cercano vinculadas a casos de corrupción y diversos escándalos.

De esta manera, Sánchez será el presidente del Gobierno con más casos de corrupción en su entorno, una situación que ni el felipismo de los 90 ni los últimos gobiernos de Mariano Rajoy, acosado por el caso Gürtel, experimentaron.

En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, España retrocede diez puestos en 2025, obteniendo la puntuación más baja desde la era de los gobiernos de Felipe González, lo que refleja que para expertos y empresarios la percepción de corrupción ha alcanzado niveles comparables a la época de Luis Roldán.

El ‘via crucis’ de 2026

La única incertidumbre reside en si esta será realmente la última cena de Sánchez en Moncloa o la penúltima, dado que insiste en concluir la legislatura en 2027.

Lo cierto es que las encuestas otorgan una mayoría clara al PP para gobernar con Vox o con la abstención del partido de Santiago Abascal, como se evidenció el 21-D.

Extremadura, con Gallardo como candidato procesado, ha señalado el camino para Sánchez, con una caída histórica del PSOE que en seis años ha perdido la mitad de sus escaños, pasando de 34 a 18.

Sánchez se aferra a Moncloa, pero algunos socios ya insinúan que habrá elecciones en 2026. «Esto no aguanta año y medio», ha declarado Aitor Esteban.

Un calvario político y judicial hunde a Sánchez aún más en las encuestas, y en la primera mitad del año se realizarán los juicios a su hermano y a su exmano derecha, José Luis Ábalos.

Además, se esperan nuevos informes de la UCO en la trama de amaños de obra pública dirigida por Santos Cerdán, en la que Ábalos y su exasesor Koldo presuntamente habrían recibido mordidas.

Asimismo, a comienzos de año se levantará el secreto de sumario en la trama de la Sepi, bajo investigación de la Audiencia Nacional, y en la causa de blanqueo de capitales relacionada con el rescate de Plus Ultra, que instruye un juzgado madrileño.

Por lo tanto, 2026 será un verdadero via crucis para un Sánchez sin apoyos suficientes para aprobar leyes ni Presupuestos en el Congreso, y para un PSOE que, según los sondeos, también perderá los comicios en Aragón, Castilla y León y Andalucía durante la primera mitad del año.

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