Xabi Iparra (32), ingeniero y culturista, detalla la inversión de más de 500.000 € destinada a renovar su gimnasio dentro de su imperio fitness

Xabi Iparra Así fue como un campeón navarro de culturismo creó un negocio con 300 socios que crece de forma orgánica.

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Xabier Iparra Martínez, ingeniero de formación y campeón de España en culturismo, es propietario de XTHOR Powerhouse, una red de gimnasios especializados en powerlifting que ha transformado su situación financiera en menos de seis años.

En lugar de limitarse al ámbito competitivo, Iparra decidió convertir su pasión en un negocio escalable que actualmente factura 250.000 euros al año y cuenta con una estructura empresarial basada en el crecimiento orgánico constante.

En 2019, asumió un riesgo calculado: lanzar un proyecto mínimo viable. «Quería comprobar si mi idea funcionaba de manera natural; así fue como comencé a crecer», comentó en el podcast Los Fulanos.

La inversión inicial fue notablemente baja: «Apenas 20.000 euros, nada más». Con esta cifra, instaló tres máquinas calibradas para powerlifting en un espacio reducido y abrió un gimnasio con acceso 24 horas, dirigido exclusivamente a ese nicho.

El modelo dio resultado. En cuatro años, escaló de tres a 50 máquinas, aumentó de cero a 300 socios activos y transformó un local pequeño en un negocio en expansión.

Xabi Iparra, en uno de sus gimnasios

Xabi Iparra, en uno de sus gimnasios Instagram

El salto financiero significativo se produjo cuando Iparra decidió escalar la operación. La inversión total supera ya los 500.000 euros. «La suma invertida sobrepasa el medio millón: compra del local, obras, equipamiento… Y mucho más«, señaló en el mismo podcast.

Estos fondos se destinaron a la adquisición del local en Berriozar (Navarra), las obras civiles, maquinaria avanzada y la creación de su propia línea de productos, X360 Fitness, lanzada en junio de 2024. No recurrió a financiación bancaria; el crecimiento provino del flujo de caja generado.

Los ingresos mensuales demuestran la fortaleza del negocio. Iparra cobra 60 euros por cada membresía al mes, cifra competitiva para el segmento premium de powerlifting. Con 300 socios, genera unos ingresos base de 18.000 euros mensuales, aunque sus cifras reales son superiores.

«Solo con mi trabajo dentro de la empresa, sin complicaciones, genero unos 250.000 euros anuales. Hablo ‘yendo light'», afirmó en el podcast, refiriéndose a no explotar todas las vías de monetización posibles.

Lo más notable de su modelo es que evita «contratar personal», como él mismo indica. En lugar de empleados fijos, emplea colaboradores puntuales y ha automatizado procesos clave. Esta estrategia le permite mantener buenos márgenes y reinvertir con rapidez.

Su visión de futuro es aún más amplia. En septiembre pasado, anunció la apertura de dos nuevos centros: uno en Ansoáin (1.100 m²) y otro en Gipuzkoa (350 m²).

Lo que comenzó como un experimento de 20.000 euros en 2019 hoy es un negocio que supera el medio millón invertido, factura 250.000 euros anuales y continúa creciendo.

Iparra ha demostrado que en un nicho especializado dentro del fitness existe rentabilidad real, que la gestión ordenada triunfa sobre un crecimiento descontrolado, y que un deportista con visión empresarial puede construir algo más duradero que simples trofeos.

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